La guerra arrasa el patrimonio histórico yemení

Por: | 08 de febrero de 2016

Apertura Yemen
Arde el cielo y abrasa la tierra en el Yemen. Entre medias se pierden vidas humanas y un patrimonio milenario. Los ataques de la coalición liderada por Arabia Saudí junto a los de los grupos afines a Al Qaeda y el autoproclamado Estado Islámico (EI) han dañado y destruido 47 sitios arqueológicos yemeníes. La cifra y la voz de alarma proceden de la Organización General de Antigüedades, Museos y Manuscritos (Goamm, por sus siglas en inglés).

Shibam
La ciudad amurallada yemení de Shibam, conocida como el 'Manhattan del desierto', por sus impresionantes torres, ha sufrido graves daños en la guerra.

 
Este terrible daño, como explica el periódico The Art Newspaper, ha pasado mudo frente a lo ocurrido en el norte de Irak o Siria, pero la tragedia es de las mismas dimensiones.
De hecho, la contabilidad de esta barbarie deja un panorama yermo. En ella se incluye la destrucción total o parcial de tres sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco: Saná, Zabid (antigua capital de Yemen en los siglos XII y XV) y Shibam. Esta última es conocida con el apodo del Manhattan del desierto por sus impresionantes torres construidas en el siglo XVI. A esta pérdida se suman los destrozos que ha sufrido la mezquita de Qubbat al Mahdi en la capital Saná. Un ataque suicida del Estado Islámico en junio pasado ha causado enormes desperfectos en el monumento religioso.

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Aparece en Suiza un tesoro expoliado de arte etrusco

Por: | 02 de febrero de 2016

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Valiosísimo sarcófago etrusco de un anciano recostado. © Ministère public genevois.


Durante 15 años un tesoro de arte romano y etrusco ha estado escondido en el puerto franco de Ginebra. Los Carabinieri italianos, tras dos años de investigaciones y en una operación conjunta con la policía suiza, han descubierto 45 cajas que contienen frescos de Pompeya, bajorrelieves, vasijas de terracota y vasos decorados.
Pero de entre todas las piezas destacan dos valiosísimos sarcófagos etruscos (siglo II a.C) de tamaño natural que representan a un anciano y a una joven, ambos reclinados.

Las piezas darían para un pequeño museo y se cree que la mayoría, si no todas, han sido expoliadas sobre todo de tumbas que se encontraban en la antigua ciudad etrusca de Tarquina, en las colinas al norte de Roma.

Detrás de este aparente expolio estaría, según el periódico británico The Telegraph, el marchante inglés —hoy a sus 75 años ya retirado— Robin Symes. Un personaje controvertido y complejo que ha generado serios problemas a más de una institución de relumbrón. De hecho, el museo Paul Getty (Los Ángeles), el Metropolitan (Nueva York) y el Instituto para las Artes de Minneapolis han tenido que devolver obras compradas a través de la intermediación de Symes ante las sospechas de que podían proceder de excavaciones ilícitas.

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Sarcófago etrusco que muestra a una joven reclinada. © Ministère public genevois.


En el caso de este inesperado descubrimiento, los expertos italianos están convencidos de que “las piezas proceden de prospecciones ilegales, la mayoría perpetradas en necrópolis del antiguo territorio etrusco, lo que hoy son las regiones del Lazio y la Umbría”, señalan fuentes de la investigación que cita The Telegraph.

Esta historia se mueve desde el presente hacia el pasado, y deja algunas preguntas. ¿Cómo ha llegado hasta allí este conjunto de piezas únicas? ¿Qué hacían almacenadas durante 15 años más de cuarenta cajas? ¿Por qué nadie las reclamó? El origen de todo se encuentra en un accidente mortal en Italia.

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Estados Unidos abre galería en Madrid

Por: | 26 de enero de 2016

Apertura Embajadas
Hace décadas que Estados Unidos encontró una “utilidad” para el arte: servir de embajador de sus ideas y de su cultura. En 1953 el MoMA de Nueva York puso en marcha el programa Art in Embassies (AIE) y durante la Administración Kennedy, en 1963, se le dotó de una estructura entre público y privada.

Eran los años de la Guerra Fría y el arte fue un instrumento de poder suave. Otro frente abierto en la lucha contra el universo comunista. Hoy, bajo un sol político muy distinto, el programa continúa vivo. Y aunque la amenaza roja ha desaparecido, Arte en las Embajadas sigue siendo una forma de mostrar al mundo el lado más humano de la superpotencia.

