A Konstantin Grcic no le bastaba con haber colado una silla (Charir One producida por Magis) en los apretados anaqueles de la historia de este subgénero. Cada dos años busca aportar algo más al competitivo mundo de los asientos. Con nuevos métodos de producción, con nuevas combinaciones materiales, nuevos productores o nuevos destinatarios para sus sillas, este año, el diseñador alemán ha explorado el mundo de los colegios. Y estas han sido sus conclusiones. Y sus propuestas.