Ir a Planeta Futuro
Contrapuntos

Mujeres latinoamericanas: un paso adelante, dos pasos atrás

Por: | 01 de marzo de 2015

La persistencia de las desigualdades en América Latina, 1

 

En su boletín del mes de febrero, el Departamento de Empleo de Estados Unidos informó un nuevo aumento en las tasas de ocupación del país, con un crecimiento de 257 mil puestos de trabajo con relación al mes anterior. El empleo privado experimentaba así su 59º mes de crecimiento continuo durante el gobierno Obama. Dan Diamond, en su columna de Forbes, sostendrá que “nunca tantos americanos han estado empleados” como ahora. La economía norteamericana consolida su momento de vitalidad y, aunque los motivos no dejan de generar controversias, los más ricos parecen carecer de motivos para sentirse defraudados: en diez años, sus fortunas se duplicaron, pasando de un billón de dólares en el 2010 (USD 1.000.000.000.000), a más de 2 billones 200 mil millones de dólares en el 2014 (USD 2.200.000.000.000).

No dejar de ser curioso que, en este contexto, haya sido la entrega de los Oscar el momento en que los festejos por la bonanza laboral norteamericana encontraran una incómoda aguafiestas: Patricia Arquette. La gran actriz, cuyo papel en Boyhood le valió la estatuilla, no perdió tiempo con tartamudeos impostados y en pocos segundos denunció que a las mujeres norteamericanas “les ha llegado el momento de tener el mismo salario que los hombres y los mismos derechos”. Las cámaras mostraron a Merryl Streep apuntando al escenario y dando un grito de aprobación.

En Estados Unidos, la economía va bien, pero la igualdad de género va mal. Entre tanto, la emotiva y justa denuncia de Patricia Arquette podría haber sido realizada en cualquier país del planeta. Más allá del desempeño de las economías, de su progreso o retroceso, y a pesar del paso del tiempo, la igualdad de género en el mercado de trabajo parece ir casi siempre mal.

AntonioBerni_ChacarerosAntonio Berni, pintor argentino. Chacareros (1935)

Seguir leyendo »

Ese dolor llamado Haití (2ª parte)

Por: | 18 de enero de 2015

Niño_trabajador_Haiti

Niño trabajador en Haití. Foto: Alberto Pla. Fotogalería "El futuro en sus manos", El País.

 

Vecinos

Haití y República Dominicana dividen una misma isla del Caribe separada por 360 kilómetros de frontera y muchas décadas de odio.

Los grupos dominantes de ambos países han alimentado y fortalecido un desencuentro del que siempre han sacado ventajas económicas y políticas. Las tensiones, conflictos y enfrentamientos históricos entre estos dos pequeños países constituye la trágica evidencia de la ineptitud de sus élites para avanzar de manera conjunta en políticas de desarrollo que amplíen los niveles de bienestar y justicia social que sus frágiles y casi siempre inestables democracias nunca han garantizado a las grandes mayorías de un lado o del otro de la frontera. Estados Unidos, que invadió ocasionalmente ambos países, siempre se ha beneficiado de esta enemistad. Además, la permanente ruptura del diálogo y de los acuerdos entre ambos países, revela un faceta inocultable de la incapacidad que las naciones latinoamericanas han tenido para consolidar procesos de integración y cooperación regionales que superen los conflictos endémicos que se han repetido sin solución de continuidad a lo largo de los últimos dos siglos.

Dos países que comparten un mismo territorio, dos pueblos con un mismo origen, pero separados por el abismo que produce la explotación humana, las mezquindades y arbitrariedades políticas, la violencia y los atropellos a los derechos humanos, las injusticias y la negación de oportunidades a los más pobres que, en esta isla del Caribe, son casi todos. Haití y República Dominicana han vivido separadas por la prepotencia de sus clases dominantes y sus largas dictaduras, por la connivencia de los Estados Unidos, así como por la poca capacidad de América Latina para establecer políticas de integración regional que sean más sólidas que las meras declaraciones de buena voluntad.

Seguir leyendo »

Ese dolor llamado Haití (1ª parte)

Por: | 14 de enero de 2015

Hace cinco años, Haití se transformaba en una montaña de escombros.

Más de 250 mil personas murieron como consecuencia de un desastre que algunos llamaron “natural”. Casi dos tercios de la población más pobre, en un país donde casi todos son pobres, perdieron sus casas, sus pocas pertenencias y muchos seres queridos. Hace cinco años, Haití volvía a ser noticia mundial y a generar una ola de promesas de ayuda y cooperación, gran parte de las cuales se fueron desvaneciendo, sin que nunca llegaran a concretarse. Hace cinco años, en Haití, ocurría lo que se sabía que podía a ocurrir y lo que sabemos que probablemente vuelva a suceder: un sistemático desprecio hacia la vida humana que se ha repetido sin solución de continuidad ante la indiferencia o la complicidad de sus gobiernos y de una comunidad internacional que hace de la solidaridad con este pequeño país del Caribe una de sus más frecuentes imposturas. 

Campo de Refugiados

La vida en uno de los campos de refugiados que aún permanecen en Haití. Foto: Mauricio Vicent (El País)

Seguir leyendo »

EDUCACIÓN S.A (el mercado ataca de nuevo)

Por: | 10 de diciembre de 2014

Aunque quizás pocos lo hayan notado, la educación ha sido la verdadera protagonista de algunos de los principales acontecimientos políticos de la última semana en América Latina. El hecho parece inédito. El estrellato de la educación no se debió esta vez a ninguna mala noticia, como suele ser habitual, sino más bien a un inusual reconocimiento acerca del valor que ella tiene para resolver providencialmente los principales problemas que deberán enfrentar los países de la región.

El hecho debería alegrarnos. Finalmente, la educación parece estar ganando el lugar que le cabe como gran apuesta al futuro, como oportunidad para hacer de las nuestras, sociedades más democráticas y justas.

Entre tanto, una revisión de las razones y argumentos que dirigieron hacia la educación el centro de las atenciones en el debate regional, no dejan de ser frustrantes y, de cierta forma, lamentables.

Lagarde 2

Christine Lagarde, directora gerente del FMI. Foto: Andrew Harrer (Bloomberg)

Seguir leyendo »

Salir de PISA

Por: | 11 de noviembre de 2014

Escuela_Peru

La evaluación debe ser un componente fundamental de toda política pública democrática. Las sociedades tienen derecho a conocer cómo funcionan y cuáles son los resultados de las acciones que desarrollan sus gobiernos. También, a que la evaluación sea realizada de forma persistente y confiable, llevada a cabo con transparencia y autonomía, haciendo que sus resultados contribuyan a diseñar estrategias orientadas a mejorar las políticas gubernamentales en todos los campos de actuación. Un gobierno que no pone a disposición de la sociedad una evaluación sistemática de sus programas y acciones, evidencia un déficit democrático cuyas consecuencias pueden ser irreversibles.

La democracia no debe ser entendida sólo como un procedimiento de gestión institucional cuyo parámetro se mide apenas por la existencia de elecciones periódicas. Democrático es un sistema cuyos resultados aspiran a construir más y mejores condiciones de justicia social, de igualdad y libertad. De tal forma, la soberanía popular puede ser ejercida de manera más conciente cuando las sociedades conocen el alcance, impacto y resultados de las políticas públicas llevadas a cabo por sus gobiernos. La democracia se amplía y consolida cuando se democratiza el conocimiento y el acceso a la información. La evaluación periódica de las políticas públicas es una de las formas imprescindibles de hacerlo.

En este sentido, no cabe duda que los dispositivos de evaluación de los sistemas escolares pueden constituir un valioso aporte para comprender su funcionamiento y, en gracias a éstos, ampliar el derecho a la educación, promoviendo una mejor calidad del trabajo pedagógico.

Seguir leyendo »

Sobre el autor

Pablo Gentili

Pablo Gentili. Nació en Buenos Aires en 1963 y ha pasado los últimos 20 años de su vida ejerciendo la docencia y la investigación social en Río de Janeiro. Ha escrito diversos libros sobre reformas educativas en América Latina y ha sido uno de los fundadores del Foro Mundial de Educación, iniciativa del Foro Social Mundial. Su trabajo académico y su militancia por el derecho a la educación le ha permitido conocer todos los países latinoamericanos, por los que viaja incesantemente, escribiendo las crónicas y ensayos que publica en este blog. Actualmente, es Secretario Ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) y profesor de la Universidad del Estado de Río de Janeiro. Coordina el Observatorio Latinoamericano de Políticas Educativas (FLACSO/UERJ/UMET).

Libros

EL POSMACHO DESCONCERTADO

EL POSMACHO DESCONCERTADO

Ricardo de Querol

“Como quien dice, acabamos de salir de la cueva. No se borran de un plumazo milenios de reparto rígido de papeles, de trogloditas que salían de caza mientras ellas recolectaban y cuidaban de niños y ancianos, de bravos guerreros y abnegadas esposas, de amas de casa confinadas al hogar y hombres que acaparan toda la vida pública, de burkas de todo tipo, de dotes, de pruebas del pañuelo”. Las reflexiones del autor sobre la relación entre los sexos en el siglo XXI publicadas en el blog Mujeres, recopiladas en un libro electrónico. Puedes comprarlo en Amazon y en Google

Facebook

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal