40 Aniversario

Economismo

Sobre el blog

Economismo es, según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, “la doctrina que concede a los factores económicos primacía sobre los hechos históricos de otra índole”. Este foro pretende abrir una línea interactiva de debate, de alta calidad y diversidad, sobre economía nacional e internacional. Para ello, contamos con la colaboración de destacados expertos que aportarán sus opiniones a lo largo de toda la semana.

Sobre los autores

En este espacio tendrán cabida los debates de nuestros expertos sobre cuestiones de máxima actualidad y todos aquellos temas que pensemos que puedan ser interesantes para nuestros lectores, cuya participación será fundamental para todos nosotros. Coordinado por Alicia González.

Metodología

El autor elaborará semanalmente un artículo de tema económico, cuyo titular será una afirmación y que estará razonado y documentado. La extensión no deberá superar los tres folios. La idea es que el artículo sea debatido por un grupo de expertos económicos, que deberán estar registrados en el foro para poder participar. Se accede al registro o por invitación del autor, o por solicitud del interesado. El artículo será enviado a los expertos registrados los viernes a última hora de la tarde. Posteriormente, será colgado en elpais.com el sábado y publicado en el suplemento de Negocios de El País el domingo. El debate estará abierto hasta el jueves de la semana siguiente, en que el autor elaborará unas breves conclusiones, que se colgarán en la web y se publicarán en Negocios, junto al siguiente tema de debate.

El debate

Recapitalizar los bancos... y los políticos

Por: | 29 de octubre de 2011

Cumbre

La Cumbre Europea concluyó con acuerdo en la madrugada del miércoles al jueves. Menos mal, porque si los políticos de la Eurozona hubieran aparecido ante la prensa a las cuatro de la mañana para anunciar que había flecos pendientes para una tercera sesión de la cumbre, hoy probablemente estaríamos en una situación especialmente crítica. Así que, de entrada, tenemos que felicitarnos de que los jefes de Gobierno de la Unión Europea hayan acordado otorgar el segundo rescate a Grecia y reestructurar su deuda con una quita del 50%, aprobar los planes de recapitalización de la banca europea y ampliar el fondo de rescate hasta un billón de euros.

Ahora se abrirá un debate sobre si los acuerdos alcanzados son suficientes o no, pero creo que, por lo menos, suponen un avance considerable y pueden sentar las bases para la resolución de la crisis financiera en la Unión Europea. De hecho, los mercados lo celebraron con subidas generalizadas desde el mismo jueves.

Hay, sin embargo, un aspecto de la cumbre que creo que se ha cerrado en falso: la recapitalización de los bancos europeos. Los intereses y los contrapesos políticos han pesado más que las razones financieras o los estándares técnicos. Las cifras de necesidades de capital de los 70 bancos europeos considerados “con riesgo sistémico”, tienen muy poco sentido si se comparan con los últimos test de stress realizados hace pocos meses, con las puras matemáticas de bancos afectados por la quita del 50% de deuda griega, o con los cálculos realizados por el FMI hace un mes.

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El debate

El capital chino no está exento de riesgos

Por: | 28 de octubre de 2011

El debate sobre el papel que podría jugar China en la búsqueda de soluciones para la crisis europea ha quedado eclipsado por los acontecimientos de la semana en Europa. De hecho, la cumbre entre China y la Unión Europea ha quedado aplazada sin fecha. Aún así, los expertos de “economismo” han querido dejar claro que, aunque las inversiones chinas serían bienvenidas en Europa, la economía de esta superpotencia no está exenta de riesgos. Éstas son algunas de las opiniones.


 Mauro Guillén: China se enfrenta a una transición difícil. Tiene que pasar de ser una economía de bajo coste a ser una potencia económica y financiera de primer orden. Tiene que dar pasos complicados y en este contexto solamente va a ayudar a Europa si hacerlo es consistente con sus intereses a largo plazo. Yo no creo que vayan a ser quienes nos salven de la situación tan precaria en la que nos encontramos.

 Santiago Carbó: Es muy distinto que Europa busque el apoyo y la colaboración comercial e inversora de China, a que se opte por institucionalizar ese apoyo y hacer a China una acreedora importante de un fondo de ayuda europeo. Esto aumentaría la inestabilidad europea a largo plazo, al pasar a depender el equilibrio financiero en la eurozona de los designios de la economía china, que no están nada claros.

