El debate

Nobel sin verdades absolutas

Por: | 26 de octubre de 2013

PeticionImagenCAIK63F4 Fama y Larsen, los dos premiados de la Universidad de Chicago. / Tannen Maury (Efe)

El premio Nobel de Economía de este año ha suscitado cierta controversia por las posiciones aparentemente enfrentadas que representan dos de sus ganadores —Eugene Fama y Robert Shiller—, pese a que ellos mismos lo niegan. Del debate de los expertos de Economismo se deduce que el Nobel ha premiado las distintas aportaciones de Fama, Shiller y Lars Peter Hansen en un determinado campo, independientemente de que sus resultados parezcan divergentes porque sobre ese debate se obtiene un mejor conocimiento del funcionamiento económico, en este caso de los mercados. No existe pues, en su opinión, contradicción al conceder el premio a economistas con teorías opuestas, aunque alguno apunta cierta prevención por parte de la academia sueca. Como bien señala uno de los economistas que no faltan al blog, “en economía no hay verdades absolutas” y esa parece ser también la conclusión del Nobel.

Sara de la Rica, catedrática de Economía de la Universidad del País Vasco e investigadora de Fedea, introduce una novedad en el debate de Economismo y remite a los lectores —“por su cualificación extraordinaria”— al análisis escrito por el profesor de Columbia Tano Santos sobre la aportación de los tres galardonados, cuyo vínculo incluye. De la Rica hace suya la reflexión de Santos y subraya que “estos tres investigadores han contribuido de forma fundamental a nuestro entendimiento de los mercados financieros. No se puede entender el campo de las finanzas sin ellos”.

Para Mónica Melle, profesora titular de Economía Financiera de la Universidad Complutense de Madrid, la conclusión es clara: “La academia ha decidido otorgar el galardón al mismo tiempo a Fama y a Shiller para no validar ninguna de las dos teorías”. Melle reconoce los méritos de cada uno de los economistas para recibir el premio, aunque recuerda que fue Shiller quien “anticipó la crisis de las puntocom a principios de la década pasada, y luego, la de la vivienda en EE UU que originó la crisis actual”.

Una semana más, el titular de Economismo parafrasea a José Luis Martínez, estratega de Citigroup para España, que sostiene que “con el tiempo llegas a la conclusión de que en economía no hay verdades absolutas. Los debates son intergeneracionales, alimentándose de las experiencias que se van obteniendo a lo largo del tiempo”. La tesis de Martínez es que el conocimiento de un economista se basa en los estudios, con sus aciertos y errores, de sus predecesores y que es ese proceso el que permite avanzar en el conocimiento, por ejemplo, del proceso de formación de expectativas de los agentes económicos, “algo aparentemente sencillo, pero enormemente complicado”. En su opinión, la decisión de premiar a estos economistas tiene otra lectura adicional: “Ha sido un acierto vincular el premio de este año a los mercados financieros: en este momento no solo son jueces de la recuperación, sino también intervienen en ella. Y las autoridades económicas internacionales lo saben”. Dicho queda.

Santiago Carbó, catedrático de Economía y Finanzas de la Bangor Business School, abunda en la teoría de que el Nobel “parece premiar el progreso a través de la dialéctica”, lo que justifica el premio a posiciones aparentemente enfrentadas. “Desde posiciones muy distintas, ambos han planteado las excepciones a sus propias teorías, y, en muchas ocasiones, sus contribuciones difieren mucho más en los supuestos empleados y en el entorno en el que se definen que en el resultado final”, apunta. Pero Carbó también encuentra otra explicación más práctica: “Evitar situaciones algo embarazosas que se dieron en el pasado cuando el galardón fue también al campo de las finanzas —por ejemplo, a Merton y Scholes en 1997, poco antes de que su hedge fund, el tristemente conocido LTCM, registrara pérdidas multimillonarias—”, tuviera que ser rescatado por las autoridades estadounidenses y desatara con ello la crisis asiática de 1997 y 1998.

Guillermo de la Dehesa, presidente del Center for Economic Policy Research (CEPR) en Londres, también insiste en la teoría apuntada por otros colegas y defiende que “la ciencia económica avanza por destrucción creadora y por estar unos subidos a los hombros de gigantes anteriores”. De la Dehesa detalla por qué los tres economistas premiados eran dignos del galardón, independientemente de que lo hayan ganado este año o lo hayan hecho de forma conjunta. Fama, por desarrollar, en 1970, la hipótesis de la eficiencia de mercados financieros, “por la que un mayor retorno de la inversión solo puede responder a un mayor riesgo”. Hansen, por desarrollar, en 1982, “la primera, novedosa y deslumbrante metodología econométrica dinámica”. Y Shiller, por contrastar, en 1981, “la variabilidad, la volatilidad y la eficiencia de los mercados financieros”.

José García Solanes, catedrático de Análisis Económico de la Universidad de Murcia, es menos equidistante y sostiene que “por oportunidad y porque la ciencia económica es social y humana, considero que los años actuales de fuertes crisis financieras y bancarias, y de fuerte sufrimiento de la población ocasionado en buena parte por las prescripciones que se derivan de la teoría de los mercados eficientes, justifican mucho más las virtudes del planteamiento de Shiller que las del enfoque de Fama”. García Solanes afirma que las tesis de Fama impregnaron “los desarrollos teóricos y las consiguientes prescripciones desreguladoras de las finanzas durante las tres décadas anteriores a la crisis financiera global”, lo que contribuyó a la formación de burbujas y abocó en la crisis financiera internacional. Para el catedrático murciano, los estudios de Shiller, por el contrario, han llevado a los Gobiernos y a los bancos centrales a diseñar nuevos “mecanismos de supervisión y vigilancia y a estrechar las normas de regulación y de seguridad en los mercados financieros”.

Juan Ramón Cuadrado, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Alcalá, vuelve a sacar su vena más didáctica y explica parte del “puzle” que ha conformado el análisis de los activos y los precios a lo largo de los años y que resultan “esenciales” para desarrollos científicos posteriores: Modigliani (1985) y Miller (1990), sobre la estructura de capital, política de dividendos y valoración de empresas; Markowitz (1990) y Sharpe (1990), en relación a la formación de carteras y valoración de activos; Scholes (1997) y Merton (1997), con la teoría de Opciones o Akerloff; Spence y Stigliz (2001), por el análisis de los mercados con información asimétrica, además de Kahneman (2002). Según Cuadrado, aunque todas estas teorías observan principios comunes, también tienen diferencias “y, sobre todo, un alto grado de complementariedad”. Por eso, en su opinión, plantear la concesión del Nobel en función de teorías contrarias “es una simplificación excesiva” que, llevada al extremo, supondría negar el proceso evolutivo normal de la ciencia. “Este es el caso de las teorías del mercado eficiente y la racionalidad del sujeto económico en relación con la formación de los precios de los activos, propuesto y analizado por Fama, y el frente al planteamiento de Shiller sobre de la diferencia en la volatilidad entre el corto y el largo plazo y la presencia de factores no estrictamente económicos en las decisiones individuales y colectivas, tomando ideas de la psicología y la neurociencia”, concluye. 

Hay 9 Comentarios

No existe ninguna contradicción, ya que las llamadas "teorías" económicas que pergeñan, diría mejor "defecan" todos los premiados con el seudo premio Nobel de Economía, carecen de todo fundamento científico. Es más, las imponen, a pesar de su falta de rigurosidad científica, porque les resultan útiles a los banqueros. De hecho, el llamado Premio Nobel de Economía, no es tal, ya que no lo otorga ni la Fundación Nobel, ni la Academia Sueca de Ciencias, sino una asociación de banqueros suecos. Para engañar al público, los regalan por las fechas que son anunciados los otros premios Nobel. Así, han premiado a todos los seudoeconomistas creadores del neoliberalismo mas atróz: Friedman, von Hayeck, von Mises, Samuelson, Stiglitz, Kruger y otros del mismo pelaje. Todos sionistas de la pesada

Eugene Fama fue el soporte intelectual de la forma de gestionar los mercados que desencadenó la actual crisis económica, llevó a la pobreza a millones de personas y a la muerte a centenares de ellas. Concederle el Nobel junto a Hansen y Robert Schiller es como si en 1945 la Academia se lo hubiera concedido a Joseph Mengele junto con Alexander Fleming.

¿ No era la tendencia el premiar LA EXCELENCIA DEMOSTRADA...? Porque no se puede servir, o premiar, a dos señores contrapuestos. Claro que - por si acaso luego... - se premia a ambos y el corolario es un acierto en cualquier caso. Desde luego, un poco rocambolesco para ser un tema de Nobel ¿ no...? Saludos

¿ No era la tendencia el premiar LA EXCELENCIA DEMOSTRADA...? Porque no se puede servir, o premiar, a dos señores contrapuestos. Claro que - por si acaso luego... - se premia a ambos y el corolario es un acierto en cualquier caso. Desde luego, un poco rocambolesco para ser un tema de Nobel ¿ no...? Saludos

Pues parece que los del nobel con Obama no se equivocaron tanto, al menos si lo miramos de forma relativa: Merton y Scholes es un buen ejemplo de como unas teorías galardonadas mostraron rápidamente que eran un perfecto bluff, aunque hay que alabar la "honradez" de los galardonados: se las creían y se hundieron (un poquito) con ellas. Este año han premiado que los mercados son racionales ni si ni no ni todo lo contrario. Y que la discusión fuen muy interesante. Para eso, que le paguen a un monologuista. El Nóbel está perfectamente desacreditado, aunque creo que todavía sueltan bastante pasta con el premio, pero no merece figurar en los periódicos.

Hola. El Nobel se lo han dado a Robert Shiller de forma inmediata, solo mediatamente la Academia se lo ha dado a los otros dos. ¿Miedo de la Academia a un ataque virulento de los antikeynesianos? Seguramente, la pela es la pela. Acabo de introducir un elemento no racional en el análisis, cual es el miedo ante la incertidumbre. Un saludo.

Y bueno... Si la economía fuera una ciencia deberíamos esperar resultados no contradictorios. Pero como no lo es... ¿Podríamos aspirar a algo distinto?

Los expertos creen..... y no serán el problema estos "expertos"


http://laproadelargo.blogspot.com.es/2013/03/es-la-economia-una-ciencia-el.html

Los estudiosos de economía nos hablan de lo la ciencia económica dice sobre descalabros, y las soluciones idóneas que proponen los cánones.
Muy loable e interesante.
Solo que a nivel de calle, con previsiones y todo nos calló un chaparrón de imposibles, que nos dejó a la gente en fuera de juego, y sin un chavo.
Y nos preguntamos la gente, que si se saben los males, y por donde vienen, como es posible que nuestros mandos responsables de todas las naciones no pongan coto.
Y combatan ese tipo de terror.
Ese crimen organizado contra el bolsillo de la gente, creando paro y pobreza.
A quien sirven esos delitos de lesa humanidad.
Que en lugar de servir al crecimiento, sirven cicateramente solo a interés privados.
Que vengan eruditos y nos digan lo que se ha de hacer para ir mejor, de poco nos sirve.
Si luego llueven chuzos de punta porque alguien los tira a conciencia, para llevar la ruina a la gente.
Si la ciencia médica avanza es para curar la mayoría de las enfermedades.
Pero si luego algunos desaprensivos, las propagan, para que sirven los estudios y los médicos.
Para perder el tiempo, para servir a los enfermos, para nada, para ganar dinero.
Porque si es por dinero, que lo pidan directamente.
Que se hace una colecta y se les da, como si fueran atracadores.
Antes de caer enfermos.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Economismo

Sobre el blog

Economismo es, según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, “la doctrina que concede a los factores económicos primacía sobre los hechos históricos de otra índole”. Este foro pretende abrir una línea interactiva de debate, de alta calidad y diversidad, sobre economía nacional e internacional. Para ello, contamos con la colaboración de destacados expertos que aportarán sus opiniones a lo largo de toda la semana.

Sobre los autores

En este espacio tendrán cabida los debates de nuestros expertos sobre cuestiones de máxima actualidad y todos aquellos temas que pensemos que puedan ser interesantes para nuestros lectores, cuya participación será fundamental para todos nosotros. Coordinado por Alicia González.

Metodología

El autor elaborará semanalmente un artículo de tema económico, cuyo titular será una afirmación y que estará razonado y documentado. La extensión no deberá superar los tres folios. La idea es que el artículo sea debatido por un grupo de expertos económicos, que deberán estar registrados en el foro para poder participar. Se accede al registro o por invitación del autor, o por solicitud del interesado. El artículo será enviado a los expertos registrados los viernes a última hora de la tarde. Posteriormente, será colgado en elpais.com el sábado y publicado en el suplemento de Negocios de El País el domingo. El debate estará abierto hasta el jueves de la semana siguiente, en que el autor elaborará unas breves conclusiones, que se colgarán en la web y se publicarán en Negocios, junto al siguiente tema de debate.

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal