2- El urbanismo del señor Rogan

Por: | 31 de mayo de 2011

 Carniceria Folgado_BAJA
FOTO: D. Yañez

 

Escena uno:

Lower East Side de Manhattan. Jacobs espera bajo la marquesina del autobús. Una mujer abre una ventana en un tercer piso y la llama.

-“Los sábados no pasa ningún autobús por aquí”.  Luego entre gritos y gestos le indica que doble la esquina para encontrar otra parada. “Esa mujer era uno de los miles de personas que en Nueva York cuidan despreocupadamente las ciudades”.

Observando las escenas más cotidianas, Jacobs trató de entender cómo funcionaban algunas ciudades. E intentó desenmascarar la deshonesta cara de un supuesto orden: el que lleva a plantar hierba en las barriadas pobres para, desde un coche, demostrar que los pobres tienen ya de todo. 

 “Las calles y sus aceras, los principales lugares públicos de una ciudad, son sus órganos más vitales. ¿Qué es lo primero que nos viene a la mente al pensar en una ciudad? Sus calles. Cuando las calles de una ciudad ofrecen interés, la ciudad entera ofrece interés; cuando presentan un aspecto triste, toda la ciudad parece triste”. Que ver a otras personas tenga la virtud  de atraer a más gente es algo, al parecer, incomprensible para los urbanistas. En las ciudades hay más desconocidos que conocidos, por eso, un distrito urbano está logrado cuando cualquier persona puede sentirse segura rodeada de desconocidos.

Jacobs se opone en Muerte y vida de las grandes ciudades (Capitan Swing) a la destrucción de barrios para su “modernización”.  “Paseos que van de ningún sitio a ninguna parte y que no tienen paseantes. Vías rápidas que destripan las grandes ciudades… Esto no es reordenar las ciudades. Esto es saquearlas.”, escribe. Y considera que los efectos destructivos de los automóviles no son una causa sino más bien un síntoma de nuestra incompetencia para construir ciudades. “¿Cómo se puede saber qué hacer con el tráfico sin saber antes cómo funciona una ciudad y para qué necesita sus calles?”, pregunta. No se puede.

 

Escena dos:

“Cuando Jimmy Rogan atravesó un escaparate, intentando separar la pelea de dos amigos y casi perdió un brazo, un desconocido salió del bar Ideal y con su camiseta le aplicó un torniquete que, según los médicos del hospital, le salvó la vida. Nadie había visto a aquel hombre antes y nadie le vio después. ¿Quién avisó al hospital? Una mujer sentada en las escaleras vio el accidente. Corrió hacia la parada del autobús y le arrebató una moneda de diez centavos a un señor que esperaba con sus quince centavos preparados. Corrió hacia la cabina telefónica. El señor la persiguió para ofrecerle también la moneda de cinco centavos. Nadie lo conocía de antes. Tampoco se le ha visto después”.

 

“Mi teoría (que es floja, lo sé)”, dice Jacobs, “es que los barrios de renta media tienden, conforme se van haciendo viejos, a contener una proporción significativa de gente que teme relacionarse fuera de su clase”. Muchos de esos problemas no hubieran surgido si los urbanistas y otros supuestos expertos comprendieran al menos cómo funcionan las ciudades y hubieran urbanizado para la vitalidad.

 

Bajo el aparente desorden de la vieja ciudad, cuando ésta funciona bien, circula un orden maravilloso que conserva la seguridad en las calles y la libertad de la propia ciudad.  Este orden se compone de movimiento y cambio. “Somos los afortunados poseedores de un orden urbano que nos hace relativamente fácil mantener la paz porque hay muchos ojos en la calle”.  Por modestos y casuales que parezcan, los contactos en las aceras son “la calderrilla a partir de la cual crece la riqueza en la vida pública de una ciudad”.

 

 

Hay 27 Comentarios

Totalmente de acuerdo con el comentario de Javier. Nada más que añadir...

Para lallama: ¿por qué dices que esa carnicería es cara y mala? En mi opinión tiene una excelente relación calidad-precio, y curran de miedo. No me extraña que la de la acera cercana desaparezca, era pésima (por éso nunca había nadie y en la de la foto, a pesar de la foto, siempre hay cola) y atendían fatal.
No entiendo la relación de la foto con el artículo, ni cómo se puede tener el morro de publicar un post transcribiendo de un libro.

Coincido en que la peatonalización de calles, acompañado con una densificación de la ciudad y un eficiente sistema de transporte público, resuelve muchos problemas urbanos tales como el excesivo tránsito de vehículos, contaminación, inseguridad ciudadana, etc. Pero la solución no viene en ese sentido ya que la teoría está dada, el problema yace en los intereses personales de cada persona quienes muchas veces no son conscientes de estos problemas, ya sea por ignorancia o por simple desinterés, y que por una cuestión de cultura prefieren adquirir una vivienda unifamiliar con todas las comodidades espaciales que ésta significa, lo mismo sucede con los automóviles.

