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Desigualdades de género, hipocresías de género

Por: | 24 de febrero de 2012

Hace pocos días fue publicado el nuevo Informe sobre el Desarrollo Mundial 2012 – Igualdad de Género y Desarrollo, producido por el Banco Mundial. El documento ofrece un pormenorizado análisis de las disparidades en materia de género, especialmente en los países más pobres (la persistencia de altas tasas de mortalidad en las niñas; las desigualdades educativas; los diferenciales de ingreso; las dificultades de las mujeres en hacer oír su voz, entre otras). La información disponible, muy bien presentada como suele ser habitual en las publicaciones del Banco Mundial, contrasta con la visión pobre y reduccionista que posee esta agencia con respecto al desarrollo humano y a los derechos ciudadanos. El informe sería quizás adecuado, sino fuera por dos motivos.

GENERO 4

Por un lado, para el Banco Mundial, la igualdad de género merece ser defendida porque genera un incremento en la competitividad económica, mejora la productividad de las próximas generaciones (ya que las mujeres controlan mejor los ahorros familiares y cuando son más educadas y sanas poseen hijos más educados y sanos), además de aumentar la representatividad y la pluralidad de opiniones en las sociedades modernas. Ni una palabra acerca de los derechos humanos, ni mucho menos, sobre alguno de los principios de la Declaración que los consagra, la cual, para el Banco Mundial, seguramente es un resabio del pasado a ser descartado por su bajo aporte a la productividad del trabajo.

Por otro lado, el Banco Mundial parece desconocer los efectos que, en este campo y en cualquiera que remita a la cuestión social, han tenido las políticas que, junto con su socio más cercano, el Fondo Monetario Internacional, ha promovido a escala planetaria. Desde su creación, ambos organismos han propagado políticas de restricción de derechos y de ampliación de la exclusión social que, aplicadas sin matices en países que enfrentaban enormes crisis económicas, no hicieron otra cosa que aumentar todas las desigualdades.

Un rasgo nada anecdótico pone en duda el deslumbramiento tardío que el Banco Mundial demuestra por la igualdad entre hombres y mujeres: se trata de una institución que nunca ha tenido entre sus directores a un ser humano del sexo femenino. Desde 1946 hasta la fecha, todos los presidentes del Banco Mundial han sido hombres, blancos, occidentales y, claro está, anglosajones. Un recorrido por la galería de personalidades ilustres que ha dirigido la entidad permite ver que sus rostros son bastante semejantes, comparten el mismo tipo de peinado y, en algunos casos, hasta el mismo tipo de calvicie. No menos llamativo es que su Junta de Gobernadores, constituida por 187 miembros responsables por definir y formular las políticas del organismo, posee sólo 16 mujeres. Quizás el tema no sería tan grave si no fuera porque el propio Banco Mundial reconoce que la igualdad de género es un elemento importante para el dinamismo económico de las sociedades. Una señal de alerta relevante ya que, los que componen la Junta de Gobernadores de la institución, no son otros que los propios ministros de economía de los diferentes países del mundo. Dicho en otras palabras, actualmente, menos del 9% de los ministros de economía de todo el planeta, son mujeres. Lo cual, según el propio Banco Mundial defiende en su Informe de 2012, puede ser un verdadero peligro para el progreso de la humanidad.

La igualdad de género suele ser una recomendación que se limita a los países más pobres porque, como se observa, los que cuidan los intereses de las naciones más ricas, no parecen tener el menor interés en la materia.

  Genero - 2 - 1

Reconozco que uno de mis pasatiempos predilectos es criticar al Banco Mundial y al FMI. Sin embargo, corro el riesgo de estar desviándome del objetivo central de este post. Me preocupa aquí otro asunto, quizás más complejo: la igualdad de género en el gobierno de las universidades latinoamericanas. El tema puede ser relevante, al menos, por dos motivos.