La manera en la que trabaja esta diplomacia cultural es sencilla. Los comisarios del programa AIE organizan exposiciones temporales en todas las embajadas que Estados Unidos tiene repartidas por el planeta. Las obras —que se suelen ceder por unos tres años— proceden de préstamos de museos, coleccionistas privados, colecciones corporativas, marchantes particulares, galeristas. Pero también se compran piezas. Por regla general, cada vez que se construye una embajada se reserva un 0,5% del proyecto de ejecución para ese fin.

Apertura embajadas III La obra 'R i Alá', de Antoni Tápies, se expone en la embajada estadounidense de Madrid. Foto: Gorka Lejarcegi.

Este empeño que mezcla imagen, arte y propaganda tiene en Madrid un punto de llegada y de partida. James Costos, embajador de Estados Unidos en España, es custodio de más de 80 piezas en la legación madrileña (paseo de la Castellana, 48). Nunca, en la historia reciente del programa, se habían cedido y mostrado tantos trabajos. De Glenn Ligon a la pintora Julie Mehretu. Incluso han contribuido la fundación Robert Rauschenberg y el Museo Thyssen-Bornemisza.

Convertido Madrid en el epicentro de la diplomacia artística estadounidense, la colección de la AIE no deja de crecer. Su estrategia para diluir aún más ese poder suave es nítida: encargar trabajos a artistas de las naciones donde tienen embajada. Desde 2000 se han creado más de 58 colecciones en todo el mundo. “El arte humaniza los edificios y conecta culturalmente nuestros países”, comenta en el periódico Financial Times Virginia Shore, comisaria jefe del programa AIE. “Resaltar los artistas locales es básico en nuestros esfuerzos diplomáticos”.

Apertura embajada IV En la imagen, 'Pintura dinámica, Nule' de Antonio Saura. Fotografía: Gorka Lejarcegi.

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El Prado y Yale discrepan por un 'velázquez'

Por: | 12 de enero de 2016

Velázquez 4 ¿Puede un genio como Velázquez pintar con la desmaña de un aficionado? Aunque tenga 17 años. ¿Puede ser el responsable de una obra tan deficientemente concebida y rematada como La educación de la Virgen? En la respuesta a este dilema, la Universidad de Yale se enfrenta al Museo del Prado.

Hace cinco años, la institución estadounidense decidió que era la propietaria del que sería el primer lienzo conocido en la biografía de Velázquez. Una tela en muy mal estado que había vivido arrinconada durante décadas en los almacenes de la universidad. La tesis de los expertos americanos es que La educación de la Virgen habría sido pintada para el Convento de Santa Ana de Sevilla por un Velázquez que daba sus primeras pinceladas profesionales fuera del taller de su suegro, Francisco Pacheco.

En 2014 la obra fue presentada en sociedad en Sevilla y durante la primavera del año pasado viajó a Francia. En este tiempo, la atribución al genio ha sido confirmada por los expertos. Con dos notables excepciones: el historiador Jonathan Brown y Javier Portús. Tal vez, las dos personas que mejor conocen la obra del pintor. Lo cual suma muchas dudas. De hecho, Javier Portús, jefe de Departamento de Pintura Española del Museo del Prado, no titubea en su criterio: “Está fuera de los niveles de calidad exigibles al artista”. Mientras que Brown la califica de “pastiche”.

 
En su particular defendella y no enmendalla, la Universidad de Yale no cede ni un centímetro de tela. “Creemos sin ningún género de dudas en la atribución a Velázquez, y no es solo porque tengamos el privilegio de su custodia”, afirma Jock Reynolds, director del centro estadounidense. Tanto es así que para dar peso a su argumento va más allá de ese consenso generalizado. Habla de la imprimación aplicada a la pintura, del tipo de lienzo y del uso de una fina cuadrícula destinada a organizar las imágenes. Además “los análisis técnicos también han revelado que el artista hizo cambios en la composición y repintó detalles muchas veces. En particular en la cara de Santa Ana, algo que sugiere que la pintura no es una copia o un pastiche”, matiza Reynolds. ¿Suficiente? No para Javier Portús.

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Subastadas obras auténticas del mayor marchante de falsos de la historia

Por: | 10 de enero de 2016

Glafira-rosales
Es el relato de la mayor estafa en la historia del mundo del arte.
Entre 1994 y 2009, la marchante mexicana Glafira Rosales vendió —ella misma lo ha reconocido— más de 60 obras falsas que semejaban trabajos de Barnett Newman, Clyfford Still, Jackson Pollock, Willem de Kooning y Mark Rothko, entre otros. Un fraude de 80 millones de dólares (73,2 millones de euros), de los cuales 33 millones fueron directamente a su cuenta bancaria, según la investigación. En el ajo andaban también Pei-Shen Quian, un pintor (foto inferior) de origen chino que había llegado a Estados Unidos en 1981 y, acorde con la fiscalía estadounidense, los españoles José Carlos Bergantiños Díaz, pareja de Glafira, y su hermano Jesús Ángel. De hecho, Estados Unidos ha pedido la extradición de ambos. Sin embargo no parece fácil que la Justicia española acceda. El Tribunal Supremo es poco favorable a esta clase de reclamaciones. Mientras todo esto sucede en los juzgados, Pei-Shen Quian se ha refugiado en China, un país que no tiene tratado de extradición con la tierra de las barras y estrellas. Desde allí, el artista sobre quien recaen las sospechas de haber creado los falsos ha negado su implicación en el engaño.

Glafira 2 Pero no todo era un espejismo en el elaborado trampantojo de Glafira Rosales. Durante años fue comprando piezas legítimas para su colección. Lo hizo, por ejemplo, a través de Sotheby’s, Phillips y Christie’s. Pues bien, como fórmula de resarcir en parte a los estafados se han subastado en los últimos meses las obras verdaderas del mayor marchante de falsos de la historia.

Bajo este paradójico paisaje, la casa de pujas Gaston & Sheehan puso a la venta durante el año pasado 236 lotes confiscados a Glafira en su residencia de Long Island (Nueva York), con los que recaudó unos cinco millones de dólares (4,57 millones de euros). Entre lo más granado, piezas de Motherwell, Ad Reinhardt y Warhol. Aunque el mejor remate se lo llevó un lienzo, Le Bijou (1957), de Richard Pousset-Dart, que se vendió por 325.100 dólares (288.000 euros).

Apertura Glafira Rosales La galería neoyorquina Knoedler & Company cerró en 2011 por las demandas de coleccionistas engañados por las obras que comercializó Glafira Rosales. Foto: Robert Holmes (Corbis).

La venta se ha efectuado por tramos a lo largo de 2015 y a través de Internet. Por los primeros 179 lotes se consiguieron 4,3 millones de dólares (cuatro millones de euros) y por los 58 restantes, unos 532.000 dólares (486.000 euros). Todos, al parecer, auténticos. “Durante la tasación no surgieron motivos para una autentificación detallada”, explica, en declaraciones al periódico The New York Times, Lynzey Donahue, portavoz de los Marshals (policía judicial) de Estados Unidos. Y apunta: “Si alguna obra se hubiera visto que era falsa, los Marshals no habrían permitido su venta”. Tampoco se informó a los clientes de la procedencia de las mismas, algo que sí se hizo cuando se subastó el patrimonio del financiero Bernard Madoff. Otro estafador confeso. Pero en vez del arte, del dinero.

Imagen de apertura: 'Red Hat Portrait of Glafira Rosales' (Retrato con sombrero rojo de Glafira Rosales). La marchante mexicana fue declarada culpable en 2013 de vender 60 obras falsas de grandes maestros del arte. Cortesía: Gaston & Sheehan y The New York Times.

 

 

 

 

Venecia planea vender obras maestras para cuadrar sus cuentas

Por: | 06 de enero de 2016

Venecia apertura buena
Ya saben la estrecha y profunda relación que ha tenido el hombre, las piedras y los tropiezos
. Cuando pensábamos que el disparate que propuso en su día la municipalidad de Detroit de vender sus obras de arte para reducir su déficit era algo irrepetible, Luigi Brugnaro nos ha recordado que la sinrazón es un eterno retorno. El alcalde de Venecia se está planteando la posibilidad de vender algunas obras maestras del patrimonio artístico de la ciudad para equilibrar las cuentas públicas de La Serenissima.

Todavía no existe una lista de obras pertenecientes a museos públicos susceptibles de ser vendidas, pero diversas informaciones periodísticas apuntan a piezas del pintor francés de origen bielorruso Marc Chagall y también de Gustav Klimt. De este último se especula con la posibilidad de vender una verdadera joya: Judith II (Salome). Solo este lienzo de 1909 podría superar los 70 millones de euros en el mercado. El criterio del alcalde, que el mismo ha relatado, para enajenar las obras sería deshacerse de aquellas que “no pertenecen a la tradición ni a la historia de la ciudad”. La propuesta ha sido recibida como agua hirviendo sobre la piel entre los amantes del arte y entre muchos políticos romanos, pero Brugnaro ha plantado cara. “Prefiero vender las pinturas que quedarme quieto admirándolas mientras el agua gotea sobre los pupitres de las escuelas y las bibliotecas públicas no tienen papel higiénico”, sostiene el regidor.

Venecia 1
Unos 23 millones de turistas visitan Venecia todos los años. Sin embargo sus ingresos no son suficientes para cubrir los altos costes de mantenimiento de la ciudad. Foto: Marco Secchi (Getty).

Lo cierto es que la situación de la ciudad es un drama. Pese a los 23 millones de personas que la visitan al año, las cuentas no salen. Lo cual abre, también, una reflexión sobre dónde se queda el dinero del turismo masivo. Porque las ayudas públicas son insuficientes. El mantenimiento de Venecia es muy caro. Por ejemplo, los edificios sobre el agua se degradan y erosionan a una rapidez de vértigo. Necesitan restaurarse cada década en vez de cada 50 años, como sucede en tierra firme. Una ley especial cubre desde hace años estos costes añadidos. Sin embargo no resulta suficiente. Entre 1993 y 2004, La Serenissima ha recibido 143 millones de euros de la administración pública. Una cantidad limitada para una ciudad que tiene que gestionar un carísimo sistema de barreras flotantes (el plan Moisés, que lleva ya gastados más de cinco veces los 10.000 millones de euros presupuestados inicialmente) para evitar las inundaciones y lidiar con el pernicioso efecto de los gigantescos trasatlánticos repletos de visitantes.

Venecia 5 Un edificio en tierra firme necesita ser restaurado cada 50 años, en Venecia; cada diez. Restauración del puente de Rialto. Foto: Manuel Silvestri (Reuters).

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Las mujeres sufren la inequidad del mercado del arte

Por: | 03 de enero de 2016

Carmen Herrera

Una pieza reciente de la revista ARTnews vuelve a iluminar uno de los aspectos más oscuros del mundo del arte. La muy desigual presencia de las mujeres frente a los hombres. La revista aporta algunos datos que admiten escasa discusión. En las subastas de noviembre de 2015 en Nueva York, el 92% de los lotes a la venta eran de artistas masculinos y solo un 8% de mujeres. En 2012, el crítico estadounidense Jerry Saltz, en un artículo titulado: ¿Dónde están las mujeres?, ya advirtió de que ese mismo porcentaje de inequidad era el que se contabilizaba en las colecciones del MoMA.

Spider
'Spider', de Louise Bourgeois, fue la obra de una mujer artista más cara vendida en subasta durante 2015. Se adjudicó por 26 millones de euros.

Da igual. Pese a las evidencias, el mercado del arte continúa incidiendo con fuerza en la injusticia. En 2014, la tela de la pintora Georgia O’keeffe Jimson Weed, White Flower, Nº1, fechada en 1936, se convirtió en la obra más cara vendida en subasta por una artista al rematarse en 44,4 millones de dólares (40,8 millones de euros). El año pasado, el récord femenino lo marcó una Araña (1927) de Louise Bourgeois al adjudicarse en subasta por 28,2 millones de dólares (26 millones de euros). Unas cantidades que caminan muy lejos de las conseguidas por los artistas masculinos. De hecho, la Araña de Bourgeois —señala la revista ARTnews— es el único lote firmado por una mujer que aparece entre los cien más caros de 2015. Un ranking en el que manda Pablo Picasso, quien remató el lienzo de 1955 Las mujeres de Argel (Versión 0) por 179 millones de dólares (160,8 millones de euros) en Christie’s. La obra más cara adjudicada nunca en subasta. En segundo lugar, otro hombre, Amedeo Modigliani, que vendió Nu Couché (Desnudo acostado) de 1917 por 170,4 millones de dólares (158 millones de euros).

Georgia O'keeffe
'Jimson Weed, White Flower, Nº1' (1936), de Georgia O'keeffe, es la obra más cara vendida por una artista en la historia.  En 2014, un coleccionista pagó por ella 40,8 millones de euros.

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El fin de la orgía perpetua del mercado del arte

Por: | 31 de diciembre de 2015

Apertura orgía arte
La interminable fiesta del mercado del arte parece que llega a su fin.
2015 ha dejado cifras y récords de vértigo pero también una sensación de cansancio y agotamiento. Las mayores fortunas del planeta han seguido con su implacable búsqueda de grandes trofeos. En mayo Mujeres de Argel (Versión O) de Pablo Picasso se remató por 179 millones de dólares (160,8 millones de euros). La obra más cara vendida nunca en subasta. Algunos meses después, en noviembre, el antiguo taxista y hoy multimillonario coleccionista chino Liu Yiqian pagó 170,4 millones de dólares (158 millones de euros) por la pintura de Amedeo Modigliani fechada en 1917 Nu Couché (Desnudo acostado). El segundo precio más elevado para una obra rematada en una casa de pujas. Es más, en solo nueve días de subastas en Nueva York se vendieron piezas por valor de 2.300 millones de dólares (2.100 millones de euros). Una de las cifras más altas de la historia. Pues bien, a pesar de esta aparente bonanza, la realidad es que algunos invitados empiezan a abandonar la fiesta y el mercado comienza a moverse sobre una línea plana.


Video promocional de Christie's de la subasta de 'Nu couche' ('Desnudo acostado') de Amedeo Modigliani.

Si miramos más allá de los oropeles de los grandes números veremos cómo la economía transmite esa idea de final de fiesta. La caída de los precios del petróleo va a reflejarse, más pronto que tarde, en la capacidad de compra de los grandes oligarcas de Oriente Próximo. Además, América Latina vive atravesada por un periodo de estancamiento económico que tiene en Brasil uno de los ejemplos más claros. Ha pasado de crecer a tasas superiores al 5% a vivir en la recesión. Y no hay que olvidar que los coleccionistas brasileños han dado mucho dinero en los pasados años al mercado del arte. Desde luego, en la antigua Europa, tampoco anda el patio para demasiadas alegrías. En los tres últimos ejercicios la eurozona ha crecido a un raquítico ritmo medio anual del 1,5%. No camina mucho mejor Rusia, que tiene que lidiar, además, con su inestabilidad geopolítica.

Apertura especulación 1 'Mujeres de Argel (Versión O)' de Pablo Picasso se adjudicó en mayo por 179 millones de dólares (160,8 millones de euros). La obra más cara vendida nunca en subasta.

Por primera vez en lustros, el parón es una evidencia generalizada. El antaño floreciente mercado ruso se enfría como la tundra. Un dato. Las ventas de arte de ese país que organizaron en diciembre cuatro casas de pujas en Londres contabilizaron solo 17,2 millones de libras (23,3 millones de euros). La cantidad más baja desde 2007. “Hay un retorno de la racionalidad al mercado. Se acabó el todo vale. Las obras para venderse tienen que ser de calidad. Para las buenas piezas siempre habrá compradores, pero ha llegado a su fin pagar millonadas por artistas en su primera exposición y con un currículo inexistente”, reflexiona Paco Cantos, coleccionista y secretario de la Fundación Arco.

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El salón de la casa de Alfred Taubman, antiguo dueño de Sotheby's. En las paredes, pinturas de Picasso y Williem de Kooning. Tras su fallecimiento, su colección fue subastada y obtuvo unos resultados decepcionantes.

De lo que caben pocas dudas es de que a muchas casas de subasta les ha perdido la ambición y la avaricia. Bastantes obras han fracasado a la hora de venderse porque los precios estaban hinchados. No había una correlación franca entre el dinero exigido por la pieza y su calidad. Además Christie’s, Sotheby’s y Phillips han entrado en la costosa espiral de los precios garantizados. Debido a la necesidad de encontrar y quedarse obras, las casas han recurrido a la estrategia de garantizar a los vendedores de los lotes al menos un precio mínimo. El momento cumbre de este particular sinsentido se vivió cuando Sotheby’s respaldó piezas por valor de 515 millones de dólares (466,6 millones de euros) en la subasta de la colección de Alfred Taubman, su antiguo dueño. Los números de la puja no fueron, ni de lejos, los esperados. ¿Resultado? Los márgenes del negocio de las tres grandes casas se vieron comprometidos y el aumento en ventas no se refleja en los beneficios. Y las consecuencias las pagan los trabajadores. Sotheby’s, pese a un buen año en facturación, ha ofrecido a sus empleados un programa de bajas incentivadas.

