Acaba la semana de los debates electorales. Dos citas, las noches del lunes y del miércoles, en las que Madrid ha estado encima de la mesa en las más diversas formas. He elegido tres. Vean:
1. MICROCOSMOS DEL PP. En el debate del lunes entre Rubalcaba y Rajoy, el bloque de políticas sociales se convirtió en una especie de examen a las políticas aplicadas por el Gobierno de Esperanza Aguirre en la Comunidad de Madrid. En la estrategia de los socialistas, Madrid parece ser el fantasma al que invocan como microcosmos de lo que será España cuando gobierne el Partido Popular. Dijo Alfredo Pérez Rubalcaba: “Empieza a haber una presencia muy importante de lo privado en la sanidad en algunas comunidades”. Y, en su siguiente intervención, ya le puso nombre y números: “En el presupuesto de la Comunidad de Madrid ha subido un 30% el dinero para la sanidad privada y baja un 2% el de la pública”. En efecto, los ocho años de gobierno de Aguirre han sido un viaje hacia una progresiva privatización de la asistencia sanitaria en Madrid. De la decena de hospitales que se han creado en estos años, en todos se ha introducido, en mayor o menor medida, la gestión privada. Con el segundo hospital de Móstoles y el de Collado Villalba, que se inaugurarán previsiblemente el año que viene, serán cuatro los hospitales de gestión enteramente privada en la región. El incremento del presupuesto sanitario en las cuentas regionales para 2012 es de un 0,6%, lo que equivale, teniendo en cuenta la inflación, a un ligero descenso. Solo crece, y lo hace nada menos que en un 34%, el dinero destinado a la asistencia sanitaria concertada. Pasa de los 371 millones de este año a 496. En Madrid, la gestión de la sanidad pública está cada vez más en manos de empresas privadas y los hospitales de gestión pública directa pierden recursos cada año. “Yo no conozco que haya privatización de la sanidad”, respondió Rajoy a Rubalcaba. “Hay gestión privada”. Desde luego.