Palabra de Gallardón

Por: Pablo Guimón | 26 oct 2011

Gallardón, en la presentación de la Red Bull Music Academy (Luis Sevillano)

“No tengo prevista cosa distinta que terminar mi mandato como alcalde de Madrid". Piensen en esta frase. Lo sé, da un poco de rabia. Es todo espontaneidad. Puro Gallardón. La pronunció el pasado martes en el pleno municipal y el comentario, aquí en la redacción, no se hizo esperar: “Gallardón acaba de decir que se queda, ¿no?”. Pues no. Ha dicho exactamente lo contrario. O, más bien, lo que ha dicho es algo que le permitirá defender que nunca ha mentido a los madrileños cuando acepte un puesto en el próximo gobierno de Rajoy y abandone la alcaldía para la que fue elegido hace apenas seis meses.

En estos casos funciona muy bien la extrapolación a lo cotidiano. Vean:

-Cariño, ¿comemos el domingo en casa de mis padres?

-No tengo prevista cosa distinta.

¿No lo ven? ¡Es un no como una casa! Si vas a ir a comer, respondes “sí”. Si no vas a ir a comer y te da igual, dices “no”. Y si sabes que no vas a ir pero no quieres decirlo todavía, dices algo que parezca un sí pero que luego no te haga quedar como un mentiroso cuando no vayas.

Sitúense dentro de un mes y pico. Rajoy ofrece a Gallardón la cartera de, pongamos, Fomento. Gallardón la acepta y nosotros nos quedamos con Ana Botella de alcaldesa. El alcalde a la fuga (usted) atiende a los periodistas (su pareja):

-Pero usted dijo que terminaría su mandato como alcalde (dijiste que vendrías a comer a casa de mis padres)… ¿Ha mentido a los madrileños? (¿Me has mentido?).

-Disculpe, yo nunca he dicho eso. Lo que dije es que no tenía previsto cosa distinta que terminarlo (que ir a comer a casa de tus padres). Y le puedo asegurar que esto (no ir) no lo tenía previsto.

La clave, claro, está en las palabras. Y Gallardón las maneja bien. Terminar un mandato es algo objetivo. O se termina o no se termina. Tener previsto terminar un mandato, en cambio, pertenece al plano de lo no comprobable. ¿Quién puede demostrar lo que usted tenía o dejaba de tener previsto?

“Previsto”. No es la primera vez que el alcalde utiliza el concepto de previsión para salir de rositas con este tema. Ya en mayo de este año, pocos días antes de las (previsiblemente) últimas elecciones municipales de Gallardón, a la pregunta de Daniel Verdú y Elena G. Sevillano de si agotaría el mandato, el candidato, conocido entre los periodistas por su retórica barroca, respondía con esta joya: “Esa es absolutamente mi previsión”. Atención. Coloca un “absolutamente” para transmitir la sensación de que acaba de dar una respuesta categórica. Pero, muy al contrario, lo que acaba de hacer es irse por las ramas. Cariño, ¿vas a sacar la basura? Esa es absolutamente mi previsión.

Era más larga la respuesta a esa pregunta en aquella entrevista al entonces candidato a alcalde. Y terminaba con otra joya: “No creo que hubiese ningún puesto en el Gobierno de España que me produjese más satisfacción que este”. Suena a compromiso, ¿verdad? Suena a titular. Y sería uno magnífico… si no fuera por el “creo”. Cuatro letras que le evitan cualquier rectificación ulterior y que le permiten, de nuevo, salir ileso. Sus votantes bien intencionados lo entenderán como un compromiso. Pero, aunque solo sea por cuatro letras, no lo es.

Asúmanlo. Alberto Ruiz-Gallardón no se ha comprometido, ni durante la campaña de las municipales ni después, a terminar su mandato como alcalde. Aunque sabía que existían muchas posibilidades de que no lo terminara. Si Rajoy gana el 20-N y le ofrece a Gallardón un buen puesto en su Gobierno, nosotros nos quedaremos con Ana Botella de alcaldesa y Gallardón no tendrá nada que desmentir. Ya lo dijo el propio alcalde en el mismo pleno del pasado martes. “Yo he cumplido mi palabra absolutamente siempre, precisamente porque mido mis palabras”. Absolutamente. Palabra de Gallardón.

Hay 11 Comentarios

Es la primera ves que visito tu blog y la verdad me ha parecido fantástico, cuentas con muy buena información, realmente bastante productiva. Un saludo.

Excelente publicación, una muy buena critica una excelente mirada de la realidad.

Magnífico blog y gran post!
Qué suerte que existen periodistas como este Pablo Guimón.

Bueno, aparte del juego de palabras y del escondite, que sea lo mejor para poder sacar a España del agujero en el que nos han metido.

Bueno, aparte del juego de palabras y del escondite, que sea lo mejor para poder sacar a España del agujero en el que nos han metido.

Es el timo de la estampita, votas a Gallardón y te cascan a Botella. Este sistema de listas es antidemocrático. Además Botella no tiene ningún bagaje político para ser alcaldesa. Esta nombrada a dedo y nos la han incrustado a la fuerza.

juas, muy agudo. Tanto tú, como Gallardón.

Me recuerda a aquella respuesta de La Hora Chanante o así:
- ¿Vas a dejar la alcaldía?
-Efectivamente y no

La que se avecina

Me extrañaria que Galladon no tuviese previsto terminar SU mandato como alcalde. Seguro que en algún momento acabará SU mandato.

Si se va al gobierno habrá terminado SU mandato para ir de ministro, y si no pues lo terminará cuando salga otro alcalde.

No hay que dar tantas vueltas, lo importante de la frase es que no da un periodo de tiempo fijo, como podría ser "legislatura" solo da un dato obvio.

dejando de lado todo lo perezosísimo que implica esta situación (imaginar a ana botella de alcaldesa, por ejemplo), no veo que es lo que te parece tan indignante de la actitud de gallardón en esa entrevista.
me parece que tiene mucho sentido, y no me parece ningún crimen que si le ofrecen un ministerio deje la alcaldía. no veo cual es el problema, francamente.
(y no soy ni mucho menos un admirador de lo que ha hecho con la comunidad de madrid).

saludos,

Elena, cuando alguien te pregunta si te quieres acostar con el, tu le contestas: No tengo pensado otra cosa distinta. ¿El interfecto lo debe interpretar como un no? Entonces , espero que no tengas que poner demasiadas denuncias por intento de violacion.

También es curioso que, con lo que le ha costado hacer de Cibeles su palacio, ahora tengo que dejarlo casi sin haberlo estrenado. Gallardón será ministro, pero seguro que no tiene una oficina mejor ni unas vistas tan privilegiadas.

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Sobre el autor

Pablo Guimón

. Nací en Bilbao en 1975 y soy madrileño desde los 24 años. Después de recorrer diferentes secciones del periódico ahora soy redactor jefe de la sección de Madrid.

Sobre el blog

La política tiene estas cosas. Uno mete un sobre en una urna para elegir presidente del Gobierno y acaba con un nuevo alcalde. O alcaldesa, en este caso. Nunca unas elecciones generales han significado tanto para la capital. No busque en este blog la actualidad de los cabezas de lista de Madrid, de los que saldrá el próximo presidente del gobierno. Busque los efectos secundarios del 20-N para una ciudad y una comunidad que puede vivir unos cambios políticos como hace tiempo que no vivían.

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