Una de las claves del reciclaje consiste en diseñar productos en los que no se mezclen materiales o en los que se puedan separar de forma sencilla. Sin embargo, un tetrabrik se caracteriza por justo lo contrario. En este envase pueden unirse hasta seis láminas distintas: dos iniciales de plástico polietileno, una de aluminio, otra de polietileno, la más gruesa de cartón y una última exterior de polietileno. ¿Cómo volver a separar y reaprovechar cada uno de estos materiales cuando el envase llega a la basura? En Castellbisbal, a 20 kilómetros de Barcelona, una papelera del Grupo StoraEnso ha puesto en marcha una instalación capaz de resolver el rompecabezas. Viajamos hasta allí para verla.
Esta planta pionera en el mundo fue inaugurada de forma oficial hace unos días, pero la papelera donde está ubicada trabaja con tetrabriks desde hace cerca de 14 años. La empresa se dedica a fabricar cartón estucado y fue por entonces que empezaron a traer pequeñas cantidades de estos envases recuperados de la basura para reaprovechar la fibra. Ya desde el principio tuvieron que estrujarse el cerebro para adaptar la maquinaria al nuevo material y para conseguir que el cartón quedará limpio de plástico o metal (u otros residuos). “Nos decían que íbamos a hundir la empresa”, recuerda Juan Vila, director de StoraEnso Barcelona, que cuenta como cada vez que había un fallo en la planta lo operarios echaban la culpa a los tetrabriks. Aún así, en 2003 aceptaron una propuesta para quedarse con 30.000 toneladas al año de los envases de este tipo recuperados del cubo amarillo. “En la fábrica dijeron que estábamos locos”.
A pesar de las dificultades iniciales, en realidad, reciclar la capa de cartón del tetrabrik se puede hacer desde hace tiempo. Sin embargo, esta es solo una parte de este particular cubo de Rubik del reciclaje. En España, lo hace una planta en Rosselló (en Lleida) y la de aquí de Castellbisbal. Como detalla Vila, en ésta del Grupo StoraEnso ya reciclan hoy en día el cartón de 60.000 toneladas de tetrabriks al año, unos 3.000 camiones que vienen de toda España, pero también de Francia y de otros países donde no disponen de ninguna instalación que recicle este envase, como Portugal, Bélgica o Reino Unido. Para ello, los tetrabriks se trituran y se meten en un Pulper, que es una máquina grande de forma cilíndrica y con agua a 50ºC que funciona como un gigantesco tambor de lavadora. De ahí sale, por un lado una pasta de cartón (un 75% del peso del envase) y por otro una mezcla de pequeños trozos de polietileno (20%) y aluminio (5%). El cartón se reutiliza para volver a fabricar cartón, pero el problema es qué hacer con lo demás, con esa cuarta parte de conglomerado de plástico y metal. Muy a menudo su destino final es el vertedero.
La nueva instalación en Barcelona, bautizada como CLEAN, plantea una solución al rompecabezas completo. “Es una planta única en el mundo”, incide el director, que asegura que antes lo estuvieron intentando sin éxito en Brasil o en Finlandia. Aquí, la mezcla de polietileno y aluminio se envía a continuación a un reactor donde se somete a un proceso de pirólisis, calentándola a unos 500ºC en ausencia de oxígeno. El polietileno se descompone entonces en distintos gases (metano, butano, propano…) y queda separado el aluminio. Con esos gases se genera energía para la papelera y el aluminio sale por otro lado en forma de pequeño lingote de entre 700 y 900 gramos (ver la primera imagen).
La planta inaugurada está preparada para separar el plástico y el metal de un máximo de 30.000 toneladas de tetrabriks, de las que se saca entre el 10 y el 15% de las necesidades de vapor de la fábrica y unas mil toneladas de aluminio al año. Sin embargo, esto es la mitad de los camiones que llegan hoy a la fábrica, así pues, una parte importante de polietileno y aluminio sigue acabando en el vertedero. “Cuando diseñamos la instalación pensábamos que 30.000 sería lo máximo que llegaríamos a procesar, pero ha tardado tanto en ponerse en marcha que cuando hemos terminado ya se ha quedado pequeña”, comenta Vila, que asegura que hace unos años estuvieron a punto de darse por vencidos y dejar el proyecto.
