Las 1.000 mejores recetas de la historia del 'New York Times'

Por: | 10 de enero de 2011

Essential new york times cookbook

A los europeos se nos suele llenar la boca diciendo que "los americanos comen fatal". Es cierto que lo que nos ha llegado en masa desde Estados Unidos -las hamburguesas de McDonald's o Burger King, el pollo frito de KFC- no han sido precisamente productos gourmet. Sin embargo, descalificar con generalizaciones un país tan grande y variopinto es un grandísimo error, del que uno se arrepiente cuando caen en sus manos obras como 'The Essential New York Times Cookbook'.

El libro recopila las mejores recetas publicadas en el mejor periódico del mundo en los últimos 150 años. Sus más de 1.000 platos, que van desde una ensalada de espárragos o unos relámpagos de chocolate del siglo XIX hasta una sopa de pimienta amarilla con mousse de pimentón o un arroz crujiente con yogur y especias de última generación, forman un fascinante retrato de lo que han comido los estadounidenses -o al menos los neoyorquinos- en el último siglo y medio.

Como no podía ser de otra forma en el periódico de una ciudad en la que vive gente de todo el mundo, el recetario une comida anglosajona con platos franceses, italianos, latinoamericanos, españoles, árabes o asiáticos. Los niveles de dificultad también son variados, y los más simples cócteles o aperitivos conviven con verdaderas pruebas de esfuerzo para cocineros forjados. Algunas de las recetas están firmadas por cocineros y comunicadores de renombre, como Jamie Oliver, Nigella Lawson, Julia Child o Mark Bittman.

New york times cookbook 1

La autora de este monumental trabajo es Amanda Hesser, columnista gastronómica del diario. Hace seis años, la periodista y fundadora de la web social de recetas Food52 comenzó a trabajar en el libro de una forma muy 2.0: preguntó a los lectores del New York Times cuáles eran sus recetas favoritas. De entre las 6.000 sugeridas por la audiencia decidió probar en la cocina de su casa las 400 mencionadas por tres o más personas.

Todas esas recetas habían sido publicadas en los últimos 50 años, por lo que Hesser tuvo entonces que bucear en la hemeroteca del Times para seleccionar y hacer otras 400 recetas de entre 1852 y 1960. Muchas de ellas tuvieron que ser adaptadas, bien por los cambios en los ingredientes -las carnes, por ejemplo, tardan menos en cocinarse ahora, y las yemas de los huevos son más pequeñas y menos sabrosas-, o bien porque el uso de aderezos necesitaba una actualización. 

Nuevas revisiones de lo publicado en las últimas décadas, sugerencias del staff del periódico y aportaciones de la propia Hesser terminaron elevando el número de recetas probadas a 1.400, de las cuales más de un millar pasaron el cásting y están ahora impresas en el libro. Todas ellas van precedidas de pequeñas introducciones en las que no falta el sentido del humor. "Da mal karma usar lácteos descremados en esta receta" o "amo este plato tanto como amo a mis hijos y a mi marido" son el tipo de comentarios que acompañan la abundante fantástica información histórica y culinaria.

New york times cookbook 2

Hesser cuenta la aventura que supuso la edición del libro en el prólogo, cuya lectura es tan interesante como las propias recetas. La periodista no se corta un pelo en soltar sus opiniones: califica de "abismo culinario" los 40 primeros años del siglo XX, retrata como un mundo "de dolor" las décadas de los 40 y los 50, y defiende su rechazo a incluir recetas pasadísimas de moda de los sesenta con una frase contundente: "Esto es un libro de cocina, no Madame Tussaud's".

Tanto la introducción como cada sección incluyen cronologías de acontecimientos y modas culinarias desde 1860 hasta ahora. En ellas descubrimos que el primer restaurante de comida cruda, una moda a la que famosos como Demi Moore se han sumado en los últimos tiempos, se abrió en los Ángeles hace más de 90 años. Que la olla a presión se popularizó en los años 20, y que el primer microondas, de 1955, costaba unos 8.000 euros actuales. Y también que el culís de frambuesa, el vinagre balsámico y los tomates secos comenzaron a arrasar en los ochenta.

