Estadísticas y confusiones

Por: | 04 de abril de 2014

La presentación de estadísticas, incluso cuando los datos son exactos, a veces crea confusión. Recojo tres casos señalados por los lectores.

Paro. En el último barómetro del CIS, el paro es el problema que más preocupa a los españoles. Y la corrupción, el segundo. Ello se refleja claramente en la información sobre el mismo publicada por este diario. Sin embargo, el resumen de las cifras, como apunta José Sarabia, no es preciso. Cuando se afirma que “el desempleo es el principal problema para el 81,1% de los encuestados”, el porcentaje resulta de la suma de respuestas a la pregunta “Cuál es, a su juicio, el principal problema que existe en España? ¿Y el segundo? ¿Y el tercero? . Quienes lo consideran el primer problema representan el 56,3 %. Un 18,3 lo considera el segundo y un 6,5, el tercero. La suma establece el paro como principal problema, pero no es la primera preocupación de un 81,1 %. “Lo que a mi juicio es un error es que diga “porcentaje de encuestados…”, pues los datos que muestra la gráfica no es proporción de encuestados sino la suma de los porcentajes de respuestas de los encuestados a las tres opciones de respuesta que les ofrecen los encuestadores. Así está redactada la pregunta que el CIS hace sistemáticamente en todos sus barómetros mensuales. No son, por tanto, porcentajes de encuestados, sino suma de porcentajes de respuestas”, explica el lector que, a su vez, señala que este detalle es técnicamente importante, aunque “no modifique la lectura de los resultados: el paro es el principal problema”. En su carta también subraya que la gráfica adjunta a la información destaca los resultados sobre el paro, la corrupción y la sanidad, cuando la sanidad no es el tercer problema que señala el barómetro. Antes están los problemas de “índole económica” (28,3%) y “los políticos y la política” (24,2%).

Deporte en Europa. A veces los datos reflejados son exactos, pero  la ausencia de uno de ellos, confunde. Lo señala Bernardo Frau a propósito del barómetro europeo sobre prácticas deportivas por parte de los ciudadanos comunitarios. En la información se explica que “el 60 % de los italianos no hace nada de deporte”, “pero el gráfico [adjunto a la información] dice que Italia está en el rango 0-30 de los que hacen ejercicio. El complemento de 60 es obviamente 40, por tanto Italia no puede estar en el rango 0-30”. La explicación reside en que las cifras del eurobarómetro establecen una clasificación de cuatro categorías: los que practican deportes regularmente, con cierta regularidad, raramente y nunca. En el cuadro se refleja la suma de quienes hacen deporte con frecuencia o con cierta regularidad, como se explica en el mismo, y se excluye, sin mencionarlo, los que lo practican raramente (que en el caso de Italia es el 10%).

Paro3

Efecto visual. El último caso, planteado por un lector en una llamada, se refiere a la presentación gráfica de una estadística sobre el ajuste de plantillas de las empresas del Ibex. La información tiene un título claro “Continúa el ajuste de plantilla” y los subtítulos resumen perfectamente los datos (“14 compañías del Ibex redujeron su número de trabajadores el pasado año” y “Las principales cotizadas cerraron el año con una fuerza laboral un 7,5% menor que en 2012”). Sin embargo, el gráfico que ofrece estos datos invierte el orden cronológico y presenta a la izquierda los del 2013 y a la derecha, los del 2012, cuando lo habitual es ordenar de izquierda a derecha los datos de mayor a menor antigüedad. Para el lector, ello crea un efecto visual confuso porque, a primera vista, parece que las empresas han aumentado sus plantillas cuando los datos contradicen esta sensación visual debida al atípico orden en que se han dispuesto. Se trata de un error que no fue detectado.

Quejas y correcciones

Por: | 19 de marzo de 2014

Cartas al director. Un lector, Joan Sardà, comenta una carta que criticó que TV-3 emitiera el filme The Pelayos y que lo hiciera doblado al catalán, no en su versión original castellana, como una muestra de que en los medios públicos catalanes el idioma cooficial no es bienvenido. El lector subraya que la pudo ver en la versión castellana ya que TV-3 la ofrecía gracias a su sistema dual. El lector considera que, al margen de las opiniones, los hechos que se describen por parte de los lectores deben ser objeto de escrutinio como lo son en las informaciones.

Anuncio. Una lectora llamó para criticar el mensaje de un anuncio publicado en El País Semanal donde, a propósito de un tratamiento médico, se decía “Es curioso ahora disfruta haciendo todo lo que los demás odiamos” y mostraba a una mujer barriendo el salón del hogar. A la lectora le resultó llamativo que el regreso a una vida sin obstáculos físicos de la mujer protagonista del anuncio consistiera en barrer, fregar o limpiar y no en, por ejemplo, ejercer un oficio. “Y lo disfruta”, concluía el anuncio.

Errores gramaticales. Este penoso capítulo ocupa diariamente a los lectores que reseñan faltas de ortografía y sintácticas, algunas tan llamativas como la que señala Angel Sierra que reprocha que tenga que leer en el diario frases como “un efecto debastador”.
J. Larrea, por su parte, señala que se destaca que George Clooney nunca se pone “osco”. RD-G anota el mal uso de copulativas y disyuntivas cuando se escribe: “En ambos casos, las cifras son mucho más acuciantes entre la población negra y hispana" o “hay más capacidad de escalar socialmente en países como Alemania o Holanda que en EE UU".
Carlos López Marqués comenta el mal uso del término “ostentar” como sinónimo de posesión en un artículo, pero se trata de un problema que he localizado en otros textos.  Y se pregunta ¿qué obstáculo hay para emplear verbos como mantener, guardar, tener…? Efectivamente, la Real Academia da dos acepciones de ostentar (“Mostrar o hacer patente algo” y “Hace gala de grandeza, lucimiento y boato”). El Diccionario Panhispánico de Dudas aclara expresamente que: “Es impropio su empleo como mero equivalente de tener, sin que esté presente la idea de relevancia u honor”.

Empleo de palabras en inglés. Elena Lorenzo critica que se titule un extra con la palabra “Shopping”. “dada la tremenda responsabilidad que tienen los medios de comunicación en el correcto uso de nuestro idioma, bajo mi punto de vista el patrimonio más preciado que tenemos”. Y prosigue: “Se utiliza y la verdad no sé con qué fin, el anglicismo “shopping”, totalmente innecesario (..). Por no decir además lo mal que suena decir “shopping”, un auténtico despropósito, por cierto, muy utilizado por medios de comunicación franceses o italianos y que espero que ustedes no contribuyan a introducir y popularizar, dada la facilidad y rapidez con la que abrazamos por estos lares este tipo de términos extranjeros que nada aportan, pero nos hacen sentir muy modernos, parece ser. Este tipo de extranjerismos innecesarios sólo contribuyen a deteriorar y empobrecer nuestro idioma”.

Pies de foto erróneos. Bernardo Frau advierte que el día 16 de este mes, en la página 5, se publicó una foto donde un manifestante mostraba un cartel que decía “Forgive us Ukraine” y el pie de foto explicaba erróneamente que el texto de la pancarta decía “Crimea, perdónanos”. Al margen de error, señala, no tiene sentido pedir perdón a Crimea. En todo caso, a Ucrania.
Un caso menos reciente es el de un reportaje sobre una muestra del Pompidou de Metz sobre los paparazi en el que aparecía un grupo de fotógrafos al pie de la escalerilla de un avión. Un largo pie de foto explicaba: “El autor de esta fotografía es desconocido. Pero tuvo la virtud de, en un fogonazo, cazar a sus colegas cazaimágenes. La instantánea fue tomada desde la puerta del avión que conducía a la exuberante y deseada (por los paparazis, pero no solo) actriz sueca Anita Ekberg a Roma. Corría el verano de 1959. / agencia pierluigi”. Pero la imagen corresponde a una escena del filme La dolce vita de Fellini como indica un lector, Aythami Ramos. El error es indudable, aunque, y sin que sirva de excusa, su origen está en la documentación de prensa remitida por el propio museo que la acreditaba con el siguiente pie: “Anonyme, (Agence Pierluigi), Anita Ekberg à la sortie de l’avion, 1959”. Es decir, no mencionaba la película y se refería a la actriz y no al personaje que interpreta al filme.

