¿Es mejor dejar encendida una bombilla que apagarla?

Por: | 18 de abril de 2012

Bombilla de bajo consumo de Philips

Un nuevo estudio del Ciemat, junto a la ETSIT de la Universidad Politécnica de Madrid, concluye que genera menos emisiones de CO2 dejar encendida una bombilla de bajo consumo en lugar de apagarla cuando se sale de una habitación si se va a volver antes de 5 minutos. Sin embargo, hay que tener cuidado. Este sorprendente resultado puede llevar a equívocos si no se hace el esfuerzo de profundizar un poco en la investigación. En realidad, dejar encendida una de estas lámparas fluorescentes compactas sería mejor, no porque se gaste menos energía que apagándola y encendiéndola de nuevo, sino por evitar acortar su vida. Dependerá de la calidad de la bombilla.

Existe un mito que dice que las bombillas de bajo consumo gastan mucho en el encendido y por eso es mejor no apagarlas cuando se sale de una habitación si se piensa volver pronto. Como explica Félix Rosillo, uno de los investigadores del Ciemat que han realizado el estudio, esto no es cierto: “Encender una bombilla de bajo consumo equivale como mucho a 10 segundos de funcionamiento continuo, es inapreciable la diferencia”, incide. El trabajo del Ciemat va por otro lado.

¿Por qué concluye entonces el estudio que es mejor dejar lucir una bombilla en lugar de apagarla y volver a encenderla antes de 5 minutos? Esta conclusión tiene que ver con el ciclo completo de la vida de la bombilla. Es decir, desde que se fabrica hasta que se convierte en residuo. Utilizando un modelo desarrollado por ellos mismos, los investigadores calculan cómo influye el encendido de esa lámpara considerando que su vida se va a ir acortando según se vaya apretando más veces el interruptor. Para ello, tienen en cuenta tres escenarios distintos con tres calidades distintas de bombillas de 18 W: uno en el que se da por bueno la información que aporta el fabricante, otro en el que la calidad es peor de la que se dice y un tercero en la que la calidad es mucho peor. A menor resistencia de la lámpara, peor resultará apagar y encender muchas veces las bombillas en poco tiempo. Pues antes se romperá la lámpara y antes habrá que sustituirla por otra, lo que supone más emisiones relacionadas con la fabricación, transporte…

En realidad, la afirmación de que es mejor dejar encendida la bombilla cuando se sale de una habitación si se va a volver antes de 5 minutos sería válida para el caso de la lámpara de peor calidad. Para el escenario en el que la bombilla resiste tanto como dice el fabricante (los investigadores no hablan de marcas) el tiempo estimado baja a un minuto. Es decir, resulta mejor apagar la bombilla al salir de cuarto si se va tardar más de un minuto en volver. “Hemos dado el peor resultado porque creemos que es muy difícil para un ciudadano saber hoy en día cuál es la calidad de las lámparas”, detalla Rosillo, que reconoce que las conclusiones dependen fundamentalmente de la resistencia real de las bombillas.

Además del CO2, los investigadores estudian otros dos parámetros, emisiones de mercurio y costes económicos. Sin embargo, aquí también hay que tener cuidado con la interpretación de los resultados. Sobre todo, en el caso del mercurio. Según los conclusiones del trabajo,  si se consideran las emisiones de mercurio, entonces es mejor dejar encendida la bombilla si se va a volver a la habitación antes ¡de 43 minutos! Estas lámparas contienen mercurio, siendo este uno de los principales argumentos en contra de su uso esgrimidos por sus detractores. No obstante, de nuevo el estudio no se refiere a las emisiones directas de mercurio cuando están encendidas estas lámparas (que son cero, como ha comprobado la OCU en laboratorio), sino a las que se generan durante su fabricación o en su etapa de residuo. Esto incluye, por ejemplo, las emisiones de mercurio generadas por las centrales eléctricas necesarias para producir en la fábrica una nueva bombilla.

Los 43 minutos son de nuevo el tiempo estimado para la bombilla de peor calidad. En el caso de la que resiste mejor los encendidos y apagados esta cifra baja a 30 minutos. Este sigue siendo mucho tiempo (para tener una lámpara encendida en una habitación vacía). Es así por el alto impacto que tendría la sustitución de estas bombillas, ya que los investigadores consideran que de cada 10 lámparas que llegan a su final de vida solo se reciclan en España de forma correcta dos, no teniéndose control sobre el mercurio contenido en las otras ocho. Si uno las lleva a un contenedor de reciclaje o a un punto limpio (o a la propia tienda de bombillas), el resultado será muy distinto.

En lo que se refiere al coste económico, el estudio estima que sale más barato dejar una bombilla encendida al salir de un cuarto cuando se va a volver antes de 7 minutos. Esto es en el escenario en la que la lámpara se rompe antes, reduciéndose a 5 minutos en el que resiste más encendidos y apagados.

¿Es mejor pues dejar encendida una bombilla que apagarla? “No hay respuestas simples”, responde Rosillo, que cree muy importante usar bombillas de calidad.

Hay 47 Comentarios

Ahorrar o no, destaco la peligrosidad que conlleva esta clase de bombilla es puro veneno y si se te rompe en una habitación,emigra, no la toques con las manos, lava todo, airea cierto tiempo la habitación y manten la respiración.Esta es la ventaja de la bombilla veneno.

