Del tirador a la ciudad

Sobre el blog

Del tirador a la ciudad. Ése era para Mies van der Rohe el ámbito de su oficio. La arquitectura, como la sanidad o la educación, nos afecta a todos. Puede también fascinarnos. Como todo informador, me valdré de lo que creo saber. Trataré de no enmascarar lo que ignoro.

Sobre el autor

Anatxu Zabalbeascoa

La periodista e historiadora escribe sobre todas las escalas de la arquitectura y el diseño en El País y en libros como The New Spanish Architecture, Las casas del siglo, Minimalismos o Vidas construidas, biografías de arquitectos.

Arquitectura y verano 4: Arquitectos-mirlo y arquitectos-ruiseñor

Por: | 31 de agosto de 2010

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THE HEPWORTH EN WAKEFIELD DE DAVID CHIPPERFIELD


Con su pico amarillo y su larga cola, el mirlo canta con voz pastosa “de una manera levemente ácida y en otros momentos dulcísima”. Explica Josep Pla que es uno de los pájaros que llevan el exhibicionismo hasta la desaparición. Su presencia fugitiva es su coquetería. Juega a esconderse y a exhibirse. Sus plumas son oscuras, pero es un pájaro burlón. Su canto es sorprendente. Cuando inicia un trino, las primeras frases causan una impresión de seriedad auténtica: parecen un reflejo de sentimientos musicales graves, elevados incluso ligeramente severos. Pero, de repente, el canto adquiere otro aspecto. Aparece una frase musical aberrante, descoyuntada. Sus primeras frases se habían producido en un sentido ascendente. Pero en lugar de rematar la elevación, todo queda destruido. Y aparece el pájaro burlón, cínico. Lo hacen siempre. No pueden evitarlo.

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Arquitectura y Verano 4: Sverre Fehn en bicicleta

Por: | 26 de agosto de 2010

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El único arquitecto noruego reconocido con el premio Pritzker no aprendió del norte sino del sur. Para relacionar arquitectura y hielo, para hacer hablar al paisaje, Sverre Fehn (Konsberg, 1924-Oslo 2009) tuvo que viajar a Marruecos. Tenía 28 años cuando, en 1950, pasó una temporada larga en el norte de África. Le acompañaba su mujer, la pianista Ingrid Lobers Pettersen. Se acababan de casar. Ingrid se quedaría con él toda su vida. Marruecos también.

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Diálogos de verano. Hoy: La unidad de las artes

Por: | 23 de agosto de 2010

El filósofo esloveno Slavoj Zizek (Foto: Consuelo Bautista)
 -¿Qué haces, Eva?
-Hola, Adán. Estoy leyendo a Slavoj Zizek.
-¿Y qué dice?
-Dice que no cree en el diálogo filosófico. Escucha: “La filosofía nunca fue un diálogo. En todo caso es un gran malentendido. Aristóteles malinterpretó a Platón, Marx a Hegel, Hegel a Kant, Heidegger a Nietzsche… La filosofía siempre ha sido dogmática”.
 -¿Y los diálogos de Platón?
 -Vaya, es como si te hubiera oído: “¿Platón? Los  de Platón son los diálogos más falsos de todos. Consisten en alguien que suelta su doctrina y otro que cada veinte líneas, dice: Oh, por Zeus, estás es lo cierto”.
 -Por Zeus, está en lo cierto. Creo.
 -¿Sabías que Zizek interviene más últimamente en museos y congresos de arquitectura que en congresos de filosofía?
 -Es cierto, por Gropius. ¿Alguna explicación, Eva?
 -Hay quien dice que porque hay una unidad esencial entre las artes. Yo creo más bien  que un discurso como el suyo (“merecemos algo más que un capitalismo con rostro humano” y cosas así) es más fácil de desactivar como estética que de asumir como ética.

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Arquitectura y verano 3: El trampolín de Villa Mairea

Por: | 19 de agosto de 2010

SAUNA at Villa Mairea, photo Rauno Träskelin

FOTO: RAUNO TRÄSKELIN

Alvar Aalto explicaba que quien ve florecer un cerezo observa también que cada flor tiene una posición distinta según el sol y su flor vecina. Cada flor es diferente, pero todas se parecen hasta confundirse. Esa idea de los distintos iguales -o los iguales distintos- es una fórmula clásica para la planificación urbana que difícilmente se le puede ocurrir a quien no dedique un instante de su vida a contemplar un cerezo en flor. La Villa Mairea que Alvar y Aino Aalto terminaron en 1939 para Maire Gullichsen está llena de cerezas distintas pertenecientes a un mismo racimo.

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Diseño y verano 2: Miguel Milá arregla un grifo

Por: | 16 de agosto de 2010

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FOTO: CLARA NADAL
 
-¿Qué es el diseño?
El diseño es crear objetos útiles y bellos que contribuyan al bienestar y al confort.
 
-¿Cómo se convirtió en diseñador?
Siempre fui diseñador porque siempre me preocupé de resolver los pequeños problemas que me rodeaban y que, solucionados, contribuían a mejorar el confort.

Confort. He ahí una de las palabras favoritas de Miguel Milá, un diseñador que ha sabido hacer de la forma un contenido.

“Empecé de interiorista y por necesidad pasé al diseño. Creo que lo que nos rodea desde la infancia contribuye a nuestra formación cultural”, explica este pionero del diseño industrial en España. Los recuerdos de infancia de Milá (Primer Premio Nacional de diseño –junto a André Ricard en 1987- y último Premio Nacional de Cataluña –a la mejor trayectoria cultural- este verano, son los “trabajos molestos”: ir a comprar sellos, sacar punta a los lápices o arreglar una bici que dieron nombre a su primera empresa de diseño, Tra-mo.

Los recuerdos de infancia de su hijo Juan, hoy editor, también describen al diseñador. Además de a un padre. En muchos de ellos aparece Miguel Milá arrodillado junto a sus herramientas, una caja de madera bruñida por el uso que los hijos no podían tocar y que codiciaban como el cofre de un tesoro. “Lo estoy viendo pensar en silencio. Haciendo cálculos, tomando medidas a ojo. Llega el momento de lucirse con el tornavís y, en un gesto inconfundible de máxima concentración, frunce la nariz y entorna los ojos como si fuera a enhebrar una aguja”, escribió Juan Milá en el catálogo de la muestra sobre el trabajo de su padre M.M: la sabiduría de vivir.

A Miguel Milá le interesa todo. Pero la suya es la realidad palpable. Las teorías no le incumben. Es un hombre de observación y mano. Un verano, su hijo Juan aprovechó para arreglar el baño de la casa que comparte con su mujer y sus hijos. Su padre fue a ayudarle. “Desmontamos juntos un grifo. Sustituimos la parte estropeada y, antes de recomponerlo, me señala la oportunidad de limpiar bien las piezas. Mientras bebemos café las dejamos un rato en vinagre. Después montamos finalmente el grifo y lo probamos. Juntos escuchamos el zumbido del agua y nos imaginamos el mecanismo interior, impecable en la oscuridad, sin rastro de cal”.

En una de las entrevistas que le he hecho, llegué a su estudio con un bolso de cuero gastado.
-Qué bonito el cuero –me dijo-. Qué bien le sientan los rasguños. Qué maravilla que por las cosas pase físicamente el tiempo.

La vida de las cosas está presente en las preocupaciones de este diseñador dedicado a crear objetos “con poco diseño” que acompañan sin molestar.

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Cuando Jaque encontró a Sejima

Por: | 12 de agosto de 2010

Fray foam home Kazuyo Sejima and Andrés Jaque in Palazzo Venecia m (1)

Andrés Jaque está convencido de que en los interiores domésticos elegimos qué compromisos públicos hacemos nuestros y qué otros aceptamos, de manera consciente o no. Su equipo y la socióloga Silvia Rodríguez han realizado una investigación por diversos hogares madrileños que el arquitecto lleva ahora al espacio central del Pabellón de Italia en la Bienal de Venecia (que se inaugurará el 26 de agosto). La instalación  Fray Foam Home es, en realidad, un interior de la calle del Pez en Madrid, un piso compartido donde viven cuatro personas de entre 30 y 42 años. Ninguna ha nacido en Madrid. Y Jaque sostiene que, de algún modo, el piso es un espacio público y políticamente activo. “Una buena parte de las rutinas organizativas que comparten son manifiestos de ideologías que para ellos son importantes. Por ejemplo, hace tiempo decidieron que no comprarían ningún mueble. Todos los que usan son o bien encontrados o regalados. Es una manera de ensayar alternativas a la economía capitalista (con las limitaciones y contradicciones que esto puede acarrear)”.
Para Jaque lo interesante es que el reciclaje de muebles le ha dado un aspecto a la casa que es reconocido por gente con ideologías afines, o que al menos comparte intereses comunes, que con el tiempo han llegado a convertirse en asiduos a ese piso. Así, el apartamento ha pasado a ser un centro de debate informal.   Esta posibilidad es algo que –dice- no está contemplado por la arquitectura con suficiente intensidad. “El espacio público sigue entendiéndose únicamente como un espacio supuestamente neutral, en mi opinión por una excesiva influencia de las visiones económicamente liberales en el urbanismo. Y creo que es posible también un espacio público que convoca precisamente porque promueve debates o experiencias que toman partido en polémicas públicas,” explica el arquitecto.

La comisaria de esta bienal, Kazuyo Sejima, ha dicho que la instalación de Jaque le recuerda la actitud con la que ella misma hizo, hace diez años, la Ciudad de las niñas, también en la Bienal. Ella investigó cómo adolescentes que vivían en Tokio transformaban sus habitaciones con flores artificiales, telas, muñecos, fotos o cortinas de cuentas para crear mundos ficticios en los que tomaban el protagonismo que creían no tener en el resto de la ciudad. “Luego al salir a la calle extendían ese mundo ficticio más allá de su dormitorio. Se disfrazaban como los personajes que habitaban sus mundos personales o, por ejemplo, diseñaban sus recorridos cotidianos para pasar por lugares que formaban parte de su ficción”, explica Jaque. La instalación de Sejima consistía en transformar el jardín del pabellón para que pudiese ser visto como estos interiores que las niñas de Tokio fabricaban. Jaque sostiene  que esta forma de entender la ciudad y lo colectivo como algo que forma parte de la pequeña escala, de lo frágil y de lo controvertido le ha sido muy útil.  Y descubre otra cara de la ciudad.

Así, su propia instalación, Fray Foam Home, forma parte de una investigación en la que lleva dos años trabajando. “Analizamos los interiores domésticos como puntos de paso obligado de los grandes asuntos públicos en disputa, algo fundamental a pesar de que hasta hace poco -casi hasta los últimos estudios de Beatriz Colomina, David Harvey, Thomas Fisher o Beatriz Preciado- habían sido pensados desde la arquitectura como espacios despolitizados”. La dimensión política de los espacios domésticos es para Jaque vital para poder incorporar a la arquitectura temas que han sido importantes en otras disciplinas: la construcción de una identidad, los roles de género, la equidad en el acceso a los recursos, la gestión de residuos o la responsabilidad en los consumos energéticos.

FRAY FOAM HOME by Andrés Jaque Architects from ArchiShots on Vimeo.

Diseño y verano 1. Maire Gullichsen y la belleza cotidiana

Por: | 10 de agosto de 2010

Maire Maire Gullichsen (1907-1990) creció en una casa-castillo en medio de un bosque de pinos. Su padre era uno de los industriales más ricos de Finlandia. Y su dormitorio, como el salón de su casa, tenía muebles que combinaban la fantasía con una rigidez medieval. Con 13 años, la enviaron a estudiar pintura a París. Debió de ser ya una adolescente especial: regresó convencida de que el arte podía mejorar el mundo.
Para cuando cumplió 28, y además de ser una rica heredera pasó a ser la mujer del multimillonario noruego Harry Gullichsen, ya había fundado la Escuela libre de Arte en Helsinki. Fue entonces cuando ideó una de las empresas más famosas de la historia del diseño, Artek (Arte y Tecnología), un primer paso para llevar el diseño finlandés por el mundo. Y uno también para convertirse ella misma en una de las galeristas más famosas de la historia de su país.

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Arquitectura y verano 2: Jorn Utzon pintando su barca

Por: | 09 de agosto de 2010

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“Los pinos mallorquines son diferentes de los suecos. Creo que la arquitectura no trata de copiar las formas de las plantas, sino que copia de la disciplina que se encuentra en la naturaleza de un piñón para que éste se convierta en un pino, y de la que está en la semilla de una buganvilla para que ésta se convierta en buganvilla. Cada cosa tiene un carácter interno y por ello pertenece a cierta naturaleza”. Habla Jorn Utzon. El arquitecto-editor Moisés Puente lo ha hecho hablar a él, y a otros muchos proyectistas, compilando antologías que mezclan observaciones con entrevistas, ideas con apuntes. Por esa labor callada para la editorial Gustavo Gili, Puente ha recibido este año el premio Fad de la crítica.

