La sospecha sobre las irregularidades en la conducta del
presidente del Supremo y del Poder Judicial, Carlos Dívar, por el supuesto uso de
dinero público —cerca de 30.000 euros en tres años— para gastos privados —32
viajes y estancias en hoteles durante largos fines de semana—, se extiende
entre los vocales que le sostienen en el cargo. Hasta el punto de que Dívar
será sometido de nuevo esta semana a otro pleno de censura, ya que cinco
vocales lo han instado para pedir su dimisión o cese, y debe ser convocado en
un plazo de 72 horas.
Los miembros del Poder Judicial, jueces y fiscales en su
mayoría, conocieron ayer otros 12 viajes de fin de semana de Dívar (que se
iniciaban el jueves o el viernes) para acudir supuestamente a actos o reuniones
oficiales que duraban unas horas endosando el gasto de cuatro días de estancia
en hoteles (algunos, los más caros de la ciudad donde se hospedaba) a los
presupuestos del organismo que dirigía.
Si 13 de los 20 vocales del Consejo del Poder Judicial así
lo decidieran, podrían destituir a su presidente, según establece la Ley
Orgánica del Poder Judicial. “El presidente del Supremo y del Poder Judicial cesará
a propuesta del pleno del Consejo del Poder Judicial por causa de notoria
incapacidad o incumplimiento grave de los deberes del cargo, apreciada por tres
quintos de sus miembros”.
En algunos de los nuevos viajes conocidos —hay otros 20,
todos a Marbella, que han provocado una querella contra Dívar cuya admisión a
trámite dilucidan hoy 15 jueces del Supremo fuertemente divididos— la
información facilitada a El Mundo como justificación, sobre fechas y lugares no
coincide con lo que ocurrió en realidad.
Hasta el punto de que el Poder Judicial se vio obligado ayer
a aclarar que el supuesto viaje a Bilbao para la toma de posesión del
presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco —ocurrida dos meses
antes de la fecha del viaje de Dívar—, era en realidad una invitación de la
Consejería de Turismo de Cantabria al presidente del Supremo para visitar
Santillana del Mar, aunque el expresidente de la comunidad Miguel Ángel Revilla
desmintió ese extremo. Sin embargo, en la documentación oficial sobre ese
periplo figura que Dívar se pagó los gastos de desplazamiento (645 euros),
alojamiento (222), manutención (99) y atenciones protocolarias (77) a otras
personas.
En las justificaciones aportadas se señala un gasto de
dinero público de 2.000 euros para impartir una conferencia en el colegio mayor
Arosa, de Santiago de Compostela, entre el 18 de junio y el 20 de junio de
2010. Pero, la conferencia, titulada “El fundamento de la Justicia en el Estado
de Derecho”, se celebró el 22 de noviembre.
Es cierto que Dívar apadrinó a la promoción de Deusto pero
el acto se celebró el 11 de marzo de 2010 y no el 18, como asegura en la
justificación de uno de los viajes. Dívar también cargó gastos al Consejo por un viaje realizado a A Coruña entre el 2
y el 4 de octubre de 2010 para acudir a las jornadas de presidentes de las
Audiencias Provinciales e inaugurar la exposición Las Huellas de la Justicia en
el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia. Ambos actos se celebraron el lunes
día 4 de octubre, pero Dívar endosó al CGPJ el fin de semana completo en A
Coruña en los que no consta ningún acto oficial, informa José
Precedo.
En la justificación ofrecida se cita otro fin de semana
largo en Palma de Mallorca (de jueves a domingo de mayo de 2010) en el que
supuestamente Dívar se habría reunido con el presidente del TSJ de esa comunidad. Dívar llamó el miércoles de esa semana para quedar, el viernes, con el alto cargo judicial balear. Sin
embargó, cargó a la cuenta del Consejo General del Poder Judicial 1.752 euros
por sus cuatro días de estancia en la isla, hospedado en el hotel Valparaíso.
Otro viaje de cuatro días, que no ha desmentido el Consejo,
tuvo como justificación una visita a la Ciudad de las Artes y las Ciencias de
Valencia, cuya relación con la administración de la Justicia es nula. El gasto
en ese caso fue de 1.928 euros.
Entre 2008 y 2011, Dívar viajó fuera de Madrid coincidiendo
con 29 fines de semana. Cada mes prácticamente había uno de esos viajes donde
el presidente del Supremo aludía a algún acto oficial que duraba unas horas en
un día determinado para quedarse en la ciudad a la que viajaba entre tres y
seis días.
En Oviedo, donde asistió a unos jornadas sobre presidentes
de audiencias provinciales, se hospedó en el hotel más caro (Reconquista) a
razón de casi 500 euros la noche, precios sólo vigentes para las habitaciones
de mayor lujo del establecimiento.
Algunas de las justificaciones dadas por Dívar a la Fiscalía
General del Estado sobre sus desplazamientos han sido desmentidas por los altos
cargos a los que supuestamente fue a ver (alcalde de Málaga, alcaldesa de
Marbella, presidente de la Audiencia Provincial de Cádiz…). Pese a ella, la
Fiscalía prefirió no comprobar si eran ciertas las justificaciones porque, según
destacó, la normativa del Consejo del Poder Judicial no obliga a sus miembros a
justificar el motivo de sus viajes ni las personas en las que gastan dinero
público por atenciones protocolarias.
