Que las cosas se ignoren no quiere decir que no sucedan. La preferencia de los latinos por las grandes ciudades ha hecho que en metrópolis como Chicago o Nueva York su grupo social sea hoy mayoritario: “los latinos de Estados Unidos son ya la quinta nación mayor de Latinoamérica, y en medio siglo, se convertirán en la tercera, tras Brasil y México”. Lo cuenta Mike Davis, profesor de Teoría Urbana en el Instituto de Arquitectura del Sur de California y autor de Urbanismo Mágico, los latinos reinventan la ciudad norteamericana. Hace doce años, Davis escribió este ensayo. El volumen recopila, en pocas páginas, un número ingente de datos objetivos que le permiten dibujar una realidad discriminativa y un futuro inmediato que augura grandes cambios. La editorial Lengua de Trapo ha tenido el acierto de traducirlo ahora al castellano, en traducción de Alejandro de Castro Mazarro, y el desacierto de no actualizarlo con un capítulo que se haga eco de las numerosas transformaciones acontecidas en esa década larga. Solo hay que observar las listas de demócratas y republicanos para las próximas elecciones para comprender no hasta dónde han llegado los latinos (los altos cargos son la excepción en una población apartada de la educación) pero sí hasta dónde pueden hacer llegar a los candidatos con sus votos.