En un artículo publicado en The New York
Times el 4 de septiembre, Haim Saban (“un israelo-americano profundamente preocupado por la supervivencia
de Israel y el futuro del pueblo judío”) informaba de que votará a Obama en noviembre
porque, según argumentaba, ha ayudado a
Israel con mayor efectividad y menor alharaca que George W. Bush y otros
inquilinos republicanos de la Casa Blanca.
Entre las muchas manos que Obama le ha echado discretamente a Israel, Saban señalaba “la estrecha coordinación de los servicios de inteligencia –incluido el desarrollo de ciberarmas- para frustrar las ambiciones nucleares de Irán”.