Foto: Ainhoa Gomà
Este plato nació con varios objetivos. Primero, comer legumbres en un formato que no fuera ni el clásico del cocido ni el veraniego de la ensalada. Segundo, combinar los garbanzos con un sabor intenso a pescado como el de la anchoa y el atún de lata. Tercero, juntarlos con huevo cocido, como se ponían en casa de mis padres hace años para inmenso deleite de mi yo adolescente. Y cuarto, refrescarlos con una verdura cruda picadita como la espinaca para que no empapuzaran tanto.
Pocas recetas más rápidas y fáciles de preparar he publicado. Y pocas han resultado tan gratificantes con tan poco esfuerzo. Sólo os pido una cosa, por vuestra madre, vuestra abuela y todas vuestras antecesoras: que no uséis garbanzos rebotantes de conserva. Si no tenéis cerca una tienda donde cuezan legumbres o no controláis alguna marca realmente buena, hacedlos en casa. En la olla a presión, con agua, sal y un chorrito de aceite, e incluso una hoja de laurel y una cebolla cortada en dos, se cuecen en unos 20 minutos, y la diferencia es abismal.
Dificultad
Para gente que le falta un hervor.
Ingredientes
Para 4 personas
- 350 gr. de garbanzos cocidos
- 1 lata de atún en aceite de unos 100 gr.
- 1 lata de anchoas de unos 50 gr.
- 150 gr. de espinacas frescas
- 1 huevo grande
- Aceite de oliva
- Sal
Preparación
1. Cocer el huevo en agua hirviendo 8 minutos, para que quede entre mollet y duros. Enfriar en agua, pelar y reservar.
2. Cortar las espinacas en juliana fina y reservar.
3. Picar las anchoas con unas tijeras o un cuchillo. Calentar un poco de aceite en una cazuela baja o sartén grande, añadirlas y rehogarlas unos 5 minutos hasta que se deshagan del todo.
4. Sumar el atún bien escurrido y rehogarlo un par de minutos. Incorporar los garbanzos y rehogar un minuto. Retirar del fuego y añadir las espinacas. Mezclar y añadir un chorro de aceite si se ve muy seco. Corregir de sal y servir inmediatamente con el huevo picado por encima.



Hay 35 Comentarios
Me sabe a gloria y me recuerda mucho la cocina de Liguria y el Piemonte.
Publicado por: Harr Velez | 18/02/2011 9:52:17
VIVA LA LEGUMBRE ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
VIVAN LOS GARBANZOS ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
http://lalugareja.blogspot.com/
Publicado por: Mario | 18/02/2011 9:49:23
Viene a ser como una versión desestructurada del potaje de vigilia. Pinta bien.
Publicado por: Cristina | 18/02/2011 9:45:18
mmmmmm y no queda muy salado con todas la anchoas?
Publicado por: tiqui | 18/02/2011 9:35:27
Si a los garbanzos, una vez cocidos, se les quita la piel, el resultado es magnífico. Lo digo para esta receta y para cualquier receta que lleve garbanzos. No se tarda tanto y vale la pena la molestia.
Publicado por: carmela | 18/02/2011 9:31:05
ya me imagino cómo sabe, muy interesante.
Publicado por: soloenmadrid | 18/02/2011 9:18:56
Muy buena pinta, me la apunto!
Publicado por: TupperMenu | 18/02/2011 9:17:42
en dos palabras Im- presionante
estoy deseando llegar a casa para poder probarlos
Publicado por: carol | 18/02/2011 9:13:38
Genial esta receta!! no puede ser más sencilla!
Esta semana pruebo. Me encanta el añadido de las anchoas y el atún en lata a la receta original... qué punto MIkel!
Un saludo
Publicado por: Maria | 18/02/2011 9:10:53
¡¡¡ Se me saltan las lágrimas!!!
Publicado por: Marieta | 18/02/2011 9:07:00