La delincuencia y la violencia constituyen el principal problema nacional para gran parte de los latinoamericanos. Así lo evidencia una nueva encuesta de Latinobarómetro, cuyos resultados fueron presentados esta semana en Lima.
Aunque sabemos que la opinión de las personas no necesariamente se corresponde con la realidad de las cosas, los motivos que explican esta percepción parecen ser bastante contundentes. En efecto, Latinoamérica es la región más violenta del mundo. Según datos de las Naciones Unidas, posee la más alta tasa de homicidios del planeta: de los 20 países con más asesinatos, 12 son latinoamericanos o caribeños. Una realidad que suele esconder evidencias aún más dramáticas. Las tasas de homicidio juvenil son, en América Latina y el Caribe, superiores al doble que las existentes en el continente africano, 15 veces más altas que las registradas en Asia y 30 veces más altas que las europeas.