 José Luis Martínez: China acumula más de 3 billones de dólares en reservas, que invierte en los mercados financieros al ser incapaz de absorber. Como no tenemos tiempo, hay que mirar a China no como una fuerte demanda, sino como un potencial inversor que puede ayudar a reconducir la crisis financiera. Aunque no hay que olvidar los riesgos de su economía: exceso de capacidad, muy dependiente de la demanda mundial y con muchas dudas sobre su solvencia.

 Pablo Fernández: China es una potencia mundial de fuerza laboral y capital, pero no está exenta de riesgos y retos. Desde Occidente ha pasado a ser vista como una amenaza a un aliado, al menos coyunturalmente, porque la necesidad hace virtud. Ni EEUU ni China se fían uno del otro y a China le interesa respaldar a Europa, como contrapoder a los americanos y como vía para generar un nuevo equilibrio global que se ha dado en llamar el G3.

 José García Solanes: Los líderes políticos chinos no deberían sacar tanto pecho, y los europeos deberían estar menos fascinados por el balón que cuelga en el tejado “amarillo”. El intervencionismo chino (manipulación de tipos de cambio e interés y control de salarios), agrava los desequilibrios de su economía y genera una injusta redistribución de la riqueza. Esos desequilibrios son difíciles de superar sin que el mercado desempeñe un papel más importante.

 

 

 

El debate

El balón en el tejado chino

Por: | 22 de octubre de 2011

 

Economismo

El próximo martes, la ciudad portuaria de Tianjin, al sureste de Pekín, iba a ser el escenario de la XIV cumbre entre China y la Unión Europea. El primer ministro chino, Wen Jiabao, lleva semanas calentando el ambiente, desde que a principios de septiembre afirmara que su país estaba preparado “para extender una mano de ayuda” e invertir más en Europa y Estados Unidos, siempre y cuando percibiera “pasos valientes” por parte de la UE respecto al reconocimiento de China como “economía de mercado plena”.

Aunque a última hora la reunión fue aplazada por los problemas en Europa, la delegación europea, encabezada por el presidente del Consejo Europeo, Herman Rompuy, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, viajarán a China, cuando se vuelva convocar la cumbre, en una posición de clara debilidad frente a sus socios orientales. No solo acudirán sin haber realizado sus deberes (el problema de la deuda soberana de Grecia, y la consiguiente recapitalización de los bancos afectados por la quita, sigue sin solución), sino que difícilmente podrán alcanzar acuerdos de calado sin la presencia de los que realmente mandan en la Eurozona: Angela Merkel y Nicolas Sarkozy.

 Al otro lado de la mesa se encontrarán una delegación muy crecida, sabedores de que pueden jugar un papel muy importante para ayudar a las economías occidentales a evitar esa segunda recesión que ya se da por hecha en los mercados. Wen Jiabao se sienta sobre un enorme tesoro (3,2 billones de dólares de reservas de divisas, de los que un tercio están invertidos en Bonos del Tesoro norteamericano), cuyo destino puede inclinar la balanza del double dip hacia un lado o el contrario. El balón está en su tejado.

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La historia de la crisis de la deuda soberana de los países de la eurozona se sigue escribiendo con renglones torcidos y con una desesperante falta de capacidad de decisión. Lo que un día parece acordado, al siguiente vuelve a ponerse en duda, mientras se retrasan una y otra vez las reuniones decisivas y se deja que los mercados sigan dictando las normas. Mientras tanto, los expertos de “economismo” que han participado en el debate de esta semana se muestran favorables a crear un Tesoro único para la Europa del euro y emitir eurobonos, siempre y cuando no se olviden los ajustes pendientes y se realice un diseño claro del nuevo marco institucional. Éstas algunas de las opiniones expresadas.

 

 Rafael Myro: Desde luego que se debe avanzar con rapidez hacia un “Eurotesoro” y hacia la emisión de eurobonos. Sin embargo, lo más urgente hoy es resolver los problemas de la deuda soberana griega y capitalizar bien los bancos. Luego, ha de clarificarse el papel y la dimensión que se quiere otorgar al FEEF, la oportunidad y el lugar de la agencia de deuda europea y las relaciones de estas instituciones con el Banco Central Europeo. Se requiere un diseño  claro del marco institucional para la política macroeconómica, monetaria, fiscal y de tipo de cambio.

 Santiago Carbó: No se debe confundir el fin con los medios. Los eurobonos son un fin deseable, razonable y conveniente, pero no pueden ser un medio para lograr la estabilidad. Antes hay que hacer muchos deberes: hay que establecer primero unas condiciones fiscales adecuadas y creíbles a largo plazo en cada país; establecer una agenda de reformas estructurales y de mecanismos de control presupuestario en todos los países de la eurozona, con límites de endeudamiento y con reformas que ayuden a reforzar la competitividad.

 José Luis Martínez: La raíz del problema es el euro: está mal diseñado. La política monetaria única es inconsistente con 17 políticas fiscales diferentes, con distintos grados de desarrollo. ¿Son los eurobonos la solución al problema de la deuda europea? Bueno, siempre y cuando se mantuvieran e incluso se profundizarán los ajustes fiscales y económicos. Los eurobonos no ahorran el camino.

 José García Solanes: Sí a los eurobonos y al “Eurotesoro”  si se adoptan medidas prudenciales, tales como impedir que el acceso de cada país miembro a la financiación de los bonos supere el 60% de su PIB. Con la confianza y sosiego que esto nos aportaría, el Gobierno y el Tesoro europeos podrían tomar las riendas de la recuperación y del crecimiento económico.


 

El debate

Eurobonos y "Eurotesoro"

Por: | 15 de octubre de 2011

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¿Qué sentido tiene que la Eurozona tenga una sola moneda (el euro), un solo banco central (el Banco Central Europeo) y 17 Tesoros? Probablemente, ninguno. La crisis financiera y económica mundial ha puesto de manifiesto que el ambicioso proyecto europeo se sustenta sobre pilares de barro y que cuando ha llegado el maremoto, todo se ha tambaleado. Los problemas de la deuda soberana de los países periféricos han afectado a las finanzas de los 17, poniendo a prueba un sistema de gobierno imperfecto que exige reformas urgentes. Es la hora de avanzar, de verdad, hacia una gobernanza europea que armonice las políticas fiscales y unifique las emisiones de deuda soberana. Es la hora de los eurobonos, pero también la del “Eurotesoro”.

La Unión Europea se encontró en 2008 con una crisis sobrevenida de Estados Unidos, que afectó inicialmente a algunos de sus grandes bancos. Al poco tiempo, y mientras las autoridades del Eurogrupo ponían paños calientes para mitigar la crisis financiera, estallaba la crisis de la deuda soberana en Grecia, que evidenciaba la falta de confianza de los inversores internacionales no solo en la capacidad griega de hacer frente a sus deudas, sino también hacia los políticos europeos, que no eran capaces de buscar soluciones coordinadas y solidarias para atajar el problema rápidamente.

A pesar del rescate de la UE a Grecia, el problema se contagió a Irlanda y a Portugal, que también fueron rescatados, y empezó a amenazar de forma directa a España, Italia y Bélgica. Los duros ajustes fiscales y las reformas estructurales emprendidas no consiguieron frenar la sangría. Tampoco consiguieron restablecer la confianza los cientos de miles de millones de euros destinados a prestar a los países intervenidos el dinero que no podían captar en el mercado, o a inyectar liquidez al sistema financiero.

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Durante toda la semana se han sucedido las propuestas sobre la necesaria recapitalización de la banca europea. Nuestros expertos coinciden en la necesidad de que la Eurozona aborde el tema de forma urgente, pero insisten en que de nada servirá dotar de más capital a los bancos, si no se soluciona urgentemente el problema de la deuda soberana en Europa. Ahí van algunas opiniones de los expertos de “economismo”.


 José Luis Martínez: Durante las crisis, se buscan responsabilidades. Siempre hay un culpable para poder señalar: la banca, claro. Es evidente que la salud de la banca es imprescindible para mejorar la salud económica y es claro también que la regulación y supervisión deben mejorar. Pero centrarnos en los problemas iniciales de la banca nos puede hacer perder la perspectiva del problema: ahora es la crisis de la deuda soberana y aplicar reformas estructurales que mejoren las perspectivas de crecimiento y aumenten del empleo.

 Guillermo de la Dehesa: El stress test del EBA era correcto, pero la muestra no era representativa. Naturalmente que la recapitalización es necesaria, sobre todo porque la gestión de la crisis de la deuda ha sido desastrosa. Los bancos han acumulado grandes cantidades de deuda soberana porque se considera que no tiene riesgo, no hay que provisionarla y permite obtener liquidez del BCE. Pero si sigue la gestión de la crisis por el mismo camino los bancos necesitarán cada vez más capital, no solo para cumplir con Basilea III, sino porque pueden llevar a la Eurozona a otra recesión que contagie al resto del mundo. La paciencia se acaba y las consecuencias de no dar pasos claros hacia una unión fiscal son cada vez más graves.

