4. El control y la prevención de la violencia presuponen un valor que está en profunda crisis en las sociedades latinoamericanas: la confianza.
Como ponen en evidencia diversos estudios, la ausencia de confianza fragiliza y quebranta las bases sobre las que se deben fundar los acuerdos y ejercer los mandatos institucionales de una sociedad democrática. De tal forma, la desconfianza hacia la policía interfiere fuertemente en las relaciones que se establecen entre las fuerzas de seguridad y la población. Para los más pobres, la desconfianza en el accionar policial suele estar basada en evidencias bastante contundentes. Abordajes violentos y prepotentes por parte de los agentes de seguridad, falta de respeto y agresiones físicas, abusos de poder y de autoridad son cotidianamente vividos por la población de menores recursos económicos en Latinoamérica. Una situación que suele volverse mucho más grave cuando se trata de jóvenes de sectores populares.
En Brasil, la violencia policial suelen tener a los jóvenes negros como sus principales víctimas.