Para bombillas de calidad que ahorran hasta el 85% de energía con respecto a las demás son las LED.

Mira precios aquí:
http://www.renovablesonline.es/iluminacion-led/

Sr. Mario, tiene usted toda la razón. Nos han vendido las compactas, Y NO SE HA INFORMADO DE SU PELIGROSIDAD.
Tampoco es cierto que se ahorre dejándolas encendidas. Tengo una compañera que así lo hacía, y le recomendé que no. Desde entonces su factura de electricidad ha bajado. Por mucho estudio que nos muestren, lo que uno paga al mes va a misa. Hagan la prueba y comprobarán que esto no es así. Por otro lado, si tuvieran lámparas de descarga (como las de iluminación pública) sí que ocurre, porque el periodo de cebado y calentamiento es muy largo, y mientras la lámpara no esté bien caliente, el consumo puede hasta quintuplicar el consumo nominal de la lámpara.

Una de las cosas que más me ha jodido de todo el asunto este de las bombillitas ha sido la gran mentira y estupidez que nos han colado a todos con el concurso de los medios de comunicación.

Primero nos quisieron convencer de que cambiar bombillas es un ahorro de puta madre, mostrándonos para ello la clásica comparativa de consumo entre una bombilla ahorradora y una incandescente. Que si unos poquitos watios por aquí, que si unas docenas de watios por allá. Ah, sí, y lo de la duración. Que ya se sabe que nos arruinamos comprando bombillas incandescentes, no te fastidia.

Lo curioso, y de esto apenas se hablaba, es que el consumo luminoso de un hogar representa una ínfima parte del gasto energético en la factura. Un brasero de 600W, una secadora de ropa de 2000W, un horno eléctrico de 1500W, un aire acondicionado de 700W o una plancha devoran cantidades ingentes de energía equivalentes a muchísimas horas de iluminación. Ahorrar en bombillas es de gilipollas. Mejor electrodomésticos menos voraces.

Por otro lado, nos colaron estas bombillas como la mejor solución para, poco después, descubrir que son peligrosísimas si se rompen porque son extremadamente contaminantes. ¿Esta es la solución dada por los lumbreras de turno? ¿Cambiar bombillas ineficientes incandescentes por bombillas eficientes que son veneno puro? El nivel de estupidez es brutal.

Ahora hablan de las LED. Veremos a ver si dentro de unos años no nos arrepentimos por ser otra maniobra empresarial o por ser productos que requieren la demanda de algún elemento químico difícil de obtener.

Y las led?
http://bicicleta-electrica.blogspot.com/

En realidad, el mejor producto para luminaria intermitente es la incandescente en su versión de halógena con reflectante infrarrojo. Ahorros del 50% con todas las ventajas de la incandescente tradicional: Índice de reproducción cromática del 100%, rendimiento constante en su vida útil, 3000 horas, y como incorpora un transformador los transitorios no afectan al filamento, con lo que se puede encender y apagar las veces que uno quiera... Es una virguería técnica basada en la ley de Stefan-Boltzmann, una pena que la gente no las pida.

Es un producto que no está diseñado para luz de paso, para lo que es horrible. Las estimaciones de vida útil se han inflado, el ciclo de trabajo también. Cuesta más de lo que vale, y el ahorro efectivo es mínimo. Además contamina mucho más y se consume mucha más energía en su fabricación. Pero como las directivas técnicas y científicas de la UE las hacen políticos, es lo que hay.

Si os gustan los temas de ciencia, aquí os dejo un juego de trivia interesante y divertido: Reto Ciencias http://www.dwaroo.com/Play_Quiz.aspx?Gid=1205

En realidad este asunto, como el de muchos otros relativos a los productos para el hogar más utilizados, es el clásico y apoteósico desorden y desinformación con las que se nos distráe, para que los consumidores no exijamos productos de mejor calidad, y con suficiente transparencia, para poder comprobar que el producto realmente hace honor a las pretenciones y declaraciones del productor. La calidad de la mayoría de los productos se ha ido degenerando de década en década, y a nadie parece importarle, pues por desgracia en casi todos los países desarrollados se ha impuesto la curiosa filosofía estadounidense del úsalo y tíralo. Cualquier persona con un mínimo de sentido común sabe que este proceder, se véa como se mire, es un despilfarro tan absurdo como irresponsable, puesto que no hay mal que dure 100 años, ni planeta que lo resista. Un saludo.

Pela

Publicar un comentario

Los comentarios están moderados y no aparecerán en el blog hasta que el propietario los apruebe.

Este blog sólo permite comentarios de usuarios registrados. To comment, please Inicia sesión.

Ecolaboratorio

Sobre el blog

Como si mirásemos por el ocular de un microscopio, Ecolaboratorio es un blog ambiental que trata de ver más de cerca todo aquello que nos rodea. En este particular laboratorio se buscan respuestas a las cuestiones más enrevesadas que nos asaltan de forma cotidiana.

Sobre el autor

Clemente Álvarez

(Madrid, 1973) es un periodista especializado en medio ambiente y ciencia. Colaborador de El País desde 2004, le entusiasma mezclar elementos de la ecología con reactivos de la energía y la economía, aunque la fórmula pueda resultar inflamable.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal