“Si no negociamos seriamente con China, nos van a hacer pedazos”

Por: | 26 de noviembre de 2015

El economista mexicano Enrique Dussel Peters pasó este miércoles por Buenos Aires para dar una conferencia sobre su libro China y Latinoamérica: más allá de los commodities y dejó un mensaje muy claro: “Si no negociamos seriamente con China, nos van a hacer pedazos”. Lo mismo se podría decir quizás de otras relaciones económicas de los países latinoamericanos con grandes potencias como EE UU y la Unión Europea, pero el vínculo con el gigante asiático tiene sus particularidades. Y de ellas habló Dussel Peters, coordinador del Centro de Estudios China-México de la Universidad Nacional Autonóma de México (UNAM), en esta exposición en la sede porteña de la Fundación Friedrich Ebert, de la socialdemocracia alemana.

 

“Hace 20 años China no aparecía en los registros comerciales de América LAtina, pero ahora es el segundo socio comercial de la región, y el primer en algunos países. Incluso es importante para países con los que no mantiene relaciones diplomáticas, como Nicaragua”, comenzó Dussel Peters. “Desde hace 15 años, China le pregunta a Latinoamérica qué va a hacer de su vida. China tiene planes a 2050, América Latina juega un papel importante como proveedor de materias primas para ella… China tiene corrupción, incoherencias, pero hay un plan. Latinoamérica no sabe qué va a hacer en los próximos 50 días”, advirtió el profesor sobre la asimetría estratégica entre ambas partes.

El 3% de las exportaciones latinoamericanas a China tiene alto contenido tecnológico, como los componentes de coches, aunque sin mucha tecnología hecha en la propia región sino fabricada aquí pero por multinacionales europeas o norteamericanas. “El resto de las exportaciones son carne, minerales, soja, cobre, nada o casi nada de valor agregado”, lamentó Dussel Peters, profesor del posgrado en Economía de la UNAM. Con la caída de los precios de las materias primas, “las posibilidades de integración parecen más complicadas”, advirtió. También señaló el caso de la brasileña Embraer, que se había instalado en China para fabricar y vender aviones allí: “Un día China le dijo: ‘Bueno, gracias, ya aprendi, ahora voy a hacer mis aviones y chau (adiós)’”. Mejor suerte ha tenido la panificadora mexicana Bimbo con sus inversiones en la segunda economía mundial.

Li

El primer ministro chino, Li Keqiang, en su visita de este año a la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff/AFP

 

En cambio, el 60% de las exportaciones chinas a Latinoamérica son de alta tecnología. “Los posters de la Virgen de Guadalupe son hechos en China, pero también vienen productos de alta valor agregado”, bromeó el también integrante de la Red Académica de América Latina y el Caribe sobre China.

Pero la relación no se basa solo en comercio sino también en inversión y financiamiento para proyectos de infraestructura ‘llave en mano’, es decir, con la provisión de tecnología y hasta mano de obra de China. “En 2015, China será exportador neto de capital. A Latinoamérica vienen unos 10.000 millones de dólares por año, aunque yo tendría expectativas cautelosas sobre la continuidad de inversiones caudalosas como hasta ahora”, se refirió Dussel Peters al impacto de la desaceleración económica del gigante asiático. De todos modos, destacó la instalación de empresas chinas para producir y vender en un mercado más cerrado como Mercosur (Argentina, Brasil, Venezuela, Uruguay y Paraguay).

Habrá que ver si disminuye también el financiamiento chino a Latinoamérica, que ha superado en los últimos cinco años el que en conjunto han otorgado los bancos Mundial e Interamericano de Desarrollo (BID) a esta región. Los préstamos chinos se ha concentrado en países más afines del régimen de Pekín, como Venezuela, Bolivia, Cuba, Brasil y Argentina. Claro que China también ha sellado sus tratados de libre comercio con Chile, Perú o Costa Rica. Parte del financiamiento se concentra en lo que los funcionarios chinos llaman “la nueva ruta estratégica de la seda”, es decir infraestructura para importar los ‘comodities’ (materias primas) que necesitan para su alimentación y producción. Pero también dan créditos para otras obras públicas en las que intervienen empresas y hasta trabajadores chinos, como un estadio de fútbol en Costa Rica y varias hidroeléctricas en diversos países de la región.