New york times cookbook 3

Para el lector español tiene un morbo extra curiosear en cómo reinterpretan los estadounidenses los platos clásicos nacionales. Las croquetas elegidas obvian la bechamel y optan por una pasta de patata. El marmitako es correcto, con un extraño añadido de pan tostado al final. El salmorejo con berenjenas fritas resulta impecable, mientras que los gazpachos rozan lo raruno: uno con vodka y hierba limonera, y otro con el ajo y el pan fritos.

La "tortilla catalana con ali-oli" (¿ein?) no tiene pase, con 40 minutos de cocción en la sartén por un lado y otros 15 por el otro. "Es como una rueda firme de queso", afirma Hesser, y no nos cabe la menor duda de ello. Pero lo que más sorprende es la entronización del rebujito como "la mejor bebida de verano de todos los tiempos".

De cualquier forma, The Essential New York Times Cookbook es un libro único, cuya compra recomiendo a todo aquel que le guste guisar, sepa inglés y tenga los 25 euros que cuesta en Amazon. "Es un libro de cocina diferente", asegura la autora, "que reúne recetas modernas y clásicas, incluye muchas sorpresas -donuts primitivos, el olvidado asado de ostras y la mejor receta de panna cotta de la historia- y, sobre todo, proporciona a los amantes curiosos de la comida un compañero en la cocina para toda la vida".

Más recetas en:

Supermercado El Corte Inglés

Hay 48 Comentarios

Acaba de salir al mercado un producto muy interesante.
Mirad la página web
www.ametllademallorca.com

¿está en español el libro?

Hola. Un comentario sobre lo del pan en el marmitako, aunque igual ya lo ha comentado alguien. Antiguamente, este plato marinero, en lugar de con patata, se elaboraba con pan, pues era el pan seco un ingrediente que no faltaba en ningún barco. Junto con pimientos secos, ajos y cebollas, y el túnido del que se dispusiera en ese momento, formaba la lista de ingredientes del marmitako aún sin sofisticar. Recientemente, leí una receta (no sé si de Subijana) en la que se añadía una rueda de pan frito al final (en una receta de marmitako actual, con patata) a modo de "referencia" al original. Un saludo y adelante con el blog, que es cojonudo.

La autora tendría que agradecer a mi amiga Xesca, que me pasó su obsesion veraniega y su "receta" pa'l rebujito, el cual pasé (después de varios tragos) a Amanda y Merrill para su proyecto Food52...Aquí tienes la guapísima manita de Xesca, entre un rebujito y una torta de camarones:
http://spanishjourneys.com/oliveme/2009/07/12/el-rebujito-cocktail-for-a-sunny-day/... Xesca, you always knew how to turn Americans on.

La oxidación de los vegetales tiene que ver con las enzimas que se liberan al triturarlas o aplastarlas, menos con el O2 del aire. Son reacciones de autooxidación que se producen precisamente en alimentos que son antioxidantes. Lo del hueso un mito. El limón es un antioxidante natural que evita la oxidación de lo que impregna oxidándose él.
Un saludo

Hablar de Estados Unidos a bulto es una tontería. En muchísimas ciudades de este país se come maravillosamente, sobre todo en el oeste (San Francisco, Portland, Seattle) donde la frescura de los alimentos y su variedad es alucinante. Acabo de volver a Seattle tras una estadía en San Francisco. Restaurantes como Cotogna, Bar Agricole, Flour and Water, Boulette's Larder son todos maravillosos y de primerísima línea. En España se come bien sobre todo en Cataluña y en el País Vasco. Por supuesto, al igual que en EE.UU., hay que pagar una barbaridad. Es posible incluso que cueste más en España comer bien. Por otra parte la "Mercadonización" de la cocina casera en España ha contribuído a que el nivel medio de lo que se come en los hogares españoles sea bastante lamentable. Si es un mito que en EE.UU. se come fatal también es un mito que en España se come divinamente. En muchísimas ciudades españolas, Granada por ejemplo, solamente se come bien-bien en tres o cuatro sitios y también hay que pagar un dineral: Bar FM, Senzone, Damasqueros, La Fábula y poco más. Y quien dude de lo anterior que haga memoria de verdad y trate de recordar cuándo fue la última vez que comió un pincho de tortilla verdaderamente sabroso. Ni siquiera algo tan español y tan "de toda la vida" se puede encontrar fácilmente en España hoy día. Incluso en excelentes bares de tapas he visto yo como los repartidores llevan las cajas de patatas precocidas para tortilla de la marca Pascual para ser mezcladas con los huevos y hacer tortilla. ¡Repugnante! En fin.

Como Macarena, soy española, navarra, y estoy casada con un americano.
En USA, como en otros paises, cada uno elige como quiere comer. La familia de mi marido cocina cosas muy sanas y que aunque a lo mejor no son de vanguardia, me encanta comer: son platos de toda la vida.
Si, mucha gente cocina con mantequilla pero ultimamente estan cambiando a aceite vegetal o de oliva.
Como Macarena, en este pais es donde conoci los sabores de otras cocina internacionales: San francisco tiene un Sushi que se importa desde Japon directamente, en San Diego hay unos tacos de pescado que te mueres....etc etc.
Y aun asi, si que veo que una gran parte de la poblacion prefiere hacerse unos "mac&cheese" (eso si, queso en tooooooodo, horrible, pero creo que es una cuestion de como les han educado y en que la mayoria de los inmigrante que poblaron este pais viene de culturas nordicas, germanicas e inglesas.

Sobre lo del hueso, siempre lo he oído pero me sonaba muy raro (hay tres razones por las que podría ser verdad que el hueso previene la oxidación de la crema de aguacate:
1)que el hueso desprenda antioxidantes,
2) que el hueso desprenda gas desplazando al oxígeno o
3) que el hueso absorba oxígeno
2 y 3 son evidentemente increíbles y si 1 fuera cierto la pregunta sería por qué va a tener el hueso antioxidantes y no la carne (además de cómo coño consigue dispersarlos a través de toda la crema simplemente estando ahí)

Vamos, que no me convencía nada el truco. Y como puedo comprobar en esta web:
http://www.cooking-ez.com/recette.php?id=317
es puro mito.

Así que los huesos los podéis plantar o tirarlos a la basura, da igual mientras pongáis limón.

En EEUU es posible comer bien si tienes: interés, dinero y acceso a comida saludable. La mayor parte de ellos no tienen interés. Esto provoca que no siempre tengas restaurantes o supermercados con productos de calidad a los que puedas ir. Y, finalmente, sabéis lo que es ir a un Safeway y ver que todos los clientes son negros ó blancos pobres? E ir al supermercado orgánico y ver que los únicos negros son los empleados? Por supuesto que el EEUU es muy grande y hay de todo, pero no hay que olvidar que para la mayor parte de la población la comida es un problema de salud. El auge de la comida sana es un espejismo, al igual que los actores guapos y sanos de sus películas y series. Detrás de ellos hay millones de personas feas y obesas. Que duro, eh?

Excelente post Mikel, ¡gracias por el tip! El tema de historia, tendencias, aparte de la recetas (que tiene su sano morbo) parece de lo más interesante y divertido. Me lo apunto. Saludos!!

Mikel, el NY Times tiene un columnista gastronómico de maravilla, Mark Bittman, El Minimalista. Sus recetas hacen honor al pseudónimo: sencillas, rápidas y buenas. Un día te muestra cómo hacer pasta casera; otro unas hamburguesas de cerdo con hinojo. Es un judío neoyorkino con influencias globales. Sus artículos en línea incluyen videos. Creo que a cualquiera que siga tu blog le gustará la suya. Este es el enlace a la última: http://www.nytimes.com/2011/01/12/dining/12mini.html?_r=1&hpw

Soy muy fan de la sección gastronómica del NYT y sus recetas. En Nueva York, como en todas partes del mundo se come de maravilla, sabiendo elegir los sitios. El libro tiene muy buena pinta y las fotos también.

Las croquetas de patata no son un " plato clásico nacional". Son muy habituales en Alemania y seguramente en otros países de centroeuropa. No confundamos.

Por lo demás, un estupendo blog.

Es una lástima que las personas opinen de lugares, personas y costumbres de una manera tan ligera. Como su nombre lo indica USA, es una unión de estados, bien distintos entre sí que conforman un país. Para ponerlo fácil, comparémoslo con la Unión Europea. Todos los paises que la conforman tienen costumbres distintas y esto incluye su culinaria, así que no todos los europeos son iguales ni comen lo mismo. Igual ocurre con Africa, Sur América, Asia etc. No todos los platos japoneses son sushi, ni todos los mejicanos comen tortillas y fajitas. Es como si un extranjero dijeran que en España lo que comemos son tapas, paellas y jamón, que las mujeres usan todas peinetas y trajes de pepas, que de nada armamos un Tablao, cante jondo incluido, y que a todos les enloquece la Fiesta Brava y el Football.

Gracias Mikel y te pido disculpas por la insinuacion.

Para los curiosos acerca de lo que se come y como se come en los Estados Unidos, recomiendo este blog, que trata precisamente sobre ese tema: http://www.eatinginspanglish.blogspot.com

Luis, es evidente que este señor ha copiado tal cual mi post. Ni se ha molestado en quitar las referencias a lo español y lo europeo... y él es mexicano :-D

Quien es el que plagia?
Este mismo articulo esta en esta pagina:

http://freudenelparquemexico.blogspot.com/2011/01/comen-bien-los-americanos.html

Si alguientiene verdadero interes en ver lo que come el pueblo amaricano os recomiendo encarecidamente que vean el documental KING KORN en el que se ve las inmensas plantaciones de maiz transgenico, que luego o bien se utilizan para dar de comer a las vacas en las industrias alimentarias, en donde las vacas consumen un 90% de su dieta con maiz a lo que su orgamismo no está acostumbrado y eso le provoca acidosis y el tratamiento son antibioticos y la otra utilidad es hacver jarabe de maiz que se utiliza para los refrescos.....al final habla el Senador que invento esta manera de producir comida barat y dice que: MIENTRAS LO EUROPEOS Y JAPONESES GASTAN EL 19% DE SU PODER ADQUISITIVO EN COMER LOS AMERICANOS GASTAN EL 14% ASI TIENEN DINERO PARA GASTARSELO EN CONSUMIR OTRS COSAS" UN ASCO DE SOCIEDAD.

Tanto el artículo, como los comentarios están llenos de tópicos. Vean por una semana el canal Foodnetwork ( Se recibe en europa a través del satélite Astra) y tendrán una visión más cercana a lo que come la gente en Estados Unidos, para bien y para mal. Más para bien que para mal, por cierto. Me quedo más con su cocina que con los experimentos moleculares de otros.

"...error, del que uno se arrepiente cuando caen en sus manos obras como 'The Essential New York Times Cookbook'." Uno se arrepiente AL COMER BIEN en Estados Unidos no al encontrar un libro que de buenas recetas, vaya tonteria.

Otro para la lista. Me apetece ver sus versiones. A ver si te animas a hacer alguna de esas recetas.

Ahora vivo en EEUU despues de haber vivido por 4 años en Donosti. La verdad es que si bien en el papel la comida se ve bastante bien, especialmente la oferta de comida de todas partes del mundo.

Pero en la práctica la cosa va bastante mal. La comida normalmente carece de sabor. A lo más la hacen demasiado picante. Y eso que en general las materias primas parecen ser mejores que en España (acá los tomates saben a algo).

En fin, muchas tonterías en los comentarios. Los americanos "pobres" comen comida basura (pero ¿os dais cuenta de las porquerías grasientas que ponen en la mayoría de los bares de aquí?), los con un poco más de cultura comen bien, y desde luego nada que ver con con UK ;-)

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Sobre el blog

El Comidista trata todos los aspectos de la realidad relacionados con la comida. No sólo da recetas fáciles de hacer, habla de restaurantes accesibles o descubre los últimos avances en trastos de cocina, sino que comenta cualquier conexión de lo comestible con la actualidad o la cultura pop. Todo con humor y sin ínfulas de alta gastronomía.

Sobre los autores

Mikel López Iturriaga

es periodista y bloguero, y lo más decente que ha hecho en su vida es crear El Comidista en 2009. Escribe en EL PAÍS y habla en el programa 'Hoy por hoy' de la Cadena Ser, después de haber pasado por Canal +, El País de las Tentaciones, Ya.com o ADN. Aprendió a guisar con su madre y, después, en la Escuela Hofmann, pero sigue siendo cocinillas antes que cocinero.

Mikel López Iturriaga

es DJ, madre, escribe, cocina y pone la mesa para El País Semanal, ejerce de Comidista adjunta, y no necesariamente en ese orden. Dirigió las revistas Barcelonés y Madriz, y colaboró en medios como Marie Claire, SModa, Vanidad, Yo Dona o La Luna. Ha escrito A vueltas con la tartera, y lo que más le gusta es cocinar, la michelada y los gatos (pero no para comérselos).

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