Me parece también fuera de lugar echarle a culpa directamente a los urbanistas, es importante saber que en muchas ciudades son son ellos quienes terminan diseñándolas, sino el funcionario público de turno conjuntamente con el encargado de la alcaldía o ayuntamiento. Atendiendo claro a beneficio lucrativo propio.

dicen las malas lenguas que el lobby de psicólogos, psiquiatras y psicoanalistas es la fuente de la que bebe el urbanismo actual, uno, hay más, de los grandes beneficiados.

por eso cada día el medio rural se hace más atractivo, mejor cuanta menos población tiene y cuanto menos esfuerzos hace por parecerse a unas ciudades a las que tiene poco que envidiar.

desde burgos, con amor.

En Zamora no necesitamos la proximidad del mar para sufrir los efectos de un tsunami o de un terremoto, después de ver los recientes desastres acaecidos en Japón y Lorca (a quienes aprovecho la ocasión para manifestarles mi solidaridad). Pues eso es lo que parece que le haya ocurrido al casco antiguo de nuestra ciudad en los últimos treinta años: destrucción, abandono, derribos, ruinas, solares y edificios vacíos en su parque residencial urbano, que han provocado una alarmante disminución de sus habitantes, comercios, servicios, despachos profesionales, colegios, etc., y por lo tanto, de su tradicional vitalidad.

Todo bien, pero esa carnicería de la foto es cara y mala, y además va a desaparecer en un mes, porque se han mudado a otra cercana, desplazando a los carniceros que la regentaban, donde la carne era buena y va a dejar de serlo. Me gustaría saber cómo han conseguido echarlos. En cualquier caso en el cajafor no pienso comprarla, así que tendré que hacer la compra en otro barrio. Bonita ilustración.

Pues haced algo los que podéis y sabéis porque la vida en ciudades como Madrid es asfixiante, la M30 pegada a las casas transmitiendo ruido, calor y contaminación día y noche. Los parques son enanos y las plazoletas ridículas. No hay huecos y si encuentran uno rápidamente construyen un edificio feo y largo sin apenas acera ni jardines. Que pena, que alergia me da esta ciudad donde nací y que ya no reconozco

Gracias por la aclaración, evidentemente no había leido el post de ayer. Mis disculpas.

ayer ví en tv , a un ministro alemán que después de atender a periodistas en la calle, y realizar unas declaraciones para los media. cogía una bicicleta y se iba con su traje puesto y su cobarta a su casa. eso es una ciudad, Berlín y eso es ser un ministro una persona de a pie. En cuanto a lo de la ciudad , ya lo decía Oiza: él hizo un experimento, llevó a su mujer a una barrio de chalets en Madrid cuando se estaban poniendo de moda, creo que era la Florida, y le preguntó ¿ qué te falta en estas calles? y la mujer lo tenía claro.... escaparates Paco... es decir, luz, espacio, mezcla, pequeño comercio, vida en la calle , ciudadanía... aprendamos

Una ciudad orientada al uso del automóvil versus el transporte público no invita precisamente a construir entornos urbanos accesibles y atractivos. Entre más coches, más anchos son las calles y mayores las distancias a recorrer como peatones. Invito a pensar en la idea de barrios más peatonales aún, ya que los dotaría de un carácter más humano y menos automatizado, a sabiendas también que los coches se convierten en parásitos cuando están aparcados. Propondría seguir introduciendo más y más el concepto de tranvía en las ciudades, ya que 'puebla' calles de personas y es un transporte que encuentro más ventajoso y cómodo frente al bus y el metro.

recomiendo la lectura de " el animal publico" de manuel delgado trata sobre todo esto...

El Post viene al pelo del debate sobre la transformación del Cabanyal(barrio marinero de Valencia). Partirlo en dos lo destruirá. Debe haber vecinos del lugar que anhelan que entre aire fresco y personas de otros lugares de la ciudad a un barrio que en muchas zonas es lumpen sin glamur. Pero, aquí está muy bien explicado que una gran avenida no tiene por que ser la llave que te abre las puertas al exterior.

Existía una forma de comercio en la época de los Inkas que consistía en el trueque (intercambio de mercadería en vez de dinero). En lo barrios pasa(ba) eso, hay una sinfonía constante de trueques.Intercambio de sentimientos,conocimientos, alegrías, pesadumbres...
Allí, solo allí donde se habita, viven los barrios.

la ciudad no es un organismo vivo pero si un hecho cultural es decir una obra de arte colectiva...

Madalen,

El título lleva un dos delante. Ese dos indica que el post continúa una serie. En el número uno (el post de ayer) se indicaba que se ha reeditado ahora el libro que Jane Jacobs escribió hace cincuenta años.

Sí... bueno, la señora Jacobs constituye en efecto todo un referente desde hace décadas entre las voces alzadas contra la desnaturalización de las ciudades promovidas por el movimiento moderno. Pero la autora, en mi opinión, podría haber señalado este hecho, con un comentario tipo "se que hace tiempo que este libro es toda una referencia pero lo he recuperado recientemente y..." en lugar de presentarlo como su último descubrimiento. Digo yo, no?

El genio y las reglas del arte, ordenaban la ciudades viejas, ordenanzas y artículos de legislación, ordenan la ciudad nueva, por lo cual se pierde encanto.

Fantástico artículo de cosas sencillas que olvidamos reflexionar más frecuentemente.
Abocados a ocupar el espacio sin integrarnos en ciudades hechas para conducirnos al gusto del (re)ordenador encargado de la planificación, poniendo sus oídos, sus líneas y formas a disposición del gobernante competente en el momento dado, en lugar de atender con sus seis sentidos (contando con la intuición como el traductor de los cinco consabidos a favor de la razón) a lo que la vida cotidiana va estableciendo y los ciudadanos van reclamando de sus espacios de convivencia y participación. Son los urbanitas, procurando dar orden y sentido a las necesidades que ya existe y abarcando nuevas derivas día a día al son del progreso o, en casos excepcionales para personas que también lo son, adelantándose al mismo, quienes deben desenmarañar en los mapas perceptibles, aunque todavía “no físicos” de la ciudad las pautas preexistentes establecidas de modos absolutamente naturales por sus ciudadanos (al menos los merecedores de tal calificativo) en la conciencia colectiva que se gesta desde los bancos de los barrios periféricos a las grandes avenidas de los centros sociales, económicos y culturales de estas. Una ciudad que se debe a si misma antes que a nadie en particular. Ciudades soñadas, imaginadas... y tal vez algún día vivas.
A estos urbanitas deberíamos hacer dueños del futuro de nuestras criaturas, las ciudades, desde el tirador…

Los urbanistas cada vez mas piensan la ciudad en términos como fluidez, transiciones...palabras de contenido objetivo, es decir, objetivizan y desnaturalizan el contenido vivo de una ciudad como organismo vivo. Además, los viandantes quedan integrados en los circuitos comerciales para ellos diseñados. Solo quedan a salvo el tejido hisstórico, al que no tardan mucho en intentar re-diseñar. No todos los planteamientos urbanisticos son negativos a escala humana, pero es difícil encontrar aquellos que ilusionen a a gente normal y corriente.

Y aun quedan arquitectos ( que creen ser urbanistas ) que defienden la "Ciudad Moderna" de "Le Corbusier" ? No le demos tanto peso a este filofascista...Digamos mas bien la "Ciudad Industrial" de Walther Rathenau...Con todo el respeto debido a Tony Garnier.

A cierta gente le gusta ir en coche a todos los sitios y que la oficina no este donde vive. Por no mencionar un mundo sin centros comerciales, seria un horror....

Está claro que los urbanistas no son los mejores, pero este tipo de sintomas o carencias son más bien producidas por falta de educación tanto social como intelectual de todos los ciudadanos, incluso los urbanistas y sin lugar a dudas de los arquitectos.


Antiguo estudiante de arquitectura

La vida en las calles es la que las hace más seguras. El alejar el comercio o las oficinas de las viviendas es un auténtico absurdo apoyado por "grandes" arquitectos que han hecho grandes atrocidades. Este artículo y los sucesivos hablan exactamente de esto.

https://vicisitudysordidez.blogspot.com/2009/11/satan-es-mi-senor-parte-i-tu-vida-va.html

https://elpaseodejane.wordpress.com/

Molt bon article.

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Del tirador a la ciudad

Sobre el blog

Del tirador a la ciudad. Ése era para Mies van der Rohe el ámbito de su oficio. La arquitectura, como la sanidad o la educación, nos afecta a todos. Puede también fascinarnos. Como todo informador, me valdré de lo que creo saber. Trataré de no enmascarar lo que ignoro.

Sobre el autor

Anatxu Zabalbeascoa

La periodista e historiadora escribe sobre todas las escalas de la arquitectura y el diseño en El País y en libros como The New Spanish Architecture, Las casas del siglo, Minimalismos o Vidas construidas, biografías de arquitectos.

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