Madre, yo al oro me humillo,
Él es mi amante y mi amado,
Pues de puro enamorado
Anda continuo amarillo.
Poderoso caballero es Don Dinero
Francisco de Quevedo
Hoy es uno de esos días en que resulta particularmente pertinente preguntarse dónde sitúa el capitalismo la frontera entre el apetito y la voracidad, entre el beneficio y el expolio, entre lo legal y lo criminal. Para garantizar a los prestamistas europeos que tienen posibilidades de recuperar el dinero con el que salvar el sistema financiero español, Rajoy acaba de anunciar el mayor hachazo de la historia a los ingresos de sus compatriotas.