En primer lugar, porque el aumento en la participación de las mujeres en la enseñanza superior de América Latina y el Caribe, ha sido impresionante a lo largo de las últimas tres décadas. Muchas de las universidades de la región tienen más mujeres que hombres entre sus estudiantes y muchas carreras antes masculinas se han feminizado velozmente. En segundo lugar, porque las universidades han sido uno de los espacios más activos en la producción del discurso feminista y progresista comprometido con la lucha por la igualdad de género y la justicia social. Ya que las universidades latinoamericanas tienden a ser más femeninas que masculinas y constituyen la fuente inspiradora de la lucha contra la discriminación sexual, sería de esperar que su desempeño en materia de igualdad fuera mejor que el que presenta el Banco Mundial.

Y lo es. Pero poco, muy poco.

Un relevamiento que he realizado en las 200 universidades más importantes de América Latina y el Caribe, muestra que sólo 16% de ellas poseen mujeres a cargo de sus rectorados. El resto, 84%, son dirigidas por hombres. Nada mal si se lo campara con las universidades europeas, donde sólo 9% están gobernadas por mujeres y 18% de los catedráticos son del sexo femenino. (En buena parte de Europa, las mujeres llegan a casi 59% del estudiantado). (1)

De las 20 universidades más destacadas de América Latina, sólo una tiene como rectora una mujer. Naturalmente, los ranking sobre calidad de las universidades nunca consideran la igualdad de género como un elemento positivo a ser ponderado. Al menos un dato es alentador: las mujeres han superado a los obispos en la dirección de las principales universidades latinoamericanas.

No deja de ser curioso que las instituciones de educación superior tengan una aguda capacidad para juzgar a la sociedad y muy poca para juzgarse a sí mismas.

En efecto, la discriminación de genero opera, como lo demuestran numerosas investigaciones académicas, porque encuentra su anclaje en una cultura institucional y en una serie de factores que se ocultan por detrás de argumentos técnicos o supuestamente objetivos para justificar o naturalizar las ventajas de los hombres sobre las mujeres. Antes, las evidencias utilizadas para explicar por qué ellos solían tener el privilegio del mando y ellas la obligación de la obediencia, se centraban básicamente en la débil capacidad cognitiva y emocional de las mujeres y en el temple, el coraje y la inteligencia varoniles. Las cosas han cambiado y en las universidades casi nadie cree en semejantes tonterías. Sin embargo, si esto es así, no deja de llamar la atención que tanto el acceso a los cargos de dirección como la distribución de beneficios y ventajas académicas, se establezcan entre hombres y mujeres como si ambos fueran iguales y sus trayectorias de vida no enfrentasen ciertas especificidades como, por ejemplo, la maternidad. ¿Cómo es posible que se compare con los mismos parámetros cuantitativos la productividad académica de dos personas de 40 años, si una de ellas ha sido madre una, dos o tres veces y la otra no? La producción académica profesional comienza a los 25 años, momento en el que también, para muchas mujeres, se inicia el período de la maternidad. Si el ingreso a la carrera docente se produce a los 35, es obvio que las mujeres que han sido madres corren con cierta desventaja. Los hijos, claro, ofrecen muchas alegrías, pero no cuentan puntos en los sistemas de evaluación académica que se utilizan para determinar quién manda y quién obedece, quién gobierna y quién acata en nuestras universidades. También, cuánto ganan unas y otros. En la medida en que los salarios docentes se componen cada vez más de premios e incentivos a la productividad académica, las desigualdades de ingreso entre hombres y mujeres en el campo universitario no tenderá a disminuir sino probablemente a aumentar.

Tampoco debe llamar la atención que las mujeres llegan muy poco a los rectorados, pero lo hacen mucho más que los hombres a las Secretarías Académicas. El dato podría ser interpretado como un avance en la lucha por la igualdad de género o, menos efusivamente, como una redefinición de la división sexual del trabajo en el gobierno universitario: los hombres se ocupan de las tareas relevantes y las mujeres de cuidar a los hijos, en este caso, la población estudiantil.

GENERO 3

Las universidades, ese espacio que tanto nos ha ayudado a pensar que en la división social del trabajo se tejen las raíces de la discriminación y la exclusión, parecen no ser capaces de observar que la distribución sexual de responsabilidades académicas no tiene nada de natural ni, mucho menos, es producto del mérito o de la capacidad de unos sobre otras.

Que más mujeres estén al mando de nuestras universidades no garantiza que la calidad académica de las mismas vaya a mejorar. Tampoco que la productividad del trabajo de docentes y alumnos aumentará, como sugiere el Banco Mundial cuando pretende encontrarle razones a la igualdad de género. Se trata de una cuestión de derechos. Y cuando los derechos se respetan, mejora la calidad democrática de nuestras instituciones académicas y, por añadidura, de nuestras sociedades.

“Nuestro cuerpo nos pertenece” continúa siendo una de las banderas del movimiento feminista. Hombres y mujeres debemos luchar para que ampliemos esa expresión de libertad a todas las instituciones fundamentales para el gobierno de la sociedad. Que las universidades pertenezcan también a las mujeres debería ser el horizonte de cada uno de los que trabajamos en el campo académico, haciendo que las declaraciones por la igualdad de género dejen de ser una inocultable hipocresía.

 

(Desde Río de Janeiro)

 

 

 

¿Igualdad de género? La distribución entre rectores y rectoras en 200 universidades latinoamericanas y caribeñas

País

Rectores

Rectoras

Argentina

18

4

Chile

5

-

Paraguay

1

-

Uruguay

3

-

México

47

10

Brasil

13

2

Bolivia

5

1

Colombia

15

4

Ecuador

12

-

Perú

17

4

Cuba

4

2

Haití

1

-

Puerto Rico

2

-

Rep. Dominicana

12

1

Costa Rica

1

1

El Salvador

2

-

Guatemala

2

-

Honduras

2

1

Nicaragua

3

1

Panamá

3

1

 

168

32

Total

                200

Elaboración propia, sobre las bases de datos de la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe y la Red de Macro-Universidades de América Latina y el Caribe Latina

 

Hay 42 Comentarios

Una pregunta más ¿por qué la muerte de un varón a manos de su pareja femenina es menos muerte?


El término hipocrecia de género le encaja como un zapato al BM. Para ellos las mujeres son importante dependiendo de como influyan en los ídices económicos munduales. Y es tanta la hipocrecía, que todo esta fria mente calculado. Ne se necesita que las mujeres que tengan representación en las universidades tengan conciencia de la desigualdad de género. Las mujeres son mejores manejadoras de las economía básica y eso es bueno. Hasta ahí le interesa al BM. Es por esa razón que en los últimos años las organizaciones de muejeres no cuentan con financiamiento que les permita seguir haciendo un trabajo de concientizacion de las desigualdades de género, por tanto no se puede trabajar para modificar las raíces de la cultura y esto las muejres lo pagamos con sangre que se ve en la violencia de género que rompe con todos los parámetros. El sistema esta estruturado de forma tal que las muejres solo pueden llegar a algunas posiciones que implican algun n ivel de poder y las que logran sobresalir tienen un pensamiento conservador y patriarcal aun siendo mujeres.

la cuestion mas que de genero (aspectos puntuales de igualdad de exigibilidad de derechos que hay que seguir trabajando) es cuestion de PATRIARCADO. Una alianza de toda la historia al mando de quienes con faldas o pantalones alienan y despojan, la sociedad de consumo esta en pos de ellos...