La nueva instalación ha sido desarrollada por Palwaste Recycling, una sociedad creada por Alucha, empresa especializada en el desarrollo de reciclaje de residuos complejos, y la papelera StoraEnso Barcelona, que pertenece a su vez al grupo escandinavo StoraEnso. Curiosamente, esta multinacional proporciona a Tetra Pak la fibra virgen con la que se fabrican los tetrabriks que llegan luego como residuos a la planta de Castellbisbal. “Las fibras producidas en el norte vuelven a la empresa para que las resucitemos como cartón”, incide el director de StoraEnso Barcelona. Aún así, el círculo del reciclaje no acaba de cerrarse, pues las fibras de un tetrabrik pueden reciclarse, pero no para fabricar otra vez un tetrabrik.
Según detalla Vila, para conseguir la consistencia de estos envases de tan solo 30 gramos de peso la marca utiliza siempre fibra larga de pinos, abetos y abedules escandinavos. “Se podría fabricar un tetrabrik con cartón reciclado, pero entonces tendría que ser más grueso y habría que conseguir cumplir los requisitos para alimentación”, asegura este ingeniero, que afirma que esto también hace que, en contra de lo que se pensaba al principio en la fábrica, la fibra de estos envases sea de gran calidad. ¿Y se pueden utilizar los lingotes de aluminio reciclado con el sistema de Castellbisbal para fabricar otra vez un tetrabrik? “Esa es una de mis metas de futuro”.
Las dificultades para resolver este puzle del reciclaje no son solo técnicas, sino también económicas. De poco sirve poner todas las piezas si no resulta rentable. En este caso, el interés económico de esta instalación que ha costado cerca de 9 millones de euros viene por varios conceptos: el ahorro que se consigue por la obtención de energía propia para la fábrica, lo que se deja de pagar en vertedero (entre 40-60 euros la tonelada vertida) y lo que se saca por la venta de los lingotes de aluminio (entre 700 y 1.000 euros la tonelada). El director de la planta no dice lo que pagan ellos por los tetrabriks de la basura, pero sí reconoce que es menos de lo que cuesta el papel de periódico usado (unos 180 euros la tonelada) o el papel recuperado del contenedor azul (entre 100 y 120 euros la tonelada).
Aunque la nueva instalación fue inaugurada a comienzos de este mes, las máquinas llevan funcionando cerca de un año. Eso sí, mucho ha cambiado todo desde entonces. Se ha cambiado el programa de temperaturas, el tiempo, válvulas, tuberías, incluso el software… “Lo más difícil ha sido que cuando teníamos un problema no podíamos recurrir a nadie, debíamos resolverlo nosotros mismo”, relata el ingeniero, que asegura que este mes ha sido el primero en el que han salido números positivos. Una de las cuestiones que queda pendiente de mejorar es la pureza de los lingotes de aluminio, pues algunos salen con un 10% de carbón. En cualquier caso, Vila tiene claro que esta tecnología tiene un valor para otras empresas. “Primero tenemos que llegar a un punto en el que podamos decir que todo funciona bien y que se puede replicar, y creo que esto ocurrirá en los próximos 12 meses”, afirma el director, a quién empiezan a encajar todas las piezas del rompecabezas.
Hay 34 Comentarios
Imagino que la economia de la utilización de Tetrabrick proviene en gran medida de la optimización de su trasporte al minimizar los espacios residuales en el almacenamiento, las formas cúbicas son las más rentables ya que no deja espacio entre las distintas unidades en su embalaje, una conocida marca de leche, que presume de no ser la más barata, lanzo al mercado un envase de plástico de forma casi cúbica, imagino que han estudiado aspectos de transporte, almacenaje, etc... donde quedarían entonces las ventajes de seguir produciendo tetrabricks si estos pierden ya su ventaja "geométrica" y su más que dudosa ventaja ecológica frente a otros envases.