En el libro Jorn Utzon, conversaciones y otros escritos (Gustavo Gili) el danés habla claro: “Las matemáticas ayudan al arquitecto a comprobar que lo que presupuso era correcto”, dice. Y explica su entendimiento de la vida desde un saludable sentido común: “Un entendimiento del andar, del estar de pie, del sentarse y del estar tumbado cómodamente; del disfrutar del sol, de la sombra, del agua que corre sobre nuestros cuerpos, de la tierra y de todas aquellas sensaciones difíciles de definir”.

Cuando en 2003 el Premio Pritzker reconoció el trabajo del danés Utzon (Hellebaek, 1918-Copenhague, 2008) él era ya un discreto octogenario que vivía jubilado en Mallorca con poca memoria y, tal vez, demasiada historia.

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Cuando la alfombra es un Vermeer

Por: | 05 de agosto de 2010

BlowUpFontcuberta
BLOW UP DE JOAN FONTCUBERTA

En Madrid camino de Cáceres, donde inaugura una exposición en la nueva galería Casa sin fin (Kiesler al fondo), el fotógrafo Joan Fontcuberta habla de su experiencia como profesor en Harvard (él, discreto, dice “una universidad americana”) que está en el origen de la pieza que va a mostrar en Extremadura: “Quise analizar Blow Up, la película de Antonioni, con los estudiantes y cuando pedí una copia me enteré de que la universidad tenía una copia en celuloide”. Lo mismo pasaba con la fotografía. Pedía una de Stieglitz al archivo y en lugar de un jpg los de la universidad aparecían con una copia de época. Una sesión del curso consistió en congelar el fotograma del cadáver entrevisto en el parque londinense que aparece en el filme. Llegaba entonces la pregunta de Fontcuberta, que cambiaba a medida que ampliaba la imagen: ¿Qué ven ahí? Un parque. Ampliación: Unos matorrales. Ampliación: Un cuerpo entre los matorrales. Ampliación: Un cadáver. Ampliación: La cabeza de un hombre. Ampliación: Una pintura abstracta. La mayoría de la gente “necesitaba” ver algo identificable. La respuesta “una mancha borrosa” producía demasiada inseguridad.
 A esa “urbanización” de la mirada dedica Félix de Azúa su último libro, Autobiografía sin vida (Mondadori), una particular historia de las imágenes –del arte rupestre a la Documenta de Kassel pasando por los crucifijos, las catedrales góticas y los desastres de la guerra de Goya- que se remonta al momento en que la efímeras cosas de la vida real se convirtieron en signos eternos del gran Arte.

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Arquitectura y verano 1: Abierto por vacaciones

Por: | 01 de agosto de 2010

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La biografía del premio Pritzker menos mediático, el noruego Sverre Fehn, fallecido el año pasado, recoge su defensa del verano, largo y libre de exigencias, como el motor para las ideas del resto del año. Lo pasaba con su mujer, la pianista Ingrid Lobers Pettersen, y con su hijo Guy, que hoy es arquitecto. Tenían una cabaña en Hvasser. Allí Fehn dibujaba, nadaba, reponía fuerzas, paseaba y remaba con su hijo a bordo de un kayak. Su mujer velaba porque tuvieran pocos visitantes y mucho tiempo para no hacer nada. Confieso que la primera vez que leí esto me pregunté: ¿Hago yo eso por mi marido? ¿Cuido de su descanso? Al minuto me asaltó otra pregunta ¿Quién lo hará alguna vez por mí? En el verano uno puede pararse a pensar. El caso es que la vida que le gustaba a Fehn era la apacible, la de observar, nadar, pasear, leer y dibujar. Tal vez por eso siempre trabajó en el mismo edificio donde vivió.
Tardes de tumbarse entre los árboles. Una verja que se abre haciendo ruido. Ese rugido del portón en la destartalada casa de la playa de St. Ives fue para Virginia Woolf un recuerdo de las horas largas del verano sin el que, como escribió ella misma en sus diarios, su vida hubiera sido distinta. “La vida (en Little Holland House) se me antoja un mundo de tarde de verano” escribe en las entradas recogidas en Momentos de vida (Debolsillo). ¿Hasta qué punto dependen esas sensaciones de la arquitectura? ¿Cuántos de nuestros recuerdos son de los lugares donde sucedieron las cosas? ¿Hasta que punto son esas sensaciones mismas arquitectura? La arquitectura y el verano son un tema tan rico en sugerencias como la idea de la arquitectura como protectora del fuego del hogar.

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