Vivimos una situación económica, social y política sorprendente. Ya no se puede predecir el futuro en ningún campo, y todo se gestiona de forma táctica intentando sobrevivir en el día a día. Las familias ya no saben cuánto tiempo tendrán trabajo, cualquiera es susceptible de ser despedido de cualquier puesto, por sólido que fuese. Las empresas no pueden dar ya nada por supuesto, todo se revisa y renegocia y de nada sirve la confianza, la calidad o la antiguedad de la relación con el cliente. El crédito al consumo, para el coche o para la casa ya no es fácil de obtener y la única cosa clara es que hay que ahorrar todo lo posible.
En los últimos meses he detectado a mi alrededor una única certeza: todos estamos cambiando en algo. Como empresarios, empresas, consumidores o amigos, a todos los niveles. El contexto actual está provocando cambios de comportamiento, cambios en la forma de ver el futuro, en la forma de tomar decisiones. En un contexto de máxima inestabilidad, todos estamos tomando decisiones diferentes. Y si no lo estás haciendo es que te has dormido en los laureles y no te enteras de lo que pasa.
La compra del piso se aplaza, en la compra diaria se mira más el precio, se comparan las tarifas de móvil y seguros para rascar algo, se enfrenta el trabajo de otra forma, la familia adquiere otro significado...
Son tiempos duros. Pero cambiar es bueno. Cambiar de perspectiva, poner en duda costumbres o principios, replantear qué es importante y qué no. Las crisis son oportunidad. Son tiempos de esfuerzo y sufrimiento, pero no podemos dejar de pensar que también tienen algo bueno, que nos obligan a cambiar, y cambiar es estar más vivo, es hacerse más fuerte.
Hay 5 Comentarios
El sociólogo alemán Ulrich Beck nos explica que vivimos en una "Sociedad del Riesgo":
"Fase de desarrollo de la sociedad moderna donde los riesgos sociales, políticos, económicos e industriales tienden cada vez más a escapar a las instituciones de control y protección de la sociedad industrial".
El reparto e incremento de los riesgos sigue un proceso de desigualdad social.
Hay un vacío político e institucional. Los movimientos sociales son la nueva legitimación.
Las fuentes colectivas que dan significado a la sociedad se agotan y el individuo, busca de forma independiente, una identidad en la nueva sociedad. "En situaciones de clase el ser determina la conciencia, mientras que en situaciones de riesgo es al revés, la conciencia determina el ser".
Retorno de la incertidumbre; riesgo como reconocimiento de lo impredecible y de las amenazas de la sociedad industrial. La sociedad reflexiva se convierte en un concepto post-industrial. En la sociedad reflexiva, la sociedad se convierte en un problema para sí misma.
Los medios de comunicación, tienen un papel muy importante en la representación de los riesgos y la búsqueda de soluciones, aumentando el poder y el control social. Para él la actualidad se forma con las noticias de las catástrofes ecológicas, las crisis financieras, el terrorismo, las guerras preventivas.
Vivimos una ‘segunda modernización’, propia de una sociedad que tiende a la globalización y está en constante desarrollo tecnológico.
Afecta al plano personal dando lugar a la individualización, aumentándose la incertidumbre del individuo en la sociedad de riesgo. Esto es producto del neoliberalismo económico.
En el campo de la política, dice que hay que adaptar las normas existentes a la realidad social y a las necesidades del momento. Se debe contrarrestar el excesivo peso del mercado y sus efectos, y ampliar el círculo social y cultural del individuo, con el objetivo de alcanzar un equilibrio y disminuir la incertidumbre.
Ve necesario que los antiguos Estado nacionales cambien y comiencen un proceso de cohesión internacional y cooperación, reconociendo la diversidad e individualidades
Publicado por: felizísima fortuna | 12/04/2012 0:47:07
Salir de la crisis actual en un solo día es posible, evitar que el paro siga subiendo, que bajen las pensiones y que los mercados sigan ejerciendo presión sobre nuestra economía. Nos lo han explicado Pierre Larroutourou, economista, y Michel Rocard, ex primer ministro francés: http://elpais.com/diario/2012/01/06/opinion/1325804405_850215.html
Publicado por: Felipe de la Roche | 11/04/2012 17:28:38
Alberto, esta es la situación que ocurre aquí en España, como sabrás fuera de este entorno local las cosas son diferentes, no se malgasta (como hemos hecho nosotros como hacen los nuevos ricos) y nos hemos aprovechado la oportunidad para crear una industria fuerte orientada a vender nuestros productos al exterior, nos hemos acomodado con las ventas locales, la venta rápida y fácil. Y de aquellos barros...son estos lodos.
La oportunidad de generar una industria fuerte han pasado y nuestros políticos, como siempre, andan despistados comprándosela a ver quien la tiene más grande y generando una administración insostenible para que 17 grupos creen 17 miniestados.
En fin, yo creo que no tenemos solución y lo mejor que se puede hacer es tirar el carnet a la basura emigrar y cambiar de nacionalidad.
Publicado por: Carlos Cuenca | 11/04/2012 10:45:23
Tanto consumismo no es bueno y menos consumir tantas palomitas en el cine
http://www.ingenioconsaboralaca.com/2012/03/palomitas-de-subnormalidad-profunda.html
Publicado por: Wesley Snipes | 11/04/2012 9:30:35
La realidad nos empuja a ver mejor el camino que pisamos si no queremos darnos un trompazo enorme.
Nada es lo que parecía ser.
Resulta que el cuento de la lechera no era verdad.
Es triste reconocer, que los credos más sagrados de nuestra política y de nuestra sociedad, en realidad solo eran buenos deseos.
Unas buenas intenciones paternalistas que nos tenían a todos tranquilos y en calma.
Pero bastó un poco de mar de fondo en la economía, para dejarnos claro que ni los unos ni los otros estaban a la altura necesaria para sostener el timón.
Por eso el País es el blanco de los mercados prestamistas que han encontrado en nuestra economía el maná de su sustento.
Y la competencia quiere que nos coma el tigre.
O sea, que tenemos que aprender a nadar de golpe o nos merendarán hasta dejarnos en los huesos.
Nos viene ya antiguo, de cuando no se ponía el sol en los terrenos nacionales.
Publicado por: Oscar | 11/04/2012 9:10:51