Publicado por: Ruluh | 21/09/2011 16:39:34
Interesantísimo artículo en el que se nos cuenta un proceso industrial y mercantil de éxito entorno al reciclaje de ese residuo valioso y abundante: el tetra-brik. Sin embargo, en España seguimos anclados, después de la lógica consumista, en la lógica del reciclado, cuando quizá le mejor y más ecológica alternativa sea la de la reutilización.
Para cuándo las empresas empezarán a reutilizar envases, como se hacía antes?
Publicado por: David mml | 21/09/2011 16:37:26
Y por qué en mi cabeza tenía la idea de que el tetrabrick era super ecológico y reciclable si no es así. Si hasta hace unos días no se podía reciclar adecuadamente. Quien ha puesto esa idea ahí....
Publicado por: MiKtex | 21/09/2011 15:51:41
Si existe un producto 100% recicable y reutilizable que es el vidrio. No hay que separar los productos que lo forman y ves el interior.
Publicado por: Miguel | 21/09/2011 15:39:29
Soy uno de esos "recicladores" que escasean, pues al menos en el edificio donde vivo, ni un solo vecino se toma las molestias que yo me tomo de llevar las cosas a los cubos o contenedores correspondientes, o al punto limpio de mi distrito.
Sin embargo, lo que se dice sobre el precio que se paga por tonelada de tetrabrik usado me trae a la memoria algo que leí el otro día en una carta al director, no sé si de este diario o a otro. Cierto que me produce satisfacción poner algo de mi parte para no condenar al planeta, pero me gustaría saber por qué otros hacen negocio con lo que a mí me produce numerosas molestias y pérdida de tiempo, sin recibir nada a cambio. Es más, si se cumpliera lo anunciado por el ayuntamiento de Madrid, podría darse el caso de que un inspector comprobara la basura en los cubos de la comunidad y, al comprobar lo poco en serio que la gente se toma esa tarea, sancionara a la comunidad (y por tanto a mí) con una multa.
Publicado por: Lo que hay | 21/09/2011 15:33:45
Totalmente de acuerdo con suricato. Como se dice en la noticia los productos deben tender a no mezclar materiales o que sean facilmente separables. En este caso, el tetrabrik, nunca va a cumplir con estos requisitos. El proceso de reciclado es caro y de alto coste energetico, luego no parece muy sostenible. Ademas es complejo, por lo las plantas de reciclaje que lo practiquen seran pocas. La distancia a recorrer para llevar el producto a la planta de reciclaje (desde Francia, Inglaterra ???) tampoco lo hacen muy sostenible. Creo que la sostenibilidad no pasa por reciclarlo todo sino por crear productos reutilizables.
Publicado por: vicente | 21/09/2011 15:24:38
Las preguntas del millón: ¿Qué porcentaje de los tetrabricks que se consumen en España cada año son sometidos a ese proceso de reciclado"? Porque, no lo olvidemos, "reciclable" y "reciclado" son cosas muy distintas... La segunda: ¿Cuál es el gasto energético y las emisiones medias del proceso completo? (incluyendo el transporte de los envases usados hasta Barcelona)
Publicado por: Paco | 21/09/2011 15:05:20
Hay leche que viene en botellas de 1.5 litros de ¿plástico?
¿Es mejor esto que el Tetrabrick?
Publicado por: Javier | 21/09/2011 14:51:07
Clemente, el precio de los tetrabriks usados es de entre 50 y 75 euros/tonelada. El director de la planta nos lo dijo a un grupo de visitantes en una visita reciente, no sé por qué ese secretismo repentino.
Publicado por: unclealex | 21/09/2011 14:50:36
BASF es una de las empresas químicas más importantes del mundo. Desarrollaron hace unos años un proyecto de plástico basado en el almidón de la patata que presentaron a TetraPack para hacer el paquete 100% reciclable, pero los de relaciones públicas lo echaron atrás con el pretexto de que la modificación genética tiene muy "mala prensa". Hoy podríamos tener un tetrabrick 100% reciclable, sin estas dificultades que el artículo relata. Un tema delicado, el del reciclaje, en el que no siempre se actúa de la forma más racional, sino reflejando ideologías y prejuicios. De todos modos, dada la situación en la que estamos, me alegra que se estén dando soluciones. Buen artículo.
Publicado por: Juan | 21/09/2011 14:27:11