Sobre un preso vasco y ETA

Por: | 20 de febrero de 2014

El 6 de febrero se publicó en la edición del País Vasco una nota titulada “Muere un preso de ETA que en mayo cumplía su condena”. En el texto se explicaba que Arkaitz Bellón Blanco fue hallado muerto en la prisión de Puerto de Santa María durante un recuento ordinario. Bellón, que cumplía condena por actos de violencia callejera, iba a terminar de cumplir una condena de trece años el próximo mes de mayo. “El fallecido había sido detenido por la Ertzaintza el 16 de agosto de 2000 en San Sebastián, acusado de intervenir en disturbios registrados en el centro de la capital guipuzcoana. Por esos hechos permaneció en prisión hasta el 22 de enero de 2002 en que quedó en libertad bajo fianza. La Audiencia Nacional le condenó el 7 de octubre de 2003 a trece años de cárcel y ese mismo día ingresó en prisión”. En ningún momento, a diferencia del titular, se mencionaba su hipotética vinculación a ETA. En la edición digital se publicó un titular similar que, posteriormente, sin embargo, fue corregido y se tituló “Muere Arkaitz Bellón en la prisión Puerto I condenado por ‘kale borroka’". En esta versión de la noticia, donde se afirmaba que el Ministerio del Interior lo considera miembro de ETA, se enlazaba a la información publicada el 8 de octubre de 2003 donde se citaba la sentencia condenatoria y en la que el propio tribunal afirmaba que no pertenecía a una banda armada u organización terrorista. Las dos autopsias realizadas confirmaron que la muerte se debió a “causas naturales”. Su fallecimiento  ha provocado movimientos de protesta por la dispersión de los presos vascos y la asociación de familiares de presos de ETA también se pronunció sobre el citado fallecimiento. Sin embargo, la referencia de la sentencia condenatoria no permite sostener su pertenencia a ETA. Por ello se corrigió la versión inicial en la edición digital. Sin embargo, un cambio de contenido de esta entidad debió advertirse en un fe de errores que no se publicó, en ninguna edición.

Inmigrantes, ¿peligro o tragedia?

Por: | 18 de febrero de 2014

El titular que encabezó la portada impresa de ayer, “30.000 subsaharianos preparan el salto a Europa por Ceuta y Melilla” ha sido objeto de crítica por parte de varios lectores y de reproches en las redes sociales. Enrique Cuesta, por ejemplo, ha escrito que se trata de “un titular propio de otros tiempos y de otros diarios. Todo ello en medio de la polémica por la actuación de la Guardia Civil en los incidentes del pasado 6 de febrero en la frontera de Ceuta. El artículo no mejora el anuncio del titular. Rozando la inverosimilitud, se cuenta una movilización desde Mauritania para llegar a tiempo al salto tumultuario del día 6. Si no fuera por el respeto que me merece Jesús Duva, magnífico periodista, pensaría que se trata de un relato de realismo mágico. Semejantes titulares rescatan la idea de invasión tan querida por la cada vez más activa ultraderecha europea y dan cobertura a las justificaciones, cada vez más increíbles, por parte de nuestras autoridades ante actuaciones como las vistas en los últimos días. Me decepciona profundamente el uso de este tipo de lenguaje y de mensajes por parte de un diario que siempre se ha declarado progresista, además de una hipocresía, si contrastamos la información de hoy, con la preocupación expresada ayer y durante toda la pasada semana por los resultados del referéndum suizo y sus implicaciones en la libre circulación de ciudadanos en la UE”. Argumentos similares expone Neus Suñer: “El tratamiento que se ha dado en la portada del 17 de febrero de 2014, sobre el posible salto de la valla de 30.000 personas es xenófobo y causa alarma social. Un tema tan delicado no se puede tratar como lo ha hecho este diario, y menos siendo un referente por lo que respecta a la prensa escrita. Como servicio público que es el periodismo, creo que se debería dar voz a todas las partes y tratar la información con "delicadeza". Están incumpliendo todos los códigos éticos posibles al tratar a personas que intentan buscar un futuro mejor como terroristas. Además, en su página web, mientras mantienen el titular de la portada, escriben con voz crítica (nada que decir sobre eso) sobre Suiza y las sanciones que ha recibido por su nueva ley sobre inmigración”. Para la lectora, tratamientos como éste “sólo aumenta el racismo en la sociedad y la visión paternalista y de superioridad europea”.

 He trasladado las quejas a José Manuel Romero, subdirector responsable de esta área informativa. En su respuesta explica que “la información sobre la presión migratoria en las dos puertas a Europa que existen en el norte de África, las fronteras de Ceuta y Melilla, es relevante por cuanto explica las tensiones que se están produciendo en esos dos puntos en los últimos meses y avisa de que el problema debe ser tratado de forma global. No es la primera vez que EL PAÍS publica informes del CNI basados en la captación de información en los puntos calientes del norte de Marruecos y otros países del África Subsahariana. Siempre lo hemos hecho en el contexto de la llegada masiva de inmigrantes a distintos puntos de España. En los años 2005 y 2006 citamos informes del CNI relacionados con la llegada de cientos de cayucos a las Islas Canarias, por ejemplo. En esas publicaciones, EL PAÍS denunció el trato que se le daba a los inmigrantes que llegaban a las islas y que eran retenidos en centros de internamiento saturados.  La publicación del informe de los servicios españoles de inteligencia no puede ser interpretado en clave de apoyo al Gobierno ante la tragedia ocurrida en la frontera de Ceuta el pasado 6 de febrero.  EL PAÍS no ha obviado en ningún momento el drama de las 15 muertes de inmigrantes ahogados en la playa mientras eran tiroteados con balas de goma desde la orilla. Desde aquel día, se han producido numerosas informaciones en este periódico que ponían en cuestión la actuación de las Fuerzas de Seguridad españolas, dando voz a los inmigrantes que sufrieron el ataque y a las ONG que los defiende, destacando las versiones falsas de las autoridades españolas respecto a la actuación de la Guardia Civil y reclamando transparencia para que se investiguen los hechos. Tanto es así que ayer mismo publicamos, junto a los informes del CNI, la petición de la fiscalía y del PSOE para que el ministerio del Interior entregue las grabaciones de las cámaras de seguridad situadas en el perímetro fronterizo de Ceuta”.

Informativamente es interesante conocer los datos que maneja el Gobierno español sobre los movimientos de personas en la frontera africana y su publicación no sirve de ninguna manera de atenuante sobre el drama ocurrido pocos días antes en Ceuta. El editorial del día 15 es claro al respecto: “Disparar hacia inmigrantes que están en el mar interpela severamente al Gobierno”. Sin embargo, lo que explica la queja de los lectores es que el titular ponga el énfasis en el peligro que supone que 30.000 subsaharianos preparen el salto a Europa por encima de la tragedia humana de esta situación. La llamada presión migratoria es un problema que va más allá de una preocupación por el orden público, aunque ésta sea la prioritaria de los aparatos policiales.

Un artículo sobre Andorra, retirado por su autor

Por: | 07 de enero de 2014

Miguel Mora, corresponsal en París de este diario, publicó ayer de madrugada un texto Andorra, ¿modelo para armar? en su blog Aquí París.  La reacción de varios lectores en las redes sociales hizo que fuera el propio autor quien decidiera retirarlo en la mañana de ayer y publicar en Twitter una explicación sobre su decisión. “Decidí levantarlo al ver la airada reacción de los primeros lectores. La idea era hacer una pieza satírica, pero vista la indignación pensé que no tenía sentido insistir. Pido sinceras disculpas a quienes se hayan sentido ofendidos”. Hoy, cuando le he trasladado alguna carta de queja, me ha reiterado la petición de disculpas. El artículo, me ha comentado, pretendía ser una reflexión satírico-humorística sobre un sistema y unas élites políticas y religiosas muy determinadas. En la medida, ha proseguido, que comprobó que los lectores juzgaban el artículo como un ataque a los andorranos, cuando no era ésta la intención del mismo, decidió retirarlo por iniciativa propia.

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Tomàs Delclós

(Barcelona, 1952) es licenciado en Derecho por la Universidad de Barcelona y en Periodismo, por la Autónoma de Barcelona, de cuya facultad fue profesor. Se incorporó a EL PAÍS en 1982. Fue miembro del equipo fundador de Babelia y antes de su nombramiento como Defensor del Lector fue el subdirector responsable de Ciberp@ís. Perteneció a la Junta del Colegio de Periodistas de Cataluña.

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