Tapón de corcho, plástico o rosca

Por: | 19 de julio de 2010

Tapones de corcho con el sello FSC.¿Puede un simple tapón cambiar todo un ecosistema? El corcho elaborado con la corteza de los alcornoques (Quercus suber) sigue siendo el sistema preferido para tapar botellas de vino, pero cada vez pierde más cuota de mercado en algunas partes del mundo frente a alternativas como el tapón de rosca de aluminio. El cambio va mucho más allá de la propia cultura del vino, pues el sector corchero y ecologistas advierten desde hace algunos años que puede tener graves implicaciones para las cerca de 2,2 millones de hectáreas de alcornocales del planeta, más de la mitad de ellas en Portugal y España.

¿Tapón de corcho, plástico o rosca de aluminio? Aunque en principio parece claro cuál es la mejor opción desde el punto de vista ambiental, resulta realmente complicado hoy en día encontrar comparativas fiables y datos rigurosos del impacto de estos tres tipos de tapones. Así lo corrobora el director del Instituto Catalán del Corcho, Manel Pretel, que espera contar pronto con un análisis del ciclo de vida (ACV) del sector, realizado por el Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales (ICTA) de la Universidad Autónoma de Barcelona. Con todo, este experto ha recopilado los distintos estudios realizados hasta ahora y ha buscado los valores medios de todos ellos. El corcho sale ganando con claridad. Así, por ejemplo, según estas estimaciones, teniendo en cuenta los análisis más favorables y los más desfavorables, el tapón de plástico supondría una media de unas seis veces más emisiones de CO2 que el corcho y el de rosca de aluminio de unas 15 veces más.

Son varios los motivos por los que han empezado a aparecer estos otros materiales en las botellas. Uno es el precio y los costes asociados al proceso de encorchado. Otro que en Australia o Nueva Zelanda no hay alcornoques. Es en estos países, junto otros como Chile o Argentina, donde crece con más fuerza la competencia al tapón de corcho. Hace unos años, la amenaza era sobre todo el plástico, pero parece que este material va perdiendo clientes y es ahora la rosca de aluminio la que va aumentando su cuota de mercado. Según la Agrupación Sanvicenteña de Empresarios del Corcho (Asecor), aunque el de la corteza de los alcornoque sigue siendo el tapón más utilizado, ya son sólo un 70% de las botellas de vino las que deben abrirse con la ceremoniosa operación del descorchado.

Los detractores del corcho alegan que este material natural puede sufrir a veces alteraciones que modifican el sabor del vino y, a la vez, los más puristas no conciben abrir una botella de calidad de otra forma que no sea con un sacacorchos. Sea como fuera, lo cierto es que estos movimientos en los mercados mundiales están abriendo el camino a la opción con más impacto ambiental. Y, en este caso, las consecuencias pueden ser especialmente graves, pues este pequeño tapón de poco más de cuatro centímetros de corcho está estrechamente vinculado a un ecosistema único y de gran valor restringido al sur de Europa y el norte de África.

Portugal es el principal productor mundial de corcho (con 157.000 toneladas en el año 2007), seguido de España (88.400), Italia (17.000), Argelia (15.000) o Marruecos (11.000). Para obtener la corteza del alcornoque no hay que talar el árbol, sino que se retira del tronco por medio de una complicada técnica denominada “descorche” o “saca”. La particularidad de esta especie es que, si se hace con cuidado respetando los plazos adecuados, al cabo de un tiempo esta gruesa capa con la que se fabrican los tapones se regenerará de forma natural y se podrá volver a quitar. Se trata de una forma sostenible de explotar el bosque, pero que depende en gran medida del valor económico del corcho.  “La sostenibilidad económica es lo que hace que estos árboles sean conservados y todo esto se basa en el negocio del tapón”, incide Pretel. “Si el negocio falla, puede estar en riesgo todo el ecosistema”.

Poco tiene que ver esta forma de extracción de materiales con la de los otros tapones sintéticos o de aluminio. Tanto por su muy distinto impacto en el paisaje, como por el gasto de energía y las consiguientes emisiones de CO2. Es más, según el director del Instituto Catalán del Corcho, la retirada de la corteza de estos árboles constituye un factor que mejora la capacidad de estos bosques para absorber CO2. “Si estos bosques son gestionados y se tienen en cuenta criterios de sostenibilidad se captura entre tres y cinco veces más CO2 que si se dejan sin gestionar”, incide Pretel. “La humanización de estos árboles hace que absorban más”.

