Un nuevo 'caravaggio' divide al mundo del arte

Por: | 12 de abril de 2016

Caravaggio Judith
Ahí está. Sobre estas líneas. ¿Caravaggio o no? Hay que reconocer que la obra, a través de la imagen que ha difundido la agencia Reuters, tiene una elevada calidad.
Sí, finalmente, es una copia de época, sin duda es de las mejores. La tela está muy bien conservada y como siempre sucede con el maestro barroco en sus cuadros de reciente atribución, las dudas son muchas y la unanimidad de los expertos casi imposible.

Pero esa es la tela que una familia francesa de las afueras de Toulouse encontró en su ático cuando reparaba en 2014 una fuga de agua. Oculto tras un muro, no demasiado grueso, estaba un lienzo oscurecido por el polvo y el tiempo. Los propietarios de la casa telefonearon a un subastador de la zona, Marc Labarde, quien a su vez era socio de un galerista experto en Maestros Antiguos bien conocido en París: Eric Turquin. Juntos, con agua y un algodón, limpiaron por encima el cuadro. A primera vista parecía uno de los muchos lienzos caravaggistas que circulan por el mercado. Sin embargo un trabajo más concienzudo de restauración abrió la puerta a otras miradas.

Detalle Caravaggio
Detalle de la obra 'Judith y Holofernes' atribuida a Caravaggio.

La escena que iluminaba la tela era bien conocida: el personaje bíblico Judith decapitando al general Holofernes. De este pasaje se conocen varias versiones que imitan las dos variantes que en su día creó el propio Caravaggio. Las mejores llegan de la mano del pintor flamenco Louis Finson.
Artista de limitado talento, sí tuvo, en cambio, buen ojo para el arte de su tiempo, pues se sabe por su testamentaria que poseyó diversas obras originales del maestro. De casi todas hizo copias. Entonces, ¿es una de esas imitaciones la que se ha encontrado ahora en Francia? Pudiera ser. Eso sí, Eric Turquin cubre de optimismo y de adjetivos su descubrimiento. “La luz, la energía, típica de Caravaggio, el trazo, sin errores, hecho con mano segura y con su estilo pictórico, nos dicen que el trabajo es auténtico”.  Por ahora, las opiniones de los expertos oscilan de un bando a otro. Mina Gregori, 91 años, una voz refutada en el caravaggismo, sostiene en el periódico Le Quotidien de l’Art que no es un original del genio, aunque admite la “indudable calidad del cuadro”. En una bancada diferente anda otro experto, Nicola Spinoza, antiguo director del Museo de Nápoles. “Uno tiene que reconocer”, explica en una nota distribuida por la agencia France-Press, “que es una obra genuina del maestro lombardo, aunque no tenemos ninguna prueba tangible e irrefutable”. Francia ha publicado una orden de prohibición temporal de exportación del lienzo. Al parecer, un museo estadounidense ya anda detrás de él.  El Gobierno galo tiene 30 meses para tomar una decisión.

¿A ustedes qué les parece, Caravaggio o no?

Imagen superior: 'Judith y Holofernes'. Obra recién descubierta en un ático francés y que pudiera ser de la mano de Caravaggio. Sería la segunda versión del mismo tema pintada por el genio barroco. Fotografía: Charles Platiau/Reuters. 

Así hemos contado en la bitácora esta historia caravaggesca...

Judith y HolofernesEsta es la primera versión de 'Judith y Holofernes' concebida por Caravaggio. La escena se pintó en Roma en 1599.


De ser cierta la noticia, el Gobierno francés se ha encontrado con un tesoro.

La segunda versión de Judith y Holofernes (1599) ha estado perdida desde el siglo XVII. Se conocía que Caravaggio la había pintado en Nápoles. Pero su certeza era incierta. Una carta fechada en 1607 del pintor Frans Pourbus El Joven la menciona como parte de la colección del caravaggista flamenco Louis Finson. Un artista de mano limitada que había sido responsable, años antes, de una de las varias copias que existen de la María Magdalena en éxtasis del genio barroco.

El cuadro original cuelga desde hace años en la Galería de Arte Antiguo de Roma, en el Palacio Barberini. La escena muestra con una crudeza única la decapitación, el tránsito entre la vida y la muerte, del general Holofernes a manos, y a espada, de la heroína bíblica Judith. Un acto con el que consigue librar a su ciudad del asedio de las tropas del gigante.

Pues bien, nada se conocía del paradero de esta obra hasta que sus propietarios, una colección privada francesa, han intentado exportarla. Así lo cuenta el periódico Le Figaro. Al parecer con vistas a acabar en las paredes de un museo estadounidense. Pero el Gobierno francés ha prohibido, a través de un requerimiento del ministerio de Cultura y Comunicaciones, que salga del país hasta que “su atribución sea investigada”. Y esta es otra pelea distinta. Porque expertos como Mina Gregori sostienen que no se ve la mano del genio en la obra descubierta en Francia. Mientras que de otros pesos pesados (Maria Cristina Terzaghi y Giuseppe Porzio) se espera una opinión en las próximas semanas.

De ser cierta la atribución, la obra sería una joya para las colecciones públicas francesas y los dueños del cuadro se quedarían, al no poder vender la tela fuera del país, sin un negocio de más de 100 millones de euros.

Actualización (9 de abril). Según una nota de la agencia Bloomberg, la obra atribuida a Caravaggio habría sido descubierta en abril de 2014 oculta tras un muro del ático de un domicilio particular de la ciudad francesa de Toulouse. El cuadro ha sido examinado por el experto Eric Turquin, quien presentará la tela en una rueda de prensa el próximo martes. Veremos en qué concluye esta caravaggesca historia.

Fotografía de apertura: Primera versión conocida de Judith y Holofernes, que se expone  en la Galería Nacional de Arte Antiguo de Roma /Reuters.

 

 

Hay 1 Comentarios

Caravaggio o no, es una magnífica obra de arte ;-)

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Miguel Ángel García Vega

Periodista y modesto coleccionista de arte contemporáneo, Miguel Ángel García Vega lleva más de 15 años escribiendo en EL PAÍS. A veces de finanzas, a veces de sociedad, a veces de arte, pero siempre conectando la vida y los números. Este blog quiere ser una piedra de Rosetta con el que entender el universo de los bienes tangibles, que en ocasiones parece, como el mundo, ancho y ajeno.

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