Contenedores de mercancías en el puerto de Valparaíso en Chile. / Felipe Trueba (Efe)
El comercio
mundial no levanta cabeza. La Organización Mundial del Comercio (OMC) acaba de
presentar sus previsiones para este año y, por segundo ejercicio consecutivo,
prevé un crecimiento del comercio menor al del PIB mundial. La OMC estima que
el intercambio de bienes en el mundo aumentará en 2013 un 3,3%, una cifra pese
a todo por encima del minúsculo 2% registrado en 2012. La debilidad de la
economía mundial es la primera explicación que uno asocia a semejantes números,
pero el análisis de los expertos de Economismo que han participado en el debate de esta semana --José Luis Martínez, José García Solanes, Juan Ramón Cuadrado y Santiago Carbó-- revela importantes tendencias de
fondo que pueden provocar importantes cambios estructurales.
Los factores que
citan —volatilidad de las materias primas, cambio de modelo económico en China,
dificultades de financiación, entre otros— parecen apuntar que el comercio
mundial se moverá en los próximos años en un escenario bien distinto del que ha
impulsado su dramático crecimiento en la última década. Hasta entonces, el
comercio global afronta un periodo de transición que, como todos, estará
plagado de volatilidad e incógnitas.