Con Ricardo Flores en sus viviendas de Terrassa

Por: | 12 de octubre de 2010

 

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FOTO: SERGI MADRID


    “La idea es la de un palazzo italiano, la de la película La ventana indiscreta, la de formar un vecindario dentro del barrio en el que los inquilinos de los 111 pisos puedan exponerse o recogerse”, explica Ricardo Flores camino de su edificio de viviendas de protección oficial levantado en Terrassa, en la provincia de Barcelona. Y es cierto que, frente al inmueble, la singular disposición de las terrazas, comiéndose parte de la fachada, recogidas o extendidas como pasajes hasta el patio, así como las zonas de juego interiores de estas viviendas permiten compaginar actividades distintas: desde vigilar al niño que juega en el patio mientras se cocina hasta saludar, o no, a los vecinos abriendo una ventana o saliendo a una terraza. Según el humor, el momento o los vecinos. 


    El encargo era singular. El urbanista Manuel de Solà-Morales fue el responsable de organizar un nuevo barro ideado para cerrar uno de los límites de esta ciudad industrial. Lo hizo con un paseo de pinos y con varios conjuntos de viviendas sociales –que integran comercios- en ese límite con puertas al campo. Solá-Morales invitó a varios proyectistas (Pep Llinás, Enric Soria, Xavier Monteys e Ignacio de Lecea, además de Flores y Prats ) a  diseñar un bloque de alojamientos junto al que él mismo firma en la zona. El resultado de las intervenciones no puede ser más plural. Ni más dispar.
    Flores abre la puerta de su palazzo, en el extremo interno de la urbanización.  Junto a la verja, frente al interfono del portero automático, un banquito para la espera anuncia la amabilidad que quiere esforzarse en ofrecer este nuevo edificio de viviendas. Ya dentro, cerámicas naranjas y verdes recuerdan la manera en que Eliel Saarinen adornaba las chimeneas de su casa, a las afueras de Helsinki. Aquí no hay fuego. La cerámica protege el patio del agua. O anuncia escalones, asientos, mesas para juegos y escondites para los hijos de los vecinos. La amabilidad de la comunidad se extiende hasta el aparcamiento. Hasta los coches llega la luz natural. Por el camino, en los parterres, están empezando a engordar los árboles recién plantados.
Las viviendas no son todas iguales. Aunque casi todas están organizadas con poca definición y mucho detalle. Eva Prats y Ricardo Flores han tratado de dejar vivir, de posibilitar varias opciones de distribución doméstica, pero también de ayudar apuntando soluciones y cuidados. Los arquitectos han querido dar libertad a los inquilinos y han aportado las posibilidades de una planta libre y la ventilación cruzada. Pero también han buscado dejarles huellas en el pasa-platos, en la conexión entre cocina y ventanal, en el rincón para las llaves o en el escondite para la nevera.  Los pisos, los rellanos, el patio y hasta las verjas destilan el cuidado depositado en levantar las futuras casas de 111 familias.
    Las fachadas de hormigón armado moldeado relacionan el entorno con un relieve de sombras que, en la distancia, recorta y acomoda el edificio. Al lado del acceso al aparcamiento, junto a la antigua riera, un conjunto de cuatro viviendas-comercio ofrece también varias opciones para conjugar una vivienda-oficina con salida a pie de calle. Rompiendo la fachada superior, la del paseo que rodea las viviendas, el bloque de pisos se abre a la calle para hacerle sitio a un bar y a un comercio. Desde allí podrá uno asomarse a la vida cotidiana de los habitantes de este bloque de pisos. Como en un palazzo. Como en La ventana indiscreta.

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Hay 1 Comentarios

Te agradezco que hayas publicado este proyecto pues no lo conocía, y además me parece muy interesante.
Recomiendo a todo el mundo que se pasee por la página del estudio y dedique un poco de tiempo para ver los proyectos.
Me gustaría saber si hay información sobre el proyecto de Solá-Morales y de cómo se relaciona con la ciudad o esa hilera de pinos en el borde que se menciona. Si además se puede ver algo sobre algún proyecto que se haya desarrollado allí, pues aún más agradecido si cabe.
Dos apuntes más, me parece que la ya destilada herencia de Miralles está muy bien asimilada, y, a pesar del encanto que me ha producido, muestro mis reservas acerca de la materialidad constructiva y de cómo pueda funcionar ambientalmente. También es una pena que el proyecto construído de una sensación demasiado fría, al menos para mi gusto, en los espacios de habitación o el patio interior, y más aún con el desarrollo de proyecto que se cuenta.
Muchas Gracias

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Del tirador a la ciudad

Sobre el blog

Del tirador a la ciudad. Ése era para Mies van der Rohe el ámbito de su oficio. La arquitectura, como la sanidad o la educación, nos afecta a todos. Puede también fascinarnos. Como todo informador, me valdré de lo que creo saber. Trataré de no enmascarar lo que ignoro.

Sobre el autor

Anatxu Zabalbeascoa

La periodista e historiadora escribe sobre todas las escalas de la arquitectura y el diseño en El País y en libros como The New Spanish Architecture, Las casas del siglo, Minimalismos o Vidas construidas, biografías de arquitectos.

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