PARA CUANDO LATINOMARICA SALGA DEL ARMARIO…
STOP DISCRIMINACIONES HISTÓRICAS…
http://www.junglerias.com/2011/09/homofobia-revolucion-sexual-y-violencia.html

Nacho, la chorrada de la media proviene del hecho que esta elimina precisamente las diferéncias y tiende a aglutinar los datos. Una media sin la desviación típica no sirve absolutamente para nada. Meter en el mismo saco alguien que realiza un mismo trabajo en Villagracia del cogollo que en Madrid y pretender que cobren lo mismo es absurdo... Hay que trabajar con puntuaciones directas. Hay grandes superficies comerciales que se llenan la boca de paridad e igualdad, y en realidad meten a los hombres a descargar camiones y al almacén y las mujeres a limpiar y de cajera, Hacen media de todo y les sale que en la empresa hay 50% hombres 50% mujeres, igualdad y paridad al canto. A eso me refiero como chorrada. Como dice Emilio nadie se mete a mirar los datos de trabajadores en la construcción ni se pone el grito en el cielo ni se promociona el hombre en la educación primaria. Podemos estar de acuerdo en muchas cosas, pero hecho en falta estudios y valoraciones no tan poulistas por parte de los medios.

rimbeaude, los datos son interpretables de acuerdo a como se quieran leer. Si nos conformamos con aplicar un criterio estadístico, sin tener en cuento cómo se han construido estos datos, estamos haciendo un flaco favor a la verdad. Cuando tú hablas de chorradas, tampoco estás aportando ningún dato, simplemente estás haciendo valer tu forma de analizar esta cuestión. En el fondo es una cuestión ideológica, la que nos permite interpretar los datos de una forma u otra. ¿Qué hace que una mujer no quiera ir a buscar empleo, presentarse a una cátedra, o sacar un doctorado? Tiene las mismas condiciones para que pueda hacerlo? Las cargas son las mismas para unos que para otras? Sinceramente, creo que más que datos, lo que hay que ser sensible a lo ocurre a nuestro alrededor y valorar en qué consiste realmente la diferencia y por qué. No es una cuestión sólo de un reparto paritario, sino que tengamos el mismo derecho y las mismas condiciones que nos permitan realmente tener capacidad de optar: a todos y a todos.

Solo una cuestión más. Si en lugar de preguntarnos cuántas rectoras, nos preguntásemos cuántos varones y mujeres trabajan en la construcción ¿qué cabría concluir?

Nacho, se agradecería algún dato, contraanálisis o refutaciones a argumentos aportados, ya que coincido contigo en que hay mucho camino que andar para llegar a algo que no se si es la igualdad de oportunidades, una paridad 50% que se entiende que es el estado natural de las cosas si no interviene la mano del hombre. Supina chorrada ya que el sexo ( o genero como te gusta decir ) es variable a tener en cuenta en la mayoría estudios científicos y nadie clama al cielo denunciándolo por discriminatorio e humillante. Simplemente lo diferente da datos diferentes. Las hipotesis a estas diferéncias hay que demostrarlas y no darlas por sentadas o certeras sin demostrar nada. Agradezco algún argumento o explicación como los aportados por Emilio o Igualando y no simples impresiones.yo no quiero la igualdad, yo lo que quiero es que cada uno haga lo que le parezca correcto siempre y cuando respete la ley. Si una mujer cobra menos que su compañero de trabajo se va al juzgado y si se demuestra que es por el mero hecho de ser mujer lo gana fácil. Agradecería datos del total de denuncias presentadas en España a tal efecto pues una comparación de nóminas es fácil, una media del sueldo de hombres comparado con la media de los sueldos de las mujeres es una chorrada y estupidez que un alumno de estadistica de primero sabe explicar de sobras.

Es sorprendente como los comentarios de algunos lectores de este blog son una clara manifestación de por qué hay que seguir denunciando esta situación. En cuanto sale la palabra género, siempre se ponen nerviosos algunos de los del género masculino y, desgraciadamente, también del femenino. Sin duda queda mucho camino por andar.

Victia, la educación de los niños: guardería, jardín de infancia, primeras etapas educativas está en manos de mujeres. ¡Ojo! y es ahí donde se fragua el fracaso escolar masculino que como sabrás es el más elevado de Europa.

