¿Vuelve lo simple?

Por: | 19 de agosto de 2011

Restaurante pascual parrilla

¿Satisface más la buena comida sencilla que los complejos platos de la alta gastronomía? ¿Puede un calamar a la plancha proporcionar más placer que una ostra escaldada sobre piedras calientes y aromatizada al Pedro Ximénez con su crema de puerros? En estas profundísimas cavilaciones me hallaba yo el otro día mientras comía en el restaurante Pascual de Santoña (Cantabria).

El local, también conocido como “Chili” -así se apodaba el fundador y abuelo de los actuales propietarios-, se encuentra al borde del mar en la, ejem, calle Almirante Carrero Blanco. Se podría definir como la antítesis del lujo: bancos corridos, manteles de papel, atmósfera de merendero, servicio a destajo y, si vas por la noche, una criminal iluminación de planta de producción industrial. Sin embargo, siempre está lleno de clientes deseosos de devorar rabas, jibiones encebollados o fritos, soberbios boquerones en vinagre, básicos pero deliciosos pescados a la parrilla y ejemplares ensaladas mixtas, pródigas en bonito en aceite, con una lechuga que da gloria verla, un tomate que es tomate y una cebolla roja tan suave que ni repite. Y todo por un precio con el que los venidos de capitales del sablazo como Madrid y Barcelona nos quedamos picuetos: unos 15 o 20 euros.

Algunos apóstoles de la cocina compleja suelen calificar este tipo de establecimientos con el condescendiente calificativo de “restaurantes de producto”, como si su único valor fuera el de saber comprar buenos ingredientes a sus proveedores. Bien, digo yo que habrá algún mérito en no arruinar dicho “producto”, tratarlo con dignidad y sacar el máximo partido de él en elaboraciones simples, pero sabias y cuidadas. Quizá sea incluso más difícil que someterlo a 100 complicados tratamientos culinarios para que acabe transformándose en otra cosa. Otro “producto”.

Restaurante pascual santoña

Ensalada mixta
Rabas
Navajas
Sardinas

No se malinterprete este elogio de lo simple como una defensa de “lo tradicional” o un ataque a la alta cocina contemporánea. Me aburre sobremanera esa falsa dicotomía. Cada plato tiene su momento y su lugar, y a la larga sólo hay dos tipos de cocina opuestos de verdad: la buena y la mala. La buena comida se puede encontrar tanto en un restaurante de vanguardia como en el bar de menú de la esquina, y tres cuartos de lo mismo se puede decir de las estafas y los gatos por liebre.

Ahora bien, “a nivel de persona humana”, como dirían en cualquier talk-show español, y sin ánimo alguno de hacer transferible mi experiencia, diré que cada vez disfruto más con la comida simple: platos de pocos ingredientes, no demasiado manipulados, en los que la intervención del cocinero sea sólo la justa y necesaria, llevada a cabo con precisión, frescura y, a poder ser, originalidad.

Quizá ese estado de ánimo obedezca al hecho de llevar unos días por la zona consumiendo impagables verduras recién cogidas de la huerta y pegándome homenajes en comedores como el simplicísimus Pascual. Aunque con mi propensión a proyectar, a ratos sospecho que pueda tratarse de una tendencia generalizada de la era post-Bulli. Que ya estemos todos un poco saturados con el barroquismo de la cocina rebuscada y necesitemos un chute de sencillez punk en los fogones. Una sencillez que, ojo, no debería oponerse a la experimentación o la novedad, sino a la innecesaria sobreproducción.

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Hay 91 Comentarios

Desde luego yo se donde no ir a comer en santoña ... Se llama náutico; en la cachado podéis ver sardinas y bolas de helado ... Nos han pegado un estacazo con la bebida impresionante ... Más que por comer ....
Cuando hemos pedido la factura han tardado media hora en hacerla

un robo a mano armada ( ni que decir tiene que no tenía lista de precios)

Mikel, has pensado en abrir un restaurante? Yo vivo en Barcelona y podríá disfrutar de tus recetas

Estoy completamente de acuerdo. Cada cocina tiene su momento, y esta cocina "simple" sienta de maravilla.

Si lo simple siempre ha triunfado, para que complicarnos.

La comida tradicional, debe presentarse correctamente, con la mayor calidad en sus productos, tanto en la comida, como en sus vinos, postres..etc...un ejemplo en VALENCIA es CASA CARMELA, unos arroces estupendos, marisco de prmera calidad y una amplia carta de vinos, sin olvidar esos postres caseros y todo ello con un magnifico servicio. VISITENLA. http://www.facebook.com/casacarmela

Hace unas semanas comí en un restaurante de esos de "Producto" que llama usted, concretamente en la Playa de Vega, cerce de Ribadesella, tienen varios entrantes y después sólo pescado del día y a la plancha, no hay más opciones ni carne ni salsas. De primero Pulpo de verdad a la parrilla, tacos de bonito del norte y de segundo ración de salmonetes (tres estupendos salmonetes) eso sí, pagamos 55 euros por persona. Bueno con dos Gin Tonic por barba y a dormir a la playa.

El artículo me gusta, es mas en todo el Norte creo que abundan este tipo de establecimientos. Pero para no llevarse a engaño que nadie sueñe que por 15/20 € se va a comer uno de esos pescados a la parrilla, tras unos calamares o una ensalada. Creo que conviene aclarar un poco mas lo de ese precio y que incluye porque dá la sensación que se refiere a "todo ello" y claro, como que no.

He hecho demasiadas colas para entrar en presuntos restaurantes "buenísimos" que resultaban no serlo, ademas de caros, la fama parecia mas importante que la lana, lastima que yo tenga la mala costumbre de tener criterio propio y comprobar si lo que dicen es cierto o no; no me impresiona en absoluto lo que está de moda.El valor añadido de algunos platos en base a su elaborada preparación no siempre se corresponde con unos sabores exquisitos. Echo en falta bordar las cosas, eso que llaman excelencia, tambien unas patatas recien peladas fritas en buen aceite con unos buenos huevos bien hechos, esto y una buena ensalada es uno de los mejores platos que puedan comerse pero no es facil encontrar lugares donde sepan preparar bien un plato tan simple. Recuerdo una entrevista en la que el periodista le preguntaba al genio del Bulli cual era su plato preferido, este respondió: "unos huevos con patatas"

Hace muchos años, durante la Edad Media, los pintores y escultores eran considerados simples artesanos. Trabajaban bajo las directrices de nobles, mercaderes o clérigos y su creatividad estaba mediatizada por la voluntad de quien hacía el encargo. El Renacimiento trastocó esta situación y el artista paso, poco a poco, a ocupar un lugar destacado en la escala social. Creo que con la cocina ha pasado (realmente está pasando) algo similar. Algunos cocineros, gracias a su creatividad, imaginación y duro trabajo han dejado atrás el oficio de cocinero para transformarse en otra cosa. ¿Qué?... no lo se. Habrá que inventar la palabra ¿creador culinario? ¿gastroartista? Hoy los artesanos siguen existiendo y todo el mundo diferencia muy bien la obra de un forjador de rejas tradicionales, fiel a unos cánones estéticos de siglos, de una escultura de Chillida ¿Es mejor una obra que otra? a mi, particularmente, me atraen las dos y creo que Mikel también lo ha dejado claro en sus espléndido artículo.

Yo personalmente ya me he aburrido de la espuma de pitiflú con muselina de tal cual y coronación de su padre.
Creo que nos hemos complicado la vida en exceso. Mi madre siempre recuerda cómo hace unos años la comida de Arzak era una maravilla, elaborada pero sin caer en lo que ahora pecan muchos buenos restaurantes.
Sin duda alguna es un arte; pero hemos avanzado demasiado hacia el laboratorio químico.
Así que: complejidad bien, pero con cuidado.

Viendo las fotos rememoro que acabo de estar en mi tierra y he disfrutado al máximo con una simple lechuga (acompañada de tomate de huerta). La lechuga de las vascongadas la que he comido toda la vida, me suena que viene de Francia pero no estoy seguro. Lo que si se es que no hay forma de encontrarla en Madrid.

Que vivan los platos sencillos y las recetas aptas para todos los públicos!!! :)

Es que todo vuelve y con ello me refiero a que lo tradicional, lo simple ha vuelto a nuestros platos porque antes era lo que se llevaba. Y estoy contigo en lo de que ninguna de las dos cocinas son mejores; es el momento y la persona quién elige qué comer y cuándo comer.
Lo que sí que creo es que hay una correspondencia entre esta nueva tendencia y la crisis que sufrimos. Todos tendemos a ir a sitios más baratos y más baratos al final significa más sencillo. Así están los bares de tapas este verano, a tope.

Un saludo, aunque no comente, leo todos tus artículos. Me encantan.

Yo tambien creo que es una tendencia, en el mundo del cafe por ejemplo, la "vanguardia" usa cafeteras de goteo o tipo prensa francesa. http://infusionistas.com/cafe/el-mejor-cafe-se-prepara-sin-cables/

Que felicidad... y tanto, sólo con ver las fotos ya lo estoy difrutando!!! pero según cuentas, si a estos maravillosos y sencillos platos le sumaran un ambiente encantador.......

Gracias Miki, ha quedado precioso con las fotos y todo y casi no se nota, porque en los comentarios nadie ha dicho nada. Ya sabes, vuelve cuando quieras y nos lo montamos igual.

Para volver hay que haberse ido. Lo que no se ha ido nunca, no necesita volver. Son quizá algunos los que "se han ido", los que han olvidado lo que jamás deberían haber olvidado, los que necesitan "volver". Estos son los que deben reflexionar sobre si vuelven o no vuelven, no sobre si vuelve o no vuelve algo que jamás se ha ido.

me parece estupendo, decir lo que te apetece y tener razón, ole, si señor, y quien no esté de acuerdo o no lo haya entendido, que se lo vuelva a leer y no jorobe la fiesta. Si, me apetece ir a Santoña, y comerme lo sencillo que dbee estar para morirse. Gracias Mikel

Las fotos como para comerse la pantalla la verdad, hay escapadas a lo simple o básico, siempre alguna tendencia, en todas las artes al parecer.
http://schaeffers30.blogspot.com/

Hace muchos años fuí a Cartagena con un primo mío y me llevó a comer a un chiringuito llamado "techos bajos" que estaba al lado del puerto y me pusieron dos salmonetes palmeños que aún hoy, treinta años despues, ando buscando aquel sabor y aquella tersura.

juas juas harturo , has clavao la deposicion de la caponata , solo te ha faltao añadirle unas lascas de cloruro de sodio

Uff que fotitos.... para pegarle un bocado a la pantalla. Yo sinceramente disfruto con toda clase de comida, desde la de mi abuela de toda la vida hasta las mayores exquisiteces que implican horas en la cocina. Eso sí, con ingredientes de calidad que es lo fundamental y, desgraciadamente, más raro hoy por hoy.

me parece muy bueno el enfoque de la nota, muy buen post, y ricos platos.

1- Exclusivo: ver el escándalo de José Mourinho en su casa.
2-Exclusive: watch the Scandal of José Mourinho in his home.

http://tinyurl.com/Morinho1

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Sobre el blog

El Comidista trata todos los aspectos de la realidad relacionados con la comida. No sólo da recetas fáciles de hacer, habla de restaurantes accesibles o descubre los últimos avances en trastos de cocina, sino que comenta cualquier conexión de lo comestible con la actualidad o la cultura pop. Todo con humor y sin ínfulas de alta gastronomía.

Sobre el autor

Mikel López Iturriaga

es un periodista y bloguero con cierta afición por la comida, que escribe en EL PAÍS y habla en el programa 'Hoy por hoy' de la Cadena Ser. Antes trabajó en Canal +, El País de las Tentaciones, Ya.com y ADN. Aprendió algo de cocina en la Escuela Hofmann, pero se sigue considerando un advenedizo más que un experto.

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