 Santiago Carbó: La recapitalización bancaria no tendrá los efectos deseados para la estabilidad financiera si no se resuelve el problema de la deuda soberana y éste último va a depender de que los mercados crean en las instituciones financieras. Es un círculo vicioso que solo puede frenarse con una acción coordinada. De lo contrario, seguirá retroalimentándose. Podemos demonizar a los bancos y a los banqueros, pero estaríamos negando la realidad de un problema de primer orden.

 Joaquín de la Herrán: Seguimos con un problema de liderazgo ejecutivo que resulta en una desesperante espera ya con todos los plazos agotados. De acuerdo en la necesidad de capitalizar y de repetir los stress test, incluyendo más bancos y con criterios que reflejen los riesgos soberanos en sus balances. ¿Cómo pueden ralentizarse la toma de decisiones políticas? Porque se ha reducido un problema universal a una escena de dos actores, que además han fallado en tomar decisiones en un escenario multilateral con los principales actores (EEUU, China…).

 Pablo Fernández: El comportamiento de las autoridades europeas respecto al sistema bancario desde el inicio de la crisis financiera ha dejado mucho que desear. Europa necesita más que nunca un Euro TARP, apoyado en el Fondo Europeo de Estabilización Financiera; un programa ejecutivo y centralizado similar al desplegado en Estados Unidos, que determine el capital necesario para cada entidad y conmine a conseguirlo, incluida la presencia de la inversión pública en el accionariado.

 José García Solanes:   La recapitalización con fondos públicos plantea un grave problema de riesgo moral. Los bancos “se dejan ir” porque saben que su contribución al funcionamiento económico es esencial, lo cual les garantiza el socorro del gobierno. Por consiguiente, para que estas injustas situaciones no vuelvan a repetirse, no basta con recapitalizar. Hace falta más regulación y diseñar mecanismos que eliminen, endógena y automáticamente, el incentivo perverso de los bancos.

El debate

El maullido del gato

Por: | 08 de octubre de 2011

 

Angela Merkel y Christine Lagarde


El miércoles pasado, la cadena Hollywood volvió a poner en televisión la película de Peter Bogdanovich El maullido del gato” (2002), que cuenta la misteriosa muerte que sacudió el mundo del cine en 1924,a bordo del lujoso yate Oneida del magnate de la prensa William Randolph Hearst, el famoso Ciudadano Kane. Una película que no tiene mayor historia, más que el morbo de la inmoralidad y la hipocresía de los felices años veinte en Estados Unidos.

En un momento de la cinta, durante una cena a bordo del Oneida, una escritora (la narradora de la historia), cuenta a una periodista a la que acaba de contratar Hearst para hacer crónicas de sociedad, delante de una docena de comensales, en qué consiste el hechizo de Hollywood y cuáles son los síntomas para reconocer que un director o un actor se han dejado seducir por la vida de lujo. “Hay tres síntomas”, narra la escritora. “El primero, creerse el más importante de una reunión a la que asistes. El segundo, que te importe el dinero sobre todas las cosas. Y el tercero, carecer de principios éticos o morales”.

El hechizo de Hollywood es perfectamente aplicable al Wall Street de finales de los años noventa y principios del nuevo siglo. Un hechizo, aderezado con muchas gotas de desregulación y de codicia, que desembocó en la mayor crisis financiera de la historia y a una gran recesión económica que ahora amenaza con repetirse en los principales países desarrollados. El oscarizado documental “Inside Job” (del que ya hemos hablado en este blog), dirigido por Charles Ferguson, explica con claridad ese juego sucio que trajo la gran crisis que ahora padecemos.

A estas alturas de la historia, ya nadie duda de que la codicia de un grupo de bancos y banqueros, unida a las sucesivas burbujas en distintos sectores, fueron las causantes de la situación que hoy vivimos. Sin embargo el mal hacer de unos cuantos financieros y la mala gestión de ciertos reguladores y de las agencias de rating no debería eclipsar el importantísimo papel que juegan las entidades financieras en el desarrollo económico mundial y la necesidad de contar con bancos solventes para volver a la senda de crecimiento en el mundo.

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 Avanza la campaña electoral y se recrudecen los ataques entre los principales partidos políticos sobre quién es el que más defiende el estado del bienestar. Ante el tema planteado para el debate de esta semana, los expertos que han participado en el foro coinciden en que hay que seguir con recortes de gasto público, pero que es necesario priorizar y concentrarse en el gasto corriente. Éstas son algunas de las opiniones.


 Mauro Guillén: Es necesario un debate serio sobre el papel que España quiere tener en la economía global, para formular políticas que aumenten nuestra competitividad. También es importante que se establezcan prioridades. Hay que decidir qué gastos conviene recortar y que partidas presupuestarias hay que mantener o aumentar. El objetivo es aumentar nuestra competitividad, no recortar por recortar.

 Vicente Esteve: Hay que aprovechar la política de austeridad fiscal para introducir mecanismos que aumenten la eficiencia y la equidad impositiva, a la vez que impulsan la capacidad recaudatoria. Tanto los políticos como los ciudadanos deben asumir que los servicios públicos universales ya no son sostenibles en el nivel actual.

 José Luis Martínez: Hay que reducir el déficit público del conjunto de las AAPP, más allá del Estado. La clase política debe ser clara sobre los objetivos en la racionalización de las finanzas públicas. Qué impuestos subir y cuáles bajar, y cómo ajustar el gasto público. El Gobierno que resulte de las elecciones del 20-N debe gobernar tomando medidas con objetivos a largo plazo, pero potenciales costes sociales y políticos a corto plazo. Yo marcaría tres prioridades: Social, productivo y eficiente.

 Pablo Fernández: Estas son las primeras elecciones de la democracia en las que reducir el déficit suma votos, porque la población está viendo las orejas al lobo muy cerca, con el caso griego. Después de las elecciones sería trascendental un acuerdo de los dos grandes partidos y los nacionalistas para reestructurar el gasto público.

 Guillermo de la Dehesa: Quien gane las elecciones deberá seguir comprometido a alcanzar un déficit público total del 3% del PIB en 2013, luego va a tener que seguir reduciendo aquellos gastos públicos que sean más superfluos y tengan menos impacto en el crecimiento. Tienen que concentrarse en el gasto corriente. Conviene aprovechar la situación para ambos partidos mayoritarios acuerden una reformar de los cuatro niveles de Estado existentes, eliminando las diputaciones provinciales, reduciendo el gasto autonómico y descentralizando la recaudación de impuestos.

 Santiago Carbó: El debate electoral está aportando más confusión que otra cosa. En lo que austeridad se refiere, no parece muy adecuado que la Sanidad, la Educación o el I+D+I sean los receptores de los recortes de gasto. Sería mucho más efectivo a medio plazo mantener el gasto y exigir mayor productividad. Parece también necesario plantear subidas de impuestos, una reforma laboral y una moderación salarial más marcadas.

El debate

El arte de recortar

Por: | 01 de octubre de 2011


Rajoy
Ya se sabe que a los políticos no se les puede hacer demasiado caso en época electoral. Pueden decir una cosa y la contraria el mismo día. ¡Y justificar las dos¡ El problema es que los 50 días que faltan para las elecciones del 20-N pueden ser un disparate de demagogia, manipulación y promesas imposibles utilizadas como armas arrojadizas contra el oponente político.

Esta semana hemos vivido unos debates algo esquizofrénicos en los que el PSOE atacaba al PP por los recortes emprendidos en las Comunidades Autónomas donde gobierna, para poder cumplir las obligaciones de déficit y deuda publicas impuestas por Europa y aceptadas por el propio Gobierno español. Por su parte, el primer partido de la oposición negaba la evidencia (los recortes “haberlos hailos”) y contraatacaba culpando al candidato Rubalcaba de ser el responsable “de los mayores recortes de la democracia”. 

En el fondo, todos saben que Gobierno, Comunidades Autónomas y Ayuntamientos tienen que apretarse el cinturón para cumplir el compromiso de situar el déficit total de las Administraciones Públicas en el 6% del PIB este año, el 4,3% en 2012 y el 3% en 2013. Eso supone reducir gastos (o aumentar impuestos, aunque en periodo electoral nadie habla de eso) de forma drástica en los tres niveles de las cuentas públicas. La clave es dónde recortar para que no siempre paguen los más débiles. Y eso es un arte.

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El País

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