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La obra 'Still Life with Xitle and Spirit', del artista Jimmie Durham, durante su exhibición en la última edición de Art Basel Miami/Rhona Wise (EFE).

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Entrevista al mejor artista de 2015, Danh Vō. "No hay nada malo en fracasar"

Por: | 30 de diciembre de 2015

Danh VO Apertura
Destierra a los sin rostro/Premia tu gracia
es una de las mejores exposiciones de este año en España.
A partir de una canción de los años 70 de Nico, Danh Vō (Bà Ria, Vietnam, 1975) propone (hasta el 28 de marzo) en el Palacio de Cristal del parque de El Retiro (Madrid) uno de los viajes más intensos que ha visto este espacio construido para la Exposición de las Islas Filipinas de 1887. Un lugar difícil donde defraudaron en su día artistas tan protegidos por el statu quo artístico internacional como Gabriel Orozco u Olafur Eliasson.

Nacido en Vietnam del Sur, crecido en Dinamarca, a donde llegó de milagro tras huir con su familia en un paquebote de la represión comunista del Vietcong, Danh Vō tiene el talento de un alquimista para mezclar significados y la obsesión kantiana de un coleccionista. Solo de esta forma 600 fragmentos fósiles de mamut, un Cristo de marfil del siglo XVII, una Madona policromada del gótico temprano francés y la primera fotografía del paseo espacial estadounidense dibujan una historia única y, al mismo tiempo, mil narraciones distintas a la vez.

Danh Vo Apertura 1
Vō destruye las obras y las vuelve a dar sentido. Caos y orden. Entropía y linealidad.
Nos habla de colonialismo, economía, del papel de los museos de ciencias naturales del siglo XIX, del paso del tiempo a través de fósiles de miles de años, de sexualidad. Pero sobre todo nos encara a la vida. Y el dolor de su tránsito. Como en la fantástica carta escrita en Vietnam en 1861 por el misionero católico galo, San Jean Théophane Vénard, que remite a su padre en Francia días antes de ser decapitado por proselitismo. Phung Vō, el progenitor del artista, la copia con una caligrafía bella, aunque no entienda sus palabras. Pues no habla ninguna lengua occidental. Para él es una composición abstracta. La soledad del lenguaje contenida en un Palacio en el que los rostros se desvanecen y surge la gracia. 

Pregunta. Muchas de sus obras están rotas, fragmentadas o incluso seccionadas con una sierra o un láser. ¿Tiene alguna relación con su interés por la diáspora cultural?
Respuesta. En cierta forma. En esta instalación no hay cortes, desde luego sí fragmentos. Pero es una forma de unir cosas; establecer relaciones. Puede funcionar en ambos sentidos. Algunas veces empleo piezas cortadas o serradas, sin embargo lo importante en la obra es poder trabajar en diferentes pulsos, tamaños y escalas. Es una manera de aprender.

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Tecnología 3-D para salvar el patrimonio de Siria e Irak

Por: | 29 de diciembre de 2015

BABYLON APERTURA
Proteger lo tangible con lo intangible.
El recurso a la tecnología digital para evitar que desaparezca un patrimonio que pertenece a la Humanidad. Los científicos occidentales están recurriendo al escáner en 3-D para salvar, al menos, el recuerdo. Resulta imposible sustituir las ruinas originales por imágenes generadas en un ordenador pero al menos es algo. Organizaciones como el Instituto de Arqueología Digital (Institute for Digital Archaeology) y el CyArk Archive han lanzado programas dirigidos a escanear los monumentos más amenazados por el autodenominado Estado Islámico (EI) en Irak, Siria y el norte de África. Una forma desesperada de proteger lo que, desgraciadamente, en bastantes casos ya se ha perdido para siempre.

 
Recreación en 3-D del Zigurat de la ciudad de Ur (Irak). Cortesía: CyArk Archive.

Aún se ignoran los daños reales que han sufrido ciudades iraquíes y sirias como Nimrud, Hatra o Palmira, espacios que dieron forman a la civilización, pero lo augurios son nefastos. Según los informes de algunas organizaciones que trabajan con fuentes cercanas a esos lugares arqueológicos, bastantes hitos (como el Arco del templo de Baal en Palmira) ya habrían sido destruidos por el Estado Islámico o bien están muy dañados.  

 
Desde luego es imposible comparar las pérdidas en vidas humanas que impone el horror yihadista con las arqueológicas. Sin embargo no debemos olvidar que “la limpieza cultural es un crimen de guerra que ahora se utiliza como estrategia bélica”, explicaba en noviembre pasado Irina Bokova, directora general de la Unesco. “No es una decisión entre proteger a las personas o proteger la cultura. Es parte de la misma responsabilidad porque la cultura nos habla acerca de pertenencia, identidad, valores, historia en común y la clase de mundo en la que queremos vivir”.

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Imagen digital del Arco del Templo de Baal (Siria). Cortesía: Institute for Digital Archaeology.

Y no solo el tipo de mundo en el que queremos vivir sino, también, recordar. La compañía CyArk, una organización no gubernamental con sede en California, quiere escanear, empleando tecnología 3-D, unos 200 espacios arqueológicos, en Siria, Irak y algunos países limítrofes. Otra de las empresas que se han unido a este empeño es el Instituto de Arqueología Digital. Aunque con una estrategia distinta. Ha proporcionado unas 5.000 cámaras digitales 3-D a otros tantos voluntarios de la zona para que documenten las ruinas y sitios que estén en riesgo en el norte de África y Oriente Medio. La ventaja es que son más sencillas de manejar y también más discretas frente a las filmadoras de mayor precisión. La desventaja es que la calidad del escaneado resulta bastante inferior.

Da igual. Ese ese es el mundo que hay que preservar. Francia, después de los atentados de París, parece dispuesta a liderar la protección de la memoria de buena parte de la Humanidad. Jean-Luc Martinez, director del Louvre, ha elaborado un informe que quiere trazar las bases de este compromiso. El presidente francés, François Hollande, ha anunciado medidas “concretas y tangibles” para proteger tanto los espacios arqueológicos como las obras que albergan los yacimientos de Siria e Irak. El documento lo tienen todos los ministros de Cultura de la Unión Europea. En él se habla de frenar el tráfico ilícito de piezas (con las que, de paso, el EI se está financiando), crear una lista negra de territorios que se han convertido en verdaderos paraísos del expolio y también se denuncia el papel oscuro que desempeñan en este terrible drama los puertos francos de Singapur, Ginebra, Luxemburgo y China.

Babylon
Fotografía del principios del siglo XX que muestra un bajorrelieve de las ruínas de la antigua Babilonia. Cortesía: Museos Estatales de Berlín y Museo del Antiguo Oriente Próximo.

Ahora habrá que ver si las buenas intenciones se materializan de verdad o si, por el contrario, se convierten en imágenes en 3-D; fotografías virtuales, de una pérdida que ya lamentamos en el presente y en el futuro.

 

Foto de apertura: Templo de Baal en Palmira (Siria) en una imagen tomada antes de que fuera objetivo del Estado Islámico. Cortesía: Institute for Digital Archaeolgy/The New York Times.

Con arte y sonante

Sobre el blog

En un mundo de liquidez casi ilimitada, en el que los bancos centrales dan al botón de imprimir billetes a la misma velocidad que Billy el Niño desenfundaba su revolver, los ahorradores (que hoy en día somos todos) han redescubierto el valor de los activos tangibles y limitados.
O sea, que empiezan y acaban. Metales preciosos, arte contemporáneo, antigüedades, vinos, coches de colección, diamantes. Bienes que a su escasez y potencial económico aportan su carácter material. Bienes con arte y sonantes.

Sobre el autor

Miguel Ángel García Vega

Periodista y modesto coleccionista de arte contemporáneo, Miguel Ángel García Vega lleva más de 15 años escribiendo en EL PAÍS. A veces de finanzas, a veces de sociedad, a veces de arte, pero siempre conectando la vida y los números. Este blog quiere ser una piedra de Rosetta con el que entender el universo de los bienes tangibles, que en ocasiones parece, como el mundo, ancho y ajeno.

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