FOTOS: Fernando Alda
|
|
|
|
|
La sombra y el sol, tanto como las flores y la primavera, hacen florecer los parques y deciden su importancia en la vida de los ciudadanos. Lo saben los vecinos del parque de Victoria Kent, en Camas (Sevilla), donde una zona del jardín había quedado descuidada y amenazaba con convertirse en territorio marginal. Era un parque duro, estaba pavimentado con adoquines de hormigón, pero carecía de equipamiento y el mobiliario urbano había quedado destrozado. Así, había llegado a convertirse en el lado muerto del jardín público. El arquitecto Antonio Blanco decidió solucionar las carencias del parque y trato de darle vida. Buscó recuperarla incorporando zonas de sombra, abriendo la vegetación (las áreas arboladas estaban cercadas con setos) y recuperando un suelo blando de arena que deshacía el antiguo adoquín.