José Ignacio Torreblanca

Podemos y el PSOE: ¿boxeo o ajedrez?

Por: | 20 de junio de 2016

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La política, ha observado con acierto Pablo Iglesias, es tanto boxeo como ajedrez. O más bien, convendría aclarar, el arte de saber cuándo hay que boxear y cuándo jugar al ajedrez. Podemos, por ejemplo, es un proyecto que ha usado los guantes para subirse al tablero político. Su estrategia de acceso ha sido buscar el contacto directo con el adversario, incluso declarar como adversarios a todos los adversarios posibles (incluso a Izquierda Unida, a la que ha derrotado). El cuerpo a cuerpo ha funcionado, primero, en los platós; luego, en las redes; finalmente, en las urnas. Podemos no solo ha llegado, sino que se ha quedado. Mejor aún: se ha convertido en el rival imprescindible al que todos tienen que enfrentarse, incluso, como en el caso del PSOE, aunque duden si deben hacerlo y cómo hacerlo.

Lo más irónico de todo, y que demuestra otra vez hasta qué punto Podemos maneja con suma eficacia los tiempos y las estrategias electorales, es que, como se demostró en el debate del lunes, una vez garantizado su lugar en el ring, Podemos ha decidido jugar al ajedrez con el PSOE. De ahí la extraña sensación que provocó ver cómo Pedro Sánchez, tras decidir calzarse los guantes y lanzarse al cuerpo a cuerpo con Iglesias, recibiera una invitación no solo para jugar al ajedrez, sino para hacerlo del mismo lado del tablero que Podemos. Debe de ser muy desconcertante que cuando por fin te armas de valor para ir a por tu adversario, este te tienda la mano. Máxime si sabes que esa oferta de reconciliación supone, como en el caso de Izquierda Unida, la admisión de una derrota en toda regla y un proceso de absorción.

El PSOE sabe que la oferta de jugar al ajedrez viene de alguien que considera que el ajedrez es la continuación del boxeo por otros medios. Dicho de otra forma, Podemos sigue boxeando, pero en su terreno y según sus intereses. Lo que deja al PSOE en una situación imposible: no puede jugar al ajedrez, y menos en el equipo de Podemos, y tampoco puede pasarse toda la campaña dando manotazos a un rival que corre por el ring negándose a plantear pelea.

Publicado en la edición impresa del Diario ELPAIS el 16 de junio de 2016

Hay 3 Comentarios

NO PARA PUBLICAR. Perdona que intente hacerte llegar una nota por este medio, como an alguna otra ocasión; pero me sigue resultando el más fácil. Se trata de tu artículo «Soledad» http://elpais.com/elpais/2016/07/06/opinion/1467815675_806649.html No he entendido, o no me acabo de creer que haya entendido, lo que quieres decir con él. Pero, en realidad, lo que me mueve a escribirte es una mera nota filológica sobre «cotidianeidad». La terminación «-idad» (pocas veces «-edad») se añade a los adjetivos de forma que de «natural-» tenemos «natural-idad», de «honest-o» tenemos «honest-idad» (o de «fals-o» > «fals-edad»), y de «idóne-o» (con -e+o-) tenemos «idone-idad» (con -e+i-). La forma «cotidiane-idad» precería derivarse de un adjetivo «cotidiáne-o», pero no existe. El adjetivo es «cotidian-o» (sin -e+o-), y el substantivo derivado «cotidan-idad» (sin -e+i-). [En otro orden de cosas, para evitar -i+idad, de «propi-o» tenemos «propi-edad» (siendo este -i+e- la solución antigua, latina, al problema -i+i-), o de «solidari-o» > «solidari-dad» (siendo la -i- simple una solución moderna al mismo problema); pero esto nada de esto se aplica a «cotidianidad», porque tampoco deriva de «cotidiani-o».] No sé si lo he aclarado o lo he liado más. ;-)

Todo es un juego de palabras, en el fondo el PSOE puede tener la categoría necesaria para no necesitar a Podemos, dependiendo de lo que digan las urnas; ¿habéis leído las cartas de la campaña electoral? pues la de Podemos es una carta romántica en la que se vislumbra algunas soluciones para los españoles, pero especialmente va dirigida a los jóvenes y al proceso emigratorio que han sufrido. Sin embargo el PSOE recoge para dar solución a todos los problemas que tiene España, incluso los que plantea Podemos y el mismísimo Rajoy en su carta, abarca todo, lo cual está muy bien porque lo puede llevar a la gloría , pero y ¿después? será capaz de cumplir todo lo que ha prometido, dependerá del tipo de oposición que tenga, si será constructiva o destructiva, ahí es dónde se va a ver qué partidos son los que miran por el bien de España. Mañana lo veremos.

Lo que está claro, más allá de a qué juegan ambos candidatos, es que Pedro Sánchez será el gran perdedor de las elecciones y que, sea ajedrez o boxeo, no está sabiendo jugar.

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Sobre el autor

es Profesor de Ciencia Política en la UNED, director de la oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations y columnista de EL PAIS desde junio de 2008. Su último libro “Asaltar los cielos: Podemos o la política después de la crisis” (Debate) se publico en abril de 2015. Ha publicado también "¿Quién Gobierna en Europa?" (Catarata, 2014) y "La fragmentación del poder europeo" (Madrid / Icaria-Política Exterior, 2011). En 2014 fue galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de periodismo.

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