Unos 29 países en el mundo, incluidos varios de los más poblados y con las economías más grandes, cultivan transgénicos. A su vez, las semillas genéticamente modificadas se plantan cada vez más sobre todo por el progreso de esta tecnología en cinco países emergentes: China, India, Sudáfrica y dos latinoamericanos, Brasil y Argentina. Así lo informa el reporte anual 2011 que recientemente publicó el Servicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones Agrobiotecnológicas (ISAAA, según sus siglas en inglés), una organización a favor de los transgénicos.