Hay muy distintos tipos de corcho, con muy distintas calidades. Desde los fabricados de una sola pieza de corteza de alcornoque, a los conglomerados de muchos trozos de corcho. Para la organización ecologista WWF España, que desde hace años defiende el uso de este material, el mejor tapón es el que tiene las siglas FSC, que certifican que procede de un bosque gestionado de forma sostenible. “El corcho ayuda a mantener el interés económico en este ecosistema para que se perpetúe en el tiempo, para evitar  incendios forestales y que sean desplazados por otros usos”, asegura Elena Domínguez, de WWF España: “Corcho sí, pero todavía mejor certificado”.

Esta organización ecologista lanzó la semana pasada un proyecto para promover la mejor botella de vino desde el punto de vista ambiental: la unión de la viticultura ecológica y del tapón de corcho certificado con el sello FSC. “Es un producto ambientalmente redondo”, destaca la ecologista, que asegura que el que el tapón lleve las siglas FSC hará que el bosque sea menos vulnerable para enfrentarse al cambio climático.

Hay 20 Comentarios

buen Artículo para tomar nota

Comprendo el enfoque del carácter ambiental de la importancia de mantener el alcornoque no solo por su capacidad de retener el CO2, sino también porque es parte de la economía rural de la peninsula ibérica, y el Magreb. Pero ese doble criterio de protección y economía no se aplica cuando los consorcios españoles invierten en el mundo, y transgreden todas las normas ambientales posibles.
En lo personal estoy de acuerdo con el uso del corcho, y sería interesante establecer el costo ambiental de las tres alternativas, creo que la "cortiza" sería ventajosa.
Atte Octavio

A mi me da igual como pongan el tapón los Argentinos o Australianos. Desde luego, teniendo el vino que tenemos en España, ¿quién se va a poner a probar otras calidades?. Yo no, por supuesto. Así que dejadnos el corcho y el vidrio; y el resto que use tetrabrick, si quiere.
Un saludo.

Que bueno es tener consciencia ecológica! Si hasta este artículo está "reciclado" ;-D . Muy bien! Enhorabuena!
http://www.triplepundit.com/2010/07/cork-plastic-or-screwtop-the-cork-industry-tightens-the-screws-on-the-wine-industry/?utm_source=twitterfeed&utm_medium=twitter

Estimado Josep,
Hay que tener cuidado con lo que se dice porque los resultados pueden ser nefastos. Opiniones de este tipo están haciendo mucho daño.
Tradicionalmente se ha achacado las pérdidas de los vinos al tapón de corcho como usted argumenta pero es necesario eliminar de una vez por todas este falso estereotipo. El ejemplo más claro es el caso del temido 2,4,6 tricloroanisol o mal llamado "gusto a corcho" del que habla el señor Clemente en su artículo.
Gracias a los avances técnicos y científicos se ha conseguido demostrar que éste problema y otros tantos son problemas multifactoriales, en ocasiones imposibles de determinar cuál es el origen del problema. Existen datos científicos que demuestran que el corcho, al contrario de ser un foco contaminante en multitud de casos puede ser incluso una barrera contra las desviaciones y contaminaciones de la botella o ambientales. Además los avances en cuanto a la neutralidad sensorial de los tapones o en el "peor" de los casos, hacia la desviación positiva en la evolución de los caldos es contrastable.
Hay una extensa bibliografía que corrobora lo que le estoy indicando. Le remito a que consulte los avances del sector en las webs de C.E LIEGE, ASECOR, IPROCOR, ICSURO o el grupo AMORIM
Más que achacar y culpar al tapón, todas las partes involucradas deberían trabajar de forma conjunta para presentar productos bajo el prisma de la excelencia. El Sector corchero ya lo hace desde hace tiempo. Lo podemos ver por ejemplo en las prácticas systecode o en los modernos sistemas de extracción y fabricación.
A título anecdótico. Consulte esta noticia por si existe alguna duda con respecto a la idoneidad del corcho como sistema de cierre. Es la prueba definitiva. http://www.univision.com/contentroot/wirefeeds/noticias/8256758.shtml
Con respecto el tema medioambiental. Ese no es argumento válido bajo ningún concepto. En ese sentido el Corcho es claro vencedor además por goleada.
Le remito a los resultados de los estudios de balance del Carbono hasta ahora realizados, por ejemplo por la consultora independiente princewaterhosecooper. Existen más. Le agradecería que indicase dónde se puede consultar los resultados que usted aporta.
No debemos dejar de mencionar el valor ecológico de la saca de corcho para con la mejora y persistencia de la planta. Es un proceso de renovación de alto valor fisiológico para esa gran fagacea centenaria y emblemática, ya que la planta intercambia tejido relativamente degradado por otro de nueva generación. Así la planta siempre dispondrá de forma contínua de tejido protector contra las condiciones xerófitas de nuestras latitudes. Esto es fundamental para sus supervivencia.
Puede haber opiniones diversas y gustos diversos pero respetemos todos las reglas de juego. En mi caso, sólo me creo lo que es demostrable y contrastable científica y tecnicamente, pero hay personas que no se rigen por estos valores. Seamos coherentes y responsables con nuestras opiniones.
Un Saludo.

El gran problema de los tapones de corcho es que un 3% de ellos da problemas de sabor a corcho en el vino y enctoces se pierde no solo el corcho sino la botella con su vino, capsula ,caja, transporte y ademas el prestigio del vino en cuestion.
Los estudios de Carbotech.ch (empresa Suiza de certificaciónes ambientales) demuestran que solo con un 1% de tapones que den pronblemas de sabor a corcho, ya es mas ecologico un tapon de rosca o de platico.
Si los corcheros no solucionan este problema con plenas garantias para el vino, perderan sin duda la mayor parte del mercado y los alcornocales no se mueren porque no les saquen el corcho, es su estado natural.
A ponerse las pilas señores corcheros.

Soy un gran aficionado al vino, siempre que puedo compro algunas botellas y siempre con tapón de corcho, claro, se da paradoja que solamente lo puedes comprobar cuando la abres en casa y ya es tarde para debolverla.Creo que los organismos competentes en la materia deberían de exigir que en todas las botellas tanto nacionales como importadas apareciera un logotipo señalando que su tapón es de corcho, o silicona para que uno elija lo que más le interese. Yo desde luego, nunca compraría un vino con tapón de silicona, sobre todo porque son precisamente los nuevos países vinícolas -Estados Unidos, Australia e incluso creo que Canadá- los que quieren introducir la silicona. Si la mitad de los bebedores de vino de España boicotearan al tapón de silicona estaríamos dando un gran apoyo a la industria del corcho, a las familias que viven de ello y sobre todo de la cultura de bien echo. SIEMPRE CON TAPÓN DE CORCHO.

Una verdadera lástima que para conservar un ecosistema este tenga que dar un rendimiento económico suficiente.
Si es así, los alcornocales están perdidos. La economía y el mercado no entiende de otra cosa que buscar la mayor rentabilidad y competitividad. Más allá de esto nada cuenta.
Hasta los sacrosantos Parques Nacionales se protegen y se les presta atención, porque son un activo turístico de máximo interés, si no...

¡Carámba!

Te han copiado el post

http://www.triplepundit.com/2010/07/cork-plastic-or-screwtop-the-cork-industry-tightens-the-screws-on-the-wine-industry/?utm_source=twitterfeed&utm_medium=twitter

Muchas gracias por dar a conocer la realidad de nuestro sector, que a día de hoy sigue siendo para muchos un gran desconocido.
Quizás sea el producto que más equilibrio sustente en el tan afamado triángulo del Desarrollo Sostenible:
-Economía. La explotación de los alcornocales ha sido una fuente de subsistencia para entornos no competitivos con otras regiones más industrializadas sin generar impactos negativos en el medio.
-Social: Existe toda una cultura asociada al corcho y su producto estrella, el tapón. Indirectamente el corcho siempre es testigo de algunos de nuestros eventos sociales más destacados, lo cuál siempre celebramos brindando con un buen vino, y buen vino implica siempre tapón de corcho (no olvidar como decía algún compañero otras utilidades como la construcción, la aeronaútica e incluso la Salud). Desde el punto de vista social además el corcho ha permitido la no despoblación de pueblos y regiones mediterráneas que han vivido desde hace siglos al amparo de los recursos que les otorgan los alcornocales o dehesas.
-Medioambiente: La demanda de corcho sin duda favorece el mantenimiento de un Ecosistema sin igual. El descorche del alcornoque es sinónimo de regeneración,de maduración, de tal manera que puede ser entendido como la necesidad de cortarse el cabello para mantener sana toda la cabellera.
Sin duda es un producto fiable, de calidad, y que gracias a las aportaciones de la Ciencia sin duda alguna demuestran que es y será la mejor alternativa para el cierre de vinos, sin descuidad la potencialidad que da el uso de un material tan emblemático y tan nuestro para una gran cantidad de aplicaciones.

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Como si mirásemos por el ocular de un microscopio, Ecolaboratorio es un blog ambiental que trata de ver más de cerca todo aquello que nos rodea. En este particular laboratorio se buscan respuestas a las cuestiones más enrevesadas que nos asaltan de forma cotidiana.

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Clemente Álvarez

(Madrid, 1973) es un periodista especializado en medio ambiente y ciencia. Colaborador de El País desde 2004, le entusiasma mezclar elementos de la ecología con reactivos de la energía y la economía, aunque la fórmula pueda resultar inflamable.

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