El poeta efigie del verso y sus hechos, Bachir Uld Ali

Por: | 21 de septiembre de 2017

BACHIR ALI

El poeta nacional Bachir Uld Ali Uld Abderrahaman

Foto: Bahia Awah 2008

A  finales de marzo de 1976, en mi huida de la ocupación marroquí al territorio, llegué a los primeros asentamientos de refugiados saharauis en Tinduf.  Y mientras pretendía asimilar mi nueva condición de menor sin familia y exiliado, intentaba captar lo que en el entorno y en aquellas duras circunstancias la gente comentaba. Recuerdo en los mítines que se hablaba de “Bachir, el poeta de la Revolución”; también le nombraban como Bachir Uld Eghleiyilha, en referencia a su madre, una destacada mujer militante del Frente Polisario.

Años mucho más tarde supe que Bachir simpatizó con la Organización Liberación Sahara (OLS) de 1970 y posteriormente en 1973 se afilió en las primeras secciones clandestinas del Frente Polisario que luchaba contra el dominio colonial español. El apodo de “poeta de la revolución” lo adquirió del mencionado poema “Oh, dueños del Sahara, empuñad las armas”, en el que cantaba por primera vez al Frente Polisario, pero también de un poema anterior, que dedicó a la sublevación antifranquista de Zemla, Casa Piedra, en El Aaiun que había protagonizado la organización de Basiri, la OLS. Un acontecimiento de la historia del nacionalismo anticolonial saharaui sucedido el 17 de junio de 1970, en el que Bachir no estuvo presente. Sin embargo, el histórico acontecimiento político contra Franco y la respuesta colonial a la sublevación le marcaron mucho.

Su familia se encontraba nomadeando en el noreste del territorio, cerca de los montes de Tirsalat, en las cercanías de Bir Lehlu, la actual capital administrativa de la República Saharaui. Allí fue donde conoció a algunos militantes de la Organización Liberación Sahara que habían huido de la persecución policial del régimen franquista, tras la sublevación. Aquellos militantes le informaron con detalle sobre lo ocurrido ese día en Zemla, y le proporcionaron testimonios directos sobre la masacre que protagonizó la legión española contra los manifestantes saharauis. El acontecimiento le llevó a escribir su primer poema de compromiso anticolonial.

مارين  طاري شي ينعاد                    ارجيت اكلل خبر الباس

يكون المخزن ساحل                   عاد اماسي ذيك الناس الباس

يغير اثر المخزن بيه التدبير                  اف تدبير اومور خبير

 في الشعب اعدل شك اكبير                 و اماسي عنو ماه حاس

ولا حاجلي عن فيه خير                     بعد الى تم احك انحاس

ذيك الناس الا مانختير الناس                    التحك انحاس الناس

(…)

Nada nuevo por aquí

desagradable se cuenta

y así se lo pido a Dios.

Salvo que al oeste el gobierno

al pueblo considera

una ropa de usar.

Lo listo que es ese gobierno

y experto en defender

sus intereses,

que en las filas del pueblo

intenta causar

profundas heridas

y hacer que no las sienta.

Y creo yo que no es de bien

si sigue provocando la paciencia

de esa gente a la que prefiero

que mejor otros no provoquen

sus sentimientos.

Bachir, de todos los poetas nacionales saharauis, es el que más ha adquirido una mayor formación política. Desde entonces ha ido caracterizando y definiendo su rico verso cargado de metáforas y recursos literarios muy presentes en el discurso revolucionario político saharaui en sus distintos periodos. Las veces que he estado en su jaima en el exilio de Tinduf he podido observar el caudal de vocabulario hasaní y de árabe clásico presentes con profundidad en su verso poético de arenga revolucionaria, su canto a las gestas y epopeyas saharauis y la crítica a temas sociales. En la filosofía de la literatura saharaui está muy presente un proverbio que reza ويل لغن من حكايتو  es decir “La belleza del verso está en quien lo recita”.

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El clásico poeta mauritano Hamam Uld Fal.

Bachir es un poeta que tiene una especial y atractiva forma de recitar; su voz posee  una cadencia, sonoridad y ritmo poético que otros difícilmente lograrían. Quizá con la excepción del decano poeta saharaui Beibuh Uld El Hach Uld Buddi. Y si con otros vates se puede comparar la voz de Bachir, pensaría en el legendario poeta mauritano del siglo pasado Hamam Uld Fal, un lírico mauritano insuperable en el don de las cuerdas vocales y belleza de verso hasaní, con las que se hace vibrar y enardecer las almas sedientas de la poesía en la cultura bidan  en general. Pero también Bachir es uno de esos pocos agraciados en poseer los inigualables armónicos que necesita el verso para alcanzar la mayor belleza poética y de fervor cuando es declamado.

Beibuh

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El clásico y decano poeta saharaui Beibuh Uld El Hach Uld Buddi.

 “Recuerdo a Sayyab... la poesía nace en Iraq: sé iraquí, amigo, si quieres ser poeta”, así dijo el gran poeta palestino Mahmud Darwich, conocido como el poeta nacional de la causa palestina.

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Y… ¿dónde queda el Sáhara?

Sobre el blog

Intentar mostrar la riqueza de la cultura saharaui. Ese es el objetivo de este espacio. Una cultura nacida de la narración oral, de los bellos paisajes del desierto, de las vidas nómadas y el apego a la tierra, de su origen árabe, bereber y musulmán, de sus costumbres únicas y de la relación con España que se remonta a más de un siglo. Una cultura vitalista, condicionada por una historia en pelea por la supervivencia desde 1975. Coordina Sukeina Aali Taleb

Sobre los autores

Sukina Aali-Taleb Hija del exilio, Sukina Aali-Taleb nació en Madrid por casualidad, de padre saharaui y madre gallega. Es miembro del grupo de escritores La Generación de la Amistad Saharaui y coautora del libro "La primavera saharaui, los escritores saharauis con Gdeim Izik", tras los acontecimientos de El Aaiún, en 2010. Periodista y profesora de Lengua Castellana y Literatura en institutos públicos de Madrid. Como no puede ser de otra manera, apoya al Frente POLISARIO en proyectos de ayuda a su pueblo, refugiado y abandonado a su suerte en Tinduf (Argelia), desde hace cuatro décadas.

Roberto MajánRoberto Maján, ilustrador. Le gusta decir que fue el último humano nacido en su pueblo; piensa que eso lo hace especial. Y que su abuela se empeñó en llamarle Roberto en memoria de Robert Kennedy asesinado cuatro días antes. En la época en que nació y se bautizó, el Sahara era español, en el mal sentido de la palabra. El lo sabía por las cartas que recibía de su tío Ramón, destinado allí en su servicio militar. Los sellos que las franqueaban prefiguraron el universo imaginario que tratará de recrear en las imágenes de este blog.

Bahia Mahmud Awah Bahia Mahmud Awah. Escritor, poeta y profesor honorario de Antropología Social en la Universidad Autónoma de Madrid, natural de la República del Sahara Occidental. Nacido en los sesenta en la región sur del Sahara, Tiris, la patria del verso y los eruditos. Cursó estudios superiores entre La Habana y Madrid, donde reside. Pertenece al grupo de Escritores Saharauis en lengua castellana.

Willy Veleta Willy Veleta. Willy Veleta consiguió su licenciatura de periodismo de una universidad estadounidense (ahí queda eso) y ha trabajado en todos los canales privados de TV en España… de los que huyó cuando se dio cuenta de que querían becarios guapos. Ahora es profesor de periodismo en inglés y prepara su tercer libro, una novela sobre los medios.

Liman Boicha Liman Boicha. Se licenció en Periodismo en la Universidad de Oriente en Cuba. Después de una larga ausencia regresó a los campamentos de refugiados saharauis y durante cuatro años trabajó en la Radio Nacional Saharaui. Actualmente reside en Madrid. Ha publicado Los versos de la madera y ha participado en varias antologías de poesía saharaui: Añoranza, Um Draiga, Aaiún, gritando lo que se siente, entre otras. Forma parte del grupo poético Generación de la Amistad Saharaui y es miembro de la Asociación de Escritores por el Sahara-Bubisher.

Larosi Haidar Larosi Haidar. Tras el alto el fuego, se instaló en Granada, donde se licenció y doctoró en Traducción e Interpretación. Actualmente es profesor de esta misma disciplina en la Universidad de Granada y ha publicado varios trabajos relacionados con la cultura saharaui. También ha participado en varias antologías de poesía saharaui.

1000 voces para un poema

01

Texto: Mohamidi Fakala, escritor y periodista saharaui desde su exilio en los campos de refugiados saharauis en el sur de Argelia.

En comparación con otros vientos, el siroco [1] (el proceso de lucha saharaui)  cubre el rostro tanto de día como de noche en un acelerado encuentro con el litoral atlántico, en el que pierde la euforia devastadora que traía del desierto. Asegura la leyenda que no pasaría inadvertidamente sin que sus brazos de gravilla dejaran máculas sobre paredes, pedregales, hombres y matorrales. En su viaje frenético agrieta la costra y levanta el remolino a soplo de efecto sarguia [2] (reaccionario mundo árabe) que se granjea en el pulso de la pobre vegetación del desierto.

En efecto, es el fenómeno natural omnipresente en la vida de los hombres de las nubes y de los vientos. Es la sucesión del tiempo en su propio efecto. Los pobres habitáculos y jaimas del Sahara se levantan en contratiempo para poder seguir erguidas, con el temor a ser atragantadas por la fina arena en un proceso de recesión a causa del embate de los caprichos de los colores del viento. Sin desmesura, caravanas y ciudades del desierto fueron llevadas por el espejismo de la arena, la soledad y el silencio de este gran imperio (la dictadura de la monarquía marroquí) donde no cabe la duda, la traición ni la mentira.

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