La accesibilidad puede ser elegante. Es cuestión de diseño. También de desvelo. Los atributos que mejor definen el esmerado trabajo del arquitecto británico David Chipperfield, cuidado y desvelo, se leen como un alegato en el nuevo edificio para ampliar el Museo de Arte de Saint Louis (Missouri). El edificio marca un camino seguro y sutil para poder acceder al centro y, a la vez, indica un modelo a imitar por los mejores arquitectos: no es posible seguir construyendo arquitectura inaccesible con la excusa de la estética.