En la última noche del festival Primavera Sound, PJ Harvey ejerció más que nunca su papel de diosa indie gracias a un tocado de plumas y un complicado vestido de vestal encorsetada. No fue solamente una aparición majestuosa sino también la certificación de que la música independiente ha abrazado una teatralidad estilística que había tenido algún tiempo aparcada. Aunque PJ Harvey nunca ha tenido miedo a ponerse lo que le viniera en gana.
PJ Harvey en su actuación en el Festival Primavera Sound (Gianluca Battista)
Entresijos y entretelas. La moda vista desde el forro de sus prendas. 
