Pepino picante con lima y feta

Por: | 06 de junio de 2011

Pepinos picantes feta

Que me atropelle ahora mismo un camión o me secuestre la mafia albanokosovar si escribo una sola línea más sobre las bondades del pepino. Imagino que ya habréis tenido suficiente estos días con el bombardeo pepinista al que os hemos sometido los medios tras la crisis alemana de la 'E.coli'.

Era un bombardeo bienintencionado, en cualquier caso: se trataba de paliar los efectos de las falsas acusaciones sobre los agricultores españoles, y más en concreto sobre los andaluces. En esa misma línea va el plato de hoy, que se suma a la iniciativa de unos cuantos blogs gastronómicos de publicar a la vez recetas con la maltratada verdura, exculpada definitivamente ayer al saberse que el brote puede provenir de una plantación de soja de Sajonia.

Mi fórmula es bastante simple, e incide en algunas cosas que dije en la entrada del miércoles sobre el pepino: el yogur, los cítricos y el picante le acompañan fantásticamente, mientras que el queso feta pone la nota salada en un invento que está a medio camino entre el aperitivo y la ensalada.

Una versión también muy satisfactoria, y más ligera, prescinde del yogur: se desmiga el feta sobre el pepino y se espolvorean las especias.

Ingredientes

Para 4 personas

  • 2 pepinos medianos
  • 150 gr. de feta
  • 125 gr. de yogur natural
  • 1 lima (si tiene poco jugo, 2)
  • ½ cucharadita de guindilla en copos (picada vale igual)
  • ½ cucharadita de zatar (opcional)
  • 1 pizca de comino
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta negra recién molida

Preparación

1. Cortarle los extremos al pepino y pelarlo. Cortarlo en rodajas muy finas con una mandolina, un pelador o un cuchillo. Salarlo bien, removerlo y dejarlo sobre un colador entre media hora y una hora para que suelte agua.

2. Desmigar el queso feta con un tenedor. Mezclarlo con el yogur, el comino y el zatar si se tiene, hasta obtener una especie de crema (no tiene que ser fina, pueden quedar grumos de queso).

3. Lavar un poco el pepino para que pierda el exceso de sal y escurrirlo bien. Se puede secar un poco con papel de cocina. Aliñar con la guindilla y el zumo de lima, remover y dejar reposar otra media hora como mínimo.

4. Extender la crema de feta en un plato. Escurrir bien el pepino otra vez y repartirlo sobre ella. Terminar con un chorrito de aceite de oliva y servir.

Más recetas en:

Supermercado El Corte Inglés

Hay 29 Comentarios

Tiene muy buena pinta, pero estoy seguro de que no me gistará. El Pepino tiene un sabor que no me gusta nada de nada.

Por favor, ¿podrían ahora los blogs gastronómicos proponer unas cuantas recetas de pepinos con brotes de de soja?

Enhorabuena por el blog Mikel,
Fuiste el "culpable" de que me metiera en este gremio.
Me parece bien que sigas dando caña con los pepinos. es injusto lo que han montado sin tener datos. Y lo han vuelto a hacer con un restaurante de Hamburgo.
Yo también tengo una entrada sobre pepinos. Creo que todos los blogs gastronómicas deberíamos ayudar a reivindicar el pepino.
Mientras unas E.colis transgénicas y asesinas hacían de las suyas en Hamburgo, los laboratorios se fijaba en unas inocentes E.colis de toda la vida que, recién liberadas del aparato digestivo de algún mamífero alemán, se divertían cabalgando unos pepinos españoles.
¡¡ Más rigor señores !!

Por cierto: muy sugerente la mezcla de lima y pepino.

Manuel


Menuda la que se ha liado con la falta de la dificultad. Ahora, Mikel, vas a tener que ser aún más ocurrente para no decepcionarnos a tus parroquianos.

¡Qué manía de ponerle comino a todo, Mikel! Y leo la composición del zatar y tampoco lo puedo comer. Me envenenarías sin piedad con horrendos dolores abdominales, como hacen los Borgia ;-)
Por lo demás, tu receta tiene que ser muy rica, para mí, sólo con guindilla y pimienta.
Yo no me atrevo a publicar ninguna receta con pepino y chocolate. Una fondue o una mousse sería para los más atrevidos.
Sí propongo una ensalada de pepino con ajos tiernos, medusa aliñada en salmuera y salsa de soja (ojo, salsa), que comí con mis amigos chinos el jueves. http://blogdelchocolate.blogspot.com/

La verdad es que yo he trabajado en la industria de la fruta y verdura frescas y he viajado mucho por Almería, he visto muchos invernaderos. Por todo esto, cuando dijeron que la culpa era de un pepino, lo ví normal. Hace ya diez años, mi entonces jefe me decía:" después de las vacas locas y la gripe aviar, lo próximo serán las verduras de Almería". Eso de cosechar 4 veces al año no puede ser sano, con todo mi apoyo para el sector, lo cual no quita que yo, personalmente, sea partidario de una agricultura más tradicional. La industria de la semilla y de la plantación bajo plástico es insana, y cuando has visto el trabajo de unas cuantas cooperativas por dentro y de como se trata el producto en las alhóndigas, te entran ganas de cultivar los pepinos en el balcón de casa.
Los tomates deberían saber a tomate y tener color rojo, y no estar cruzados con calabaza, lo que les quita el sabor y les da un color anaranjado totalmente insano. Estamos hartos de tomate "rambo" y de "raf" conseguido a base de tierras saladas y nitradas a muerte, ya sin sabor alguno, por mucho que lo comercialicen como lo más (ahora me acuerdo de Santi Santamaría).
No hay mejor tomate que el que me vende un agricultor de mi pueblo, aunque no aguante los golpes ni sobreviva más de tres días. La semilla se la tiene que guardar año tras año, porque ya nadie la vende, a la industria no le interesa el tomate bueno, le interesa el resistente

Hay mucha feta últimamente en tus recetas, ¿se te ha antojado especialmente el queso griego?

En mi casa siempre ha habido un truco muy sencillo para que el pepino no repita: al cortar la punta, antes de tirarla, la frotas con el pepino, en el mismo sitio donde has cortado. Sale espumita, que es lo amargo y lo que sienta mal. Con la otra punta, lo mismo. Y además si el resto lo pelas con un cuchillo de aliminio o hierro, lávalo un poco con agua y vinagre, porque es el contacto con los metales lo que hace que sienten mal. Vamos, que eso es lo que decía mu abuela. Y la palabra de abuela, no admite discusión.

Llevamos casi dos semanas aterrorizados ante la perspectiva de no volvernos a comer un pepino, la hecatombe de ver como se colapsa irremisible el sector agrícola español y la incertidumbre causada por la duda razonable que produce no saber qué nos llevamos a la boca, qué pasa a nuestro tracto intestinal y si en el proceso nos mandará a empujar margaritas.

Supongo que al igual que los científicos, el tema es sencillamente darle suficiente tiempo a la epidemia para que muestre su cara y en el interim ir analizando las heces de la sociedad que "nos hemos dado".

Y vayamos por partes:

1. La industria alimentaria evita con gran gracejo informarnos sobre temas tan importantes como, qué comemos, de dónde procede, cómo se ha elaborado.

Para empezar, hoy en día la comida que nos llevamos a la boca en la mayor parte del mundo está controlada por no más de 5 o 6 macro-multinacionales que imponen sistemas de cultivo, en muchas ocasiones proveen al agricultor de la semillita y se cabrean si alguien utiliza sus patentes para imponer que cualquier producto que salga de ellas les pertenece, como la Sgae. De forma que el agricultor pasa a ser un trabajador mal pagado de la empresa. Mientras tanto, con el seguidismo al que nos tienen acostumbrados, los gobiernos "que nos hemos dado" luchan por que las industrias reciban lo que se merecen y lo que no, ignorando que son sus votantes quienes les encumbran (o al menos eso pensamos los votantes) y haciendo una clara dejación de la parte que ahonda en el respeto, en la justicia y la defensa de sus ciudadanos. Es decir, la empresa es lo primero.

2. Si hay algo que resulta irónico es que creemos sistemas mediante los cuales nos tranquilizamos a nosotros mismos porque se supone que hay un control. Me refiero al famoso "carnet de manipulador de alimentos". Quien no ha visto a un manipulador de esos irse al servicio y volver con sus manos sequitas y con evidente muestra del tiempo que hace que no se las lava y sencillamente lo acepta o bien se va al siguiente proveedor y prefiere creer que aquel, al que no ha visto irse al váter sí se ha lavado las manos. Luego tenemos la manipulación en sí del producto. Y si un camión lleno de pepinos se cae a la vía pública y casualmente hay x-x-x-x-x en ella, pues intenta recuperar el producto y el que venga atrás que arree. Luego el señor pepino llega al restaurante y en lugar de sumergirse en lejías o antisépticos, pelarse y manipularse con seguridad pues la negligencia sigue su curso.

3. ¿Cuántos de nosotros va al baño y luego se lava las manos? ¿Cuántos de nosotros somos conscientes de que el E-coli vive en nuestros intestinos habitualmente y que en su excreción, si no nos lavamos las manos tenemos grandes posibilidades de regalarselo a nuestras familias, a nuestros amigos, a nuestros cercanos? Yo, que soy observadora juraría que no todas las personas que conozco lo hacen. Y, ¿cuántos de nosotros llegamos a casa y lavamos las verduras y frutas antes de llevarnoslas a la boca antes de guardarlas en la nevera donde si bien el E-coli puede que no prolifere con seguridad no va a morir y posiblemente contamine otros alimentos?

Venga, hagamos un ejercicio de memoria, de observación.

Y ahora vayamos a aquellos que nos han acusado y suspendido sus compras a España. Seguramente muchas de las normas impuestas a las empresas exportadoras por los clientes alemanes jamás son seguidas en el país de destino de esos alimientos. Seguramente son la gente mas desaseada en lo personal y lo profesional. Seguramente contratan a personas que sencillamente no son formadas en la manipulación alimentaria y seguramente cuando van al baño tampoco se lavan las manos.

Y con seguridad, salvando alguna zona oscura, en España a día de hoy, seguramente sea uno de los pocos sitios donde todavía tenemos un nivel de seguridad alimentaria, basada en las buenas maneras de aquellos que saben que un producto mal manipulado es un producto deteriorado, un nivel de limpieza y aseo de los manipuladores que va mucho más allá de lo aprendido en el curso. Sencillamente hay un gran número de personas que TODAVÍA se acuerda de las normas que les enseñaron sus mayores.

Cuando vayas al baño, lávate las manos. Porque puedes enfermar o enfermar a los demás.

No escupas, porque en tus esputos pueden ir enfermedades que al transmitirlas dañas a los demás.

Lava la fruta, lava las verduras. Desecha los huevos rotos, No dejes carne a la intemperie donde puedan picarla las moscas. No uses bayetas de la cocina en otras zonas de la casa y viceversa, etc.

Y por encima de todo, ¡no seas guarro, c o ñ o! Y ni siquiera somos alemanes.

Hoy todos apoyando el pepino, yo he hecho un Gazpacho andaluz, a la antigua, o en ensalada, sin pasar por la batidora, en el que el pepino tambien es protagonista.

Y coincido con todos los tradicionales comentaristas, se echa de menos tu calificación del nivel de dificultad. Por ejemplo para chorlitos alemanes, o para Profesor Bacterio, homenajeando a Ibáñez.

¡¡¡Viva el #PEPINO!!!
http://www.tuppermenu.com

ay, ay, ay... yo soy tambien del club de los que nos repite; pero reconozco que me tienta la receta. Otra sugerencia:
Nivel de dificultad: para Cornelias Prufer-Storks
XDDD

Mikel, con tu permiso, pondré tu receta en el recetario que voy a recopilar a lo largo del mes de junio. La intención que tengo es ofrecerlo a las cooperativas para que lo distribuyan en los comercios y animen al consumo de pepino en España, para que dependan menos del comercio exterior.
También colgaré el recetario en el blog para que se lo descargue quien quiera.
http://laflordelcalabacin.blogspot.com/2011/06/apoya-los-agricultores-pon-un-pepino-en.html

Algún truco para los que se nos repite el pepino?

ya que Mikel no se manifiesta ahí va:


Dificultad: para cabezas de pepino


JAJAJA

¡¡¡Viva el #PEPINO!!!

Dios, me releyendo mi comentario me doy cuenta de que deberían echarme de la facultad de Traducción a la voz de ya, mi comentario no tiene ni coherencia ni sentido.

Que original me encanta el toque picante.
Nosotros tambien hemos publicado una receta en apoyo al pepino
http://www.cocinaconpoco.com/

habéis leido el blog?, dice claramente que la formula es bastante simple

Yo como Sandeea...
Que receta mas original!!! ja ja
Tampoco soy fan del pepino!!!
Besos

estoy de acuerdo......queremos el nivel de dificultad!!!! ¿o es que las peticiones de tus lectores te importan un pepino?))))))

Tiene razón Sara: lo mejor de las recetas es el nivel de dificultad.
Pablo.

La dificultad!!!! falta la dificultad!!! es lo mejor de las recetas!!!

Vale, me creía que eran flores de calabaza en lugar de pepino y, sin leer el título, me he metido en la receta emocionadísimo y luego he visto que, que eran pepinos, pero lo del feta con el yogur, así que eso tengo que probarlo (eso es toda la receta, que a veces me expreso fatal)

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Sobre el blog

El Comidista trata todos los aspectos de la realidad relacionados con la comida. No sólo da recetas fáciles de hacer, habla de restaurantes accesibles o descubre los últimos avances en trastos de cocina, sino que comenta cualquier conexión de lo comestible con la actualidad o la cultura pop. Todo con humor y sin ínfulas de alta gastronomía.

Sobre los autores

Mikel López Iturriaga

es periodista y bloguero, y lo más decente que ha hecho en su vida es crear El Comidista en 2009. Escribe en EL PAÍS y habla en el programa 'Hoy por hoy' de la Cadena Ser, después de haber pasado por Canal +, El País de las Tentaciones, Ya.com o ADN. Aprendió a guisar con su madre y, después, en la Escuela Hofmann, pero sigue siendo cocinillas antes que cocinero.

Mikel López Iturriaga

es DJ, madre, escribe, cocina y pone la mesa para El País Semanal, ejerce de Comidista adjunta, y no necesariamente en ese orden. Dirigió las revistas Barcelonés y Madriz, y colaboró en medios como Marie Claire, SModa, Vanidad, Yo Dona o La Luna. Ha escrito A vueltas con la tartera, y lo que más le gusta es cocinar, la michelada y los gatos (pero no para comérselos).

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