FOTO: Gilles Clément
Un jardín en movimiento enseña a ver vida donde solemos ver caos. Los hombres han viajado y con ellos las plantas. De esa mezcla que acerca continentes nacen nuevos paisajes que el hombre ordena. El orden, como la limpieza, tranquiliza. También en el jardín el desorden se percibe como una derrota, como una pérdida del poder del hombre. Sin embargo, el orden vegetal, como el biológico, no es cartesiano. ¿Cómo entender que cuando la naturaleza reconquista un espacio no se produce un espacio degradado?