Para Amaya
Lo del piso estará pensado para lo que se quiera. Pero que yo sepa el niño va a estar igual de bien en una casa pagada íntegramente por su madre o por su madre después de que se liquiden los gananciales y se divida el fruto de la venta de la vivienda que en una que siga pagando su padre si poder disfrutarla.
Si estuviera pensado sólo para el bienestar del niño, los jueces impedirían que los padres se mudaran de residencia para evitar un “trauma al niño”. Es una falacia que el niño vaya a verse traumatizado por irse a otra casa.
No sé si tú te has divorciado pero te puedo asegurar que nadie controla la gestión que el custodio del menor realiza del dinero. No existe mecanismo alguno para que el que aporta la pensión pueda controlar el destino del dinero e incluso ni siquiera se le exige que aporte una parte idéntica a la que aporta el no custodio, porque se considera que su parte está cubierta con “el cuidado de los menores” –es una cita textual de muchas sentencias- aunque se pase el día fuera de casa, tenga un sueldo por su trabajo más alto que el del padre y ese cuidado lo salde con 130 euros que paga al mes a una chica de 21 años por cuidarlos que es más madre que ella (es un caso real)
Incluso resulta casi imposible que el dinero lo gaste directamente el padre haciendo la compra de alimentos, comprando la ropa y afrontando las facturas educativas directamente para evitar esa desviación de fondos. Hay que dárselo a la madre y que ella lo gestione. Así lo dictaminan la mayoría de los jueces.
Si se pensara en el beneficio del menor sería mucho más lógico dividir los gastos y forzar a asumir una parte similar a cada padre directamente (las facturas educativas a uno, la ropa a otro, etc…) Y no se hace.
Esa Ley de Divorcio está pensada para proteger a una generación de mujeres que en 1978, cuando se aprobó la ley, se temía que como no habían trabajado nunca y habían sido amas de casa se quedaran sin recursos por culpa del divorcio. Hasta los que la redactaron lo reconocen ¿Por qué crees que las feministas radicales no consienten que se toque ni una coma de ella?
No tiene nada que ver con los hijos.
La pensión compensatoria no compensa las desigualdades sociales. Lo que se supone que trata de compensar –de nuevo según el texto de la ley- es la pérdida de ingresos que supone para una parte la separación de la pareja. Se supone que solamente debería conceder a mujeres u hombres que no trabajan porque, si nos paramos a pensarlo, el que siempre sale perjudicado económicamente en un divorcio es el que no recibe la custodia y el disfrute de la casa que debe afrontar los gastos de otra vivienda más la mitad los de la de los niños (hipoteca o alquiler) ¿Quién debería compensar económicamente a quién?
Lo de que las mujeres les cuesta más encontrar empleo es otra falacia que los datos desmienten. Había más paro femenino porque en este país se contabiliza el paro por población activa no por búsqueda activa de empleo. Solamente un 46 por ciento de las mujeres mayores de 32 años registradas en el INEM mantienen que buscan empleo activamente en la última encuesta de población activa mientras que el porcentaje de hombres es del 73 por ciento. Es decir. Casi la mitad de las paradas registradas de esas edades lo son porque no quieren dejar de serlo y no buscan empleo. De hecho, ahora hay casi un millón más de hombres parados que de mujeres.
Ese 20 por ciento de diferencia salarial tampoco se debe a la discriminación. Se debe a que las mujeres no negocian su sueldo y se limitan a aceptarlo o rechazarlo (según un estudio del INE). No les pagan menos por ser mujeres, les pagan menos porque no pelean sus salarios.
Ni que decir tiene que lo del tópico del hombre que se casa con una mujer rica no merece ni comentario cuando el arquetipo histórico generado por la repetición histórica continua es precisamente el contrario: el de la mujer cazabolsas que luego deja tiritando al millonario con el divorcio.
En fin, que me parece que has caído en una serie de tópicos todos ellos erróneos por puro desconocimiento.

Tienes toda la razon Rimbaude.
Lo dirá y pasarán por alto el hecho de que, al menos en este país, la edad media a la que se tiene el primer hijo son los 29 años y la edad a la que se termina una linceciatura son -si se hace de corrido- los 22 o 23 años. Lo que te da el apurado plazo de seis años para doctorarte y preparate las oposiciones a una cátedra si así lo quieres antes de que la perfidia de la sociedad machista utilice los hijos para cercenarte tus posibilidades profesionales.
Cuando se quiere defeder una falacia siempre se encuentran argumentos y se camuflan realidades. Es es problema de la cerrazón ideológica. Los árboles de los apriorismos idologícos no dejan ver el bosque de la realidad.
¡Qué se le va a hacer!

igualando: Aqui lo que te van a decir es que el cargo de la maternidad impide a estas mujeres realizarse profesionalmente. Vamos, que hay gente que entiende que los hijos son una limitación, cosa muy triste y lamentable. Yo soy de los que piensa que los hijos, la familia y los amigos es de lo poco importante en la vida. Hoy en dia han vendido la moto que el trabajo te realiza, como si la gente fuera a trabajar haciendo la conga y desconociera los jefes cabrones. y por otra parte parece que a los hijos hay que limpiarles los mocos 20 años seguidos y uno no puede volver a estudiar nunca mas. Estamos en una sociedad muy triste, muy muy triste. Yo prefiero quedarme mil millones de veces en casa con mi hijo que ir a ver la cara del jefe o estar delante del ordenador. Soy hombre y ojalá pudiera ser un mantenido y quedarme en casa con mis nenes y al divorciarme quedarme con el piso y una pensión de mi mujer. Tienes toda la razón, nos tratan como gilipollas

En el antepenúltimo comenario donde escribí "debiéramos" quise poner debiera.

No merece la pena casi ni contestar a la persona que escribe este post.
Pero le dejaré una cascada interrogativa y le pondré unas pocas tareas por si quiere asumirlas.
¿Desde cuando en las Universidades -por lo menos en las europeas- el rector o rectora se pone a dedo? Se hace por elección ¿Por qué el 59 por ciento del alumnado, que es femenino, no vota a mujeres?, ¿por qué deduces que deberían hacerlo? Los y las estudiantes universitarios suelen tener en la cabeza cosas mucho más relevantes social y personalmente que esta falsa guerra de sexos que se han inventado ciertos medios.
Además ¿Cuantas mujeres se han presentado a las elecciones a rector en esas universidades tan machistas?
Antes de sacar conclusiones hay que saber como funcionan las cosas. Y si se sabe de antemano y se omite, simplemente se llama manipulación.
Quizás deberías dejar de tratar a tus lectores como ignorantes.
Segundos deberes del día
¿Sabemos cómo se accede a una cátedra universitaria? ¡Anda por examen, tesis y defensa ante un tribunal! ¿Cuantas mujeres se han presentado a las oposiciones a cátedra en esas universidades? Busca el dato y luego hablamos.
Y también puedes hacer el esfuerzo periodístico de buscar cuántas mujeres se doctoran en esas universidades.
No las que estudian, no las que se licencian, no las que se matriculan. Las que se doctoran -lo cual es un hecho voluntario que nadie les puede impedir-. Porque para ser catedrático o catedrática de algo hay que poseer el doctorado en esa materia.
Y, cuando lo encuentres, comparamos el número y el porcentaje de doctoras con el de catadráticas. No el de alumnas que no tiene relevancia en este asunto.
En resumen, que si quieres decir que el Banco Mundial y el FMI son machistas y si quieres decir que la Universidad es machista dilo.
Publica el títular, un lead impactante y ponte a otra cosa. No intentes insultar nuestra inteligencia utilizando argumentos mendaces y extrayendo conclusiones falaces.
Luego tienes la opción de hacer auténtico periodismo. Pero eso es mucho más cansado, ¿verdad?
Esa es la única hipocresía que hay en este post.

En mi opinión si alguien honestamente se propone acabar con la hipocresía de la que habla la entrada debiéramos empezar por el diario en que uno escribe, éste, El País, dirigido por varón, con una sección como la de humor gráfico en la que sólo hay varones, y una Tribuna en la que mayoritariamente escriben hombres, incluso preguntarse por uno mismo como autor de un blog que bien pudiera escribir una mujer.

Mientras no se haga eso no se es menos hipócrita que lo que se denuncia. Es la eterna cuestión de haz lo que digo, no lo que hago, en la que también incurrió el candidato Rubalcaba cuando pidió más mujeres en la dirección del partido, pero su lugar no se lo cedió a Carmen Chacón.

y gracias Pablo por escribir algo que se maneja a niveles muy concretos y convertirlo en un momento de discusión pública, generalmente estas conversaciones las tenemos entre unos pocos y es importante abrirlas al público "en general", al abrirlo se meten algunas "incomprensiones"? o interpretaciones ochenteras de las que las feministas de hoy, que no somos esas de antes (a las que debemos entre otras cosas luchar desde posiciones mucho más gratificantes) no gritamos si a la píldora como una revolución que supuso, ahora queremos que se investigue más en píldoras menos dañinas (o al menos lo mismo que se invierte en condones) o pedir dejar de tomarla, no decimos si a la libertad sexual seamos prostitutas si queremos; sino queremos ser lo que nos de la gana pero si una práctica donde violan, golpean y matan a las mujeres nos hacen llamarla trabajo decimos que no nos da la gana. Somos quienes leen los informes del FMI o BM y pensamos que se debió haber comparado con el IDH basado en género y así calibrar un poco la información y no emitir juicios de valor a través de estos informes que nos hacen sentir de nuevo, como unas ochenteras. Gracias otra vez...

La ONU misma, por irme al extremo del FMI y BM, sigue la misma ruta, ahora ONUMUJERES está realizando un estudio mundial sobre esa misma situación al interior del sistema, porque hasta ahora nunca se realizó un análisis al respecto (y con lo bien que funciona administrativamente no es complicado conocer el número de mujeres y el tipo de cargos que ostentamos) la Secretaría del Sistema lo mismo; cuotas para directoras ejecutivas que son insuficientes ... y este Sistema del que hablo y bien conozco, si difunde y maneja en su discurso, y sabe hacerlo bien, el tema de derechos humanos, con lo que en este escenario la cosa se complica aún mucho más ...

Desde México, una duda, el cuadro señala 10 rectoras ¿podrías decir si incluyes universidades públicas y privadas? porque datos sobre universidades públicas me temo son mucho menos; muy buen artículo. Pola

Mambo: Género y sexo son dos cosas distintas. El texto maneja un aspecto del género, pero no se refiere sólo al sexo.

En la educación no universitaria, también es indignante la desigualdad en puestos relevantes como ocurre con el cuerpo de inspectores, los directores de centros, los asesores, etc. ¡Y son los que organizan la base educativa en los niños y adolescentes! ¡Menudo ejemplo! Hablo de España, no de Zimbabwe o Uganda.

La palabra género es un falso amigo que se nos ha colado del Inglés en nuestro idioma. Los anglosajones no utilizan "sexo" como nosotros, ya que para ellos esa palabra se refiere a la práctica sexual, no a si eres hombre o mujer. Por eso usan "género", que en español tradicional era un atributo gramatical (una mesa tiene género femenino, pero nunca sexo). En fín, en mi humilde opinión sería mil veces preferible la expresión "discriminación sexual" que la ortopédica "discriminación por género". Claro que, los artículos largos y pomposos como este perderían algo de lustre ¿verdad?

Unexceletne artíuclo Pablo, que demuestra que el tema de equidad género, tratado por ciertos organismos e instituciones, sigue siendo, simplemente un tema políticamente correcto. En la medida que no se entienda que se trata de reconstruir las relaciones de génro para alcanzar justicia y equidad, estaremos siemrpe a la mitad de camino.

Con todo respeto, apreciado Pablo: ¿Significa esto que para ti es obviamente "más importante" ser rector que madre? ¿Acaso porque en ello hay más "poder" y dinero? ¿Que la familia -deseada- es una especie de "lastre" para la vida humana? A mí eso de darle valor a la existencia sólo por el dinero y el supuesto "poder" me parece muy consistente con los deplorables Banco Mundial y FMI: es que eso dice lo que ellos son, ¿de qué otra forma iban a hablar? ¿Pero y tú? ¿En eso -justamente en los valores, en los prejuicios- sí concuerdas plenamente con ellos? ¿No es ése el núcleo insidioso del machismo, adoptar sus formas de valorar el mundo? Piensa en esto: ¿y qué tal si, simplemente, esos pobres hongos grises se están perdiendo el verdadero banquete de la vida? Ahí ha estado siempre la auténtica sabiduría femenina que tú terminas negando sin advertirlo, y seguramente sin querer. Pablo: tal vez simplemente no les interesa tanto ser rectoras, porque están en cosas que ellas -no yo, ni tú- consideran más importantes, como en mantener marchando realmente el mundo. Por otra parte, responde esta pregunta: ¿quién gobierna la vida -al menos en Occidente- del presidente del Banco? En mi tierra, eso te lo aseguro, mandan ellas,... y así nos gusta. Y muy bien pudieran mandar aún más desde las jerarquías formales, pero te aseguro que poco lo necesitan y por eso lo que más explica tus alarmados porcentajes es la simple falta de apetito. En cambio, los varones estamos obligados a "salir y triunfar". Nosotros no tenemos opciones... presión que te explica no sólo nuestra mayor necesidad de "llegar a ser rectores" sino también por qué tantos de nuestro género incurren en delincuencia. (¿Será que podemos pedir este pequeño reconocimiento sin que se nos tache de llorones, flojos y ridículos?) En fin... Me pareció excelente tu artículo. Felicitaciones.

El monopolio de la educación ha sido y sigue siendo femenino. Pues no paro de leer que la educación de los hijos recae en las madres y a ojo de buen cubero diría que en guarderias y centros infantiles el 90% de los profesores son mujeres. Será que han educado a la sociedad en la desigualdad o que la sociedad es el reflejo de las diferéncias de genero y del dimorfismo sexual vistas incluso en las sociedades zoologicas más próximas a nosotros. Eso o simplemente que la igualdad creida como ponderación pura y dura del 50% repartido es meramente estetico y absurdo. Si mi hija le encantan las muñecas, me pide una cocina y se pirra por los bebes aún siendo yo el que dedica las tareas del hogar al estar en paro desde que nació que hago? le regalo una moto para el cumple? Un experimento con bonobos demostró que las crias hembras estaban más interesadas en los juguetes para niñas y a la inversa. Lo del 50% es creer que las cosas son así por mandato divino y que toda desviación se debe a la mano perversa del hombre. Supina chorrada. Con los años igualdad al canto. Ley de Selección natural de Darwin capítulo I. Si te casas con un gili es tu culpa. no de la especie ni de la sociedad

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Sobre el autor

Pablo Gentili

Pablo Gentili. Nació en Buenos Aires y desde hace más de 20 años ejerce la docencia y la investigación social en Río de Janeiro. Ha escrito diversos libros sobre reformas educativas en América Latina y ha sido uno de los fundadores del Foro Mundial de Educación, iniciativa del Foro Social Mundial. Es Secretario Ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) y profesor de la Universidad del Estado de Río de Janeiro (UERJ). Coordina el Núcleo de Política Educativa de la Universidad Metropolitana de la Educación y el Trabajo (UMET) y el Observatorio Latinoamericano de Políticas Educativas (UMET/FLACSO/UERJ).

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