No se lo van a creer, pero sucedió tal como lo cuento.
Cancelaron, sin que nadie supiera por qué, un seminario sobre la integración de las lenguas, que iba a presidir Víctor García de la Concha. Cuando cancelan algo, o cuando se suspende un viaje, o cuando posponen un examen, el ser humano normal siente una especie de satisfacción inútil, porque gana algo de tiempo. Es una ilusión, porque luego ha de hacer, tarde o temprano, lo que se ha pospuesto.