 

“Si así lo firma la contraparte en los acuerdos entre China y los países latinoamericanos, todo vendrá de allá. Depende de lo que firmemos nosotros”, alertó el profesor de la UNAM. “Nuestras queridas microempresas diran: ¿y yo qué? Y la contraparte china dirá que no están incluidas en el acuerdo. También las grandes empresas lo están sufriendo. (La argentina) Techint, por ejemplo, compite por nuevos proyectos llave en mano”, señaló Dussel Peters, que destacó la acción de algunos empresarios mexicanos para defender su posición ante la importación china, por ejemplo, de acero.

Lo que los funcionarios del régimen de Pekín no comprenden aún es cuando un país latinoamericano aborta un plan de inversión chino, como sucedió con un tren de alta velocidad en México, según recordó Dussel Peters. “China no está preparada para cambios en los acuerdos firmados. El tema del riesgo por un cambio de gobierno apenas empieza a analizarse”, observó Dussel Peters, en alusión a los pactos que la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, rubricó con Pekín y que su sucesor, Mauricio Macri, deberá analizar si revé o no. Lo que seguro habría son represalias chinas. “Ya hubo en 2010 barreras a la soja argentina”, añadió el expositor. También advirtió sobre tensiones con Venezuela por su crisis económica: “Hoy hay una discusión sobre qué pasa si Venezuela no paga los 50.000 millones de dólares que le debe a China. Incluso hay autores chinos que dicen que no se paga desde hace rato”.

Vaca

Pozos en el yacimiento argentino de Vaca Muerta, donde petroleras chinas han invertido/Reuters

 

El experto opinó que “la principal debilidad en la relación bilateral es la institucional”: “Las instituciones chinas tienen sus problemas, pero en Latinoamérica las instituciones públicas, empresariales y académicas son débiles y no hacen justicia a una relación económica tan dinámica. Hay poco ‘expertise’ (pericia) de funcionarios latinoamericanos sobre China. En los ministerios de Relaciones Exteriores hay áreas sobre Latinoamérica, EE UU, Europa, pero China está dentro del área de Asia y eso no es suficiente. Las organizaciones empresariales son grupos de amigos que toman café verde y hacen una vez al año un viaje a China, pero tienen poca capacidad de análisis. Hay paises en los que no hay una institución académica que se dedique a China, sí personas, pero no un edificio de 25 pisos en los que se quemen las pestañas sobre qué vamos a exportar a sus 23 provincias, algunas más grandes que países de Latinoamérica y cuyos gustos de los consumidores no se conocen, China no es solo Pekín y Shanghai”.

El expositor insistió en algo que se dice mucho pero se hace poco: que los países latinoamericanos negocien, no de a uno con China, sino a través de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), Mercosur o lo que sea. “Hay una relación muy unilateral de los países latinoamericanos y no está claro qué queremos nosotros de China. Además hay que ver si la relación con China fomenta o no la integración comercial dentro de Latinoamérica porque China de repente es un socio más importante que los vecinos”, comentó el catedrático.

Hay 1 Comentarios

china es experiencia en negocios, con ellos se debe estar siempre atentos.

Publicar un comentario

Los comentarios están moderados y no aparecerán en el blog hasta que el propietario los apruebe.

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

Eco Americano

Sobre el blog

Novedades, tendencias y debates sobre el devenir de la economía y el desarrollo de Latinoamérica y los latinoamericanos.

Sobre el autor

Alejandro Rebossio es periodista. Su especialidad es la economía y trabaja en la corresponsalía de El País en Buenos Aires. Coautor del libro Estoy verde. Dólar, una pasión argentina (Aguilar) y Vaca Muerta (Planeta) junto con Alejandro Bercovich.

Eskup

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal