El nuevo Premio Nacional de Arquitectura de Cataluña, Josep Bunyesc , construyó la primera casa pasiva en Lérida, su propia vivienda, hace tres años y en un plazo de cinco semanas. Hoy trabaja en esa ciudad con dos arquitectos colaboradores a tiempo parcial y dos estudiantes de aparejador en prácticas de tres meses. Juntos elaboran ahora varios proyectos, pero solo cuatro con “buenas perspectivas de salir adelante, aunque los cuatro son de pequeño tamaño”, aclara. El arquitecto invita a recuperar la tradición y abandonar la competición.