El gran timo de las 'boutiques' del pan

Por: | 28 de marzo de 2012

Pan

Las panaderías son las nuevas joyerías. / AINHOA GOMÀ

 

Paradojas de la vida: España, un país con un pan de calidad media infame, ha visto surgir como setas decenas de panaderías finas y presuntamente artesanas en los últimos tiempos. Son las llamadas boutiques del pan, lugares estilosos en los que se venden un montón de variedades diferentes a precios casi siempre astronómicos para un alimento tan básico.

¿Nunca os habéis sentido desplumados al ver cómo volaban 10 euros por un par de barras de pan con y una magdalena en uno de estos lugares? Yo, más de una vez. Sin embargo, lo peor no es que te cobren la chapata a precio de bolso de Prada, si es que esta lo vale. Lo grave de verdad es que en demasiadas ocasiones el carísimo pan en cuestión es insípido por muchas nueces y aceitunas que le hayan puesto, cuando no congelado e industrial a pesar de que nos lo hayan vendido como "casero" o "artesano".

Que un pan sea más caro puede estar justificado si la materia prima utilizada lo es y si el proceso de elaboración es más lento y trabajoso. "Una harina buena es más cara que una harina mediocre; es más barato fermentar rápido y llenar el pan de aditivos y mejorantes que dejar que el pan madure durante horas antes de hornearlo, cuajándose así de los atributos organolépticos de lo que llamamos pan", explica Ibán Yarza, creador de El Foro del Pan. "Que existan boutiques del pan no es nada malo per se, puede haber comercios de todos los niveles. Lo peor viene cuando vas a una de estas tiendas chachiguays y el pan es malo. Entonces se consuma el engaño, la estafa, la impostura insoportable".

Para Javier Marca, del blog Madrid Tiene Miga, los altos precios obedecen a la intención de gourmetizar el pan. Según él, la gente que "al menos en Madrid" se ha metido en negocios alrededor de este alimento no tienen un interés concreto en él, sino que únicamente piensa en la rentabilidad económica. "Los precios de los panes de esas panaderías chachipirulis de Madrid son excesivos, y entroncan un poco con el desesperante 'si es caro, debe de ser bueno'. Creo que están vendiendo humo, trajes del emperador, gatos por liebres".

Marca afirma categóricamente que muchas de las boutiques del pan venden como "artesano" un pan que no lo es. "Lo creo y, más aún, lo sé. Lo hacen habitualmente. No todas, pero se hace de manera impune. No existe aún regularización al respecto. Eso hiere de muerte a los artesanos, incapaces de competir con un producto masificado a precios masificados". Yarza coincide: "El timo está a la orden del día. He visto panaderías con el cartel de 'artesano, masa madre, blablabla' meter barras congeladas a sus hornos porque a la gente le gusta calentito, y eso es lo que importa".

Le pan quotidien
Mesa de Le Pain Quotidien en Madrid. / SAMUEL SÁNCHEZ

 

Uno de los trucos más habituales para endilgarnos pan vulgaris a precio de delicatessen es fabricar decenas de variedades diferentes con ingredientes llamativos para el cliente, que se siente más gourmet o distinguido consumiéndolas. En muchas ocasiones, dichos panes no son más que variaciones sobre un mismo tema, eso sí, con pasas, frutos secos, semillas, hierbas o lo que haga falta. "Eso suele hacerse para enmascarar y disimular panes mediocres, masas reguleras", asegura Marca. "El consumidor se embriaga con que un pan tenga nueces. Yo les diría que se compraran un paquete de nueces, que sería más rentable". "Es lo mismo que cuando te embadurnan algo con salsa de nata y roquefort o una pieza de bollería de chocolate", añade Yarza. "Porque un pan esté cubierto de semillas de avena no se convierte en buen pan".

El problema es que cada vez es más difícil encontrar un pan simple y bueno -un fenómeno que afecta a muchos otros productos, como por ejemplo, las magdalenas. "Se pueden hacer tantos tipos de panes como variedad de cereales haya en el mundo", afirma Andrés Bonilla, de la tienda de productos para panadería El Amasadero. "Pero no conseguimos comer un buen pan de trigo en ningún sitio. En cambio demandamos panes de semillas, sabores, olores y aspectos diferentes y mágicos. Cosas fenomenales para pasar por alto el verdadero sabor a pan".

Con lo que llegamos al núcleo duro del asunto: nos hemos olvidado de a qué sabe el pan de verdad, y eso nos lleva a ser menos exigentes y víctimas fáciles de los timos de las boutiques. Marca cuenta cómo algunas personas que van a sus cursos llegan a rechazar el pan que hacen porque les sabe "demasiado".  "Lo que revela esa pérdida: hace muchos años que el pan no sabe a pan. La industria ha conseguido hacer un producto que se parece y que responde a lo que la mayoría del público pide: corteza crujiente y miga esponjosa. Sin embargo, eso se aleja mucho de lo que es de verdad el pan: algo vivo, con matices de sabores ácidos, lácticos y alcohólicos, por la fermentación, con gusto a cereal".

Bonilla incide en otro punto interesante: hasta qué punto somos los consumidores responsables de la mala calidad del pan en España. Él lo tiene claro: lo somos, y mucho. "Hay una falta de información total. Nos conformamos con los panes precocidos de las gasolineras y las grandes superficies, nos basta con que la corteza dure tres horas crujientes y comernos un pan 'calentito', eso sí, sin sabor a pan. Es para darnos un par de buenas leches, por bobos". Por el contrario, Yarza cree que el panadero también tiene su parte de culpa: "El cliente tiene responsabilidad, pero también un panadero sin escrúpulos es responsable. Es lo de la gallina y el huevo, pero con harina y agua. Muchos panaderos saben hacer buen pan, pero no lo hacen porque saben que con algo mediocre la gente está igual de contenta, nadie se queja. Hay que exigir al panadero honestidad".

Sin cortarse, nuestros tres expertos ponen nombre y apellido a sus críticas contra el pan pijo de mala calidad, y señalan unos cuantos establecimientos como potenciales engañabobos. "Conocidos de primera mano, Le Pain Quotidien (el de Madrid), y en Málaga, La Canasta, por su relación calidad-precio. También hay un puestecito de pan dentro del mercado de Atarazanas en el centro de Málaga, que está muy, pero que muy sobrevalorado", afirma Bonilla. "Hace poco, Ibán y yo probamos un pan de centeno de Madre Hizo Pan, una de las panaderías más promocionadas últimamente en Madrid, y no había ni un lejano asomo de centeno", recuerda Marca. "En Harina, también en Madrid, presumen de hacer sus panes 'con masa madre, como se hacían antes', y saben bien qué es vender entre su oferta toda una gama de pan industrial congelado, sin diferenciación de cara al cliente. Panaria, en Tenerife y Valencia, son socios de la mayor panadería industrial europea, Europastry, y venden toda su gama industrial, pero en su publicidad dicen que lo hacen ellos, que lo hacen a mano, y no es así. Y en Cosmen&Keiless han intentado engañarme cuando les he preguntado por los ingredientes de uno de sus panes".

"En Bilbao recuerdo como en Opila me dijeron que todo lo hacían ellos cuando venden pan congelado de la casa Frida, lo mismo que en muchísimas panaderías: en Levadura Madre, de Madrid, he visto meter bandejas de pan congelado en el horno del mostrador", afirma Yarza. "También en Madrid, recuerdo una supuesta miche (un pan rústico francés tradicional) que compré en Cosmen&Keiless que era muy mediocre y desprestigiaba el nombre que llevaba. Bueno, esto pasa por toda España a diario, donde el nombre 'gallego' prostituye muchos grandes panes que se hacen en Galicia, donde nunca han oído hablar de algo llamado 'barra gallega".

Muestrario de panes de viena lacrem
Muestrario de panes en Viena LaCrem (Madrid). / SAMUEL SÁNCHEZ

 

También muestran su respeto por algunas panaderías que hacen bien las cosas. "Baluard o Turris, en Barcelona; Benipantoledo, en Toledo; la Ecotahona del Ambroz, en Cáceres", apunta Marca. "Artesanos de verdad que se ven afectados por la falta de control sobre quienes cuelgan carteles de 'panadería artesana' y sólo se dedican a encargar por teléfono cajas de pan congelado hecho en serie en la otra punta del país. En Madrid, el Museo del Pan Gallego está un poco por encima de la media y, por lo menos, son honestos". "En Barcelona me encanta Baluard, un panazo lleno de sabor", continúa Yarza. "En Bilbao hay un químico reconvertido a panadero, Sergio Álvarez (su pan se llama Labeko), que está devolviendo el honor al pan en una ciudad devastada por el mal pan; en Madrid, tras probar los panes de las panaderías más guachis del momento, he de decir que no he comido ninguno que me llamara la atención". "En Coín (Málaga) existe una panadería que se llama La Curruca, y el pan que hace es bueno", concluye Bonilla. "Lo pongo como ejemplo, pero estoy seguro de que en muchísimos pueblos pequeños de España, existirán panaderías de este tipo".

El futuro de estas panaderías decentes, y por extensión, del pan en este país, depende de su éxito a la hora de transmitir un interés por el pan de verdad, y de su capacidad para comunicar la diferencia entre su producto y el de los falsos artesanos. "El consumidor prefiere tenerlo todo fácil. ¿Que esto es artesano? Ay, qué rico, tiene aceitunas. Tome, 5 euros", señala Marca. "Pero hay muchas personas que están deseando conocer, que son abiertos y experimentan y que, aunque el sabor profundo de un pan les sorprenda, quieren ir más allá. Quizás habría que conseguir que la gente se interesara por el sabor y llegara a un punto en el que pudiera distinguir panes de plástico rellenos de pasas de panes bien hechos".

Por último, ¿algún consejo para que no nos engañen? "Hace tiempo que cuando voy a la frutería no miro, simplemente acerco el hocico y huelo el género. Yo le diría a la gente que hiciera lo mismo con su pan", recomienda Yarza. "El pan tiene que saber al cereal del que proviene. Al igual que el vino, tiene que hablarnos de la tierra, del tiempo de fermentación y de las manos del panadero. Busquen buen pan, exijan a su panadero que haga mejor pan. ¡Y si el pan no está bueno, díganlo!".

 

¿Cuáles son las mejores panaderías que conoces? ¿Y las peores? ¿Te has sentido timado alguna vez? Cuéntalo en los comentarios o en Twitter en el hashtag #pandeverdad

Hay 786 Comentarios

Qué interesante! Me ha encantado. He vivido al lado de la panadería Baluard, en La Barceloneta, y doy fe de que el pan es estupendo. Turris también lo he catado y es muy bueno. Y Crustó también, aunque caro de cohooones...un poco timazo pero bueeeeeno... Gracias por dar in golpe en la mesa con tanta tomadura de pelo panera! : )

El otro día probé un pan hecho en Barcelona que me pareció insuperable, delicioso, emocionante y raro.
No lo compré yo, fueron mis hermanas y por eso no recuerdo el nombre del obrador donde se hizo. Sé que está en la calle Caballero (no es Fes-te farinetes) y que además tienen dos tiendas más en las que dispensan su pan, también en Barcelona ciudad.

Voy a conseguir el nombre para promocionarles, porque me parece que se lo curran mucho y bien.

Y para compensar te daré el nombre de otro local que en teoría vende pan artesano que es un asquete. Desde fuera ya parece un engañabobos, pero entré y lo probé en dos de sus tiendas.
Es "Santa Gloria" de la calle Mandri y también en la calle Craywinckel. Un timo total, por lo menos las dos variedades que yo probé.

Provengo de Alcalá de Guadaíra, conocida como "Alcalá de los panaderos".
Sus calles que huelen a pan desde las 4 de la mañana todos los dias, eso es pan artesano. Esas familias que generación tras generación tienen sus horarios trastocados para que comieramos todos pan de verdad.
Ahora vivo en Madrid, y entre los "chinos" y las piji panaderias de Malasaña......me tengo que traer pan de mi pueblo.
Seamos serios señores que se nos va la cabeza.

Yo soy de un pueblo pequeño de Alicante y cuando me fui a Valencia a estudiar me llamó en la atención que en todas las panaderías pijas vendiesen "pan de pueblo" como una delicatessen. Cuando un día me decidí a comprar una barra a 250 pesetas del año 99 me di cuenta de que efectivamente el pan de pueblo que vendían en Valencia era exactamente igual de malo que el del mi pueblo en Alicante.

Desde que nací, en verano, el pan no aguanta decente ni hasta mediodía. Y siempre me habían dicho que era por la humedad, la playa y tal y cual. Cual fu mi sorpresa el año que estuve de Erasmus en Sicilia, que el pan era exquisito, duraba en perfectas condiciones 2 o 3 días y después era apto para comerlo tostado. En mi tierra el pan a mediodía esta gomoso, al día siguiente su única utilidad es para hacer torrijas y a partir del segundo solo vale como arma arrojadiza.

Por último comentar que una de las frases que más se prodigan en este santo país es la de "llevo toda la vida haciéndolo así y no va a venir ahora nadie a decirme a mí como se hace ...." yo siempre respondo lo mismo: Mi madre lleva toda la vida haciendo la paella, y lleva toda la vida haciendola MAL. Pero como pasa con el síndrome de Estocolmo, al final la defiendes y todo

Me ha encantado el artículo. Yo vivo en Amsterdam y noto la diferencia en la calidad del pan. Muchas veces el pan que ponen en los restaurantes en España ni huele...¿será de decoración? Por suerte, aún hay vocación y se puede comer buen pan en pequeñas panaderías. En Tenerife: http://www.panesdelmundo.es/

Bueno, no hay que irse a las boutiques, 70 céntimos por una barra de pan normal en muchas panaderías de barrio o supermercados es ya un robo a mano armada... armada de pistola de pan.

Vaya, otro motivo más que añadir a mi lista de "porqué me gusta vivir en un pueblo".
Me sorprende este artículo porque aquí (Mallorca) no tienes ninguna dificultad para encontrar pan artesano, incluso en la ciudad, a cada cuatro o cinco manzanas. Recurrimos a los industriales en casos de extrema urgencia y, aún así, muchos preferimos unas "Quelytas" antes que uno de esos chicles-pan.
Qué suerte la nuestra!

Me encanta el tema de hoy. Es algo que hemos comentado hasta la saciedad mi marido y yo, desde hace unos años el pan no sabe a nada y al cabo de unas horas de haberlo comprado coges la barra y se dobla sola. Recuerdo que cuando era pequeña, el domingo no había pan fresco, y se comía el del día anterior y no estaba mal, sabía mejor que algunos panes frescos de hoy en día.
Soy gallega y, la verdad, será por mi ignorancia, pero no conozco la variedad específica de pan a la que se refieren con lo de "barra gallega" ¿Alguien me lo puede aclarar?.
De todas formas en Galicia pasa lo mismo que en el resto de España, hay muchas panaderías malas y alguna buena. Aquí también desembarcaron hace más de 15 años las mal llamadas boutiques del pan, y aunque todavía quedan algunas panaderías tradicionales, la mayoría han sucumbido a las masas congeladas.
Creo que voy a seguir el ejemplo y hacerme mi propio pan, aunque sea sólo el fin de semana, para que mi hija sepa lo que es el pan de verdad, porque ha llegado al punto de que prefiere el pan de molde al pan fresco (algo no tan sacrílego si tenemos en cuenta la calidad de este último).

Saludos

Que el pan sea congelado no significa que sea artificial o malo.. los grandes restaurantes de 3 estrellas también sirven panecillos congelados deliciosos. (son caseros y luego se congelan). el timo supongo que está en que te los venden como si fueran hechos allí mismo (aunque tampoco creo que haya algun cliente que lo piense, solo el más ingenuo).

Estas porquerías congeladas no sólo son la ruina del panadero. Pregunten a los fabricantes de amasadoras, laminadoras, armadoras de barras y tantas otras máquinas que se usan para hacer el pan tradicional.
Por cierto, Girona y Consell de Cent, en BCN, hay una panadería vieja que hace pan de toda la vida...

Desde mi poco conocimiento sobre el pan casero (aunque si que hago pan en casa, he trabajado con masa madre y he ido a un curso con Iban), el día que asistí a Panaria, aquí en Valencia, a un curso sobre el pan, me quedé según iban hablando y explicando como hacer un pan cada vez mas alucinada.

Era todo lo contrario lo que decían a lo que yo estaba acostumbrada o hacía. Cuando alguien que veías que estaba acostumbrado a hacer su pan les preguntaba algo, ya no sabían que responder.

Pero todo llegó a su fin, cuando nos explicaron que la masa de pan no se "maltrata" para amasarla, sino que hay que hacerlo muy suavemente como acariciando la masa. No sabría explicaros mejor como lo hacían, pero un niño trabajando la plastilina, la trabaja muchísimo mas de lo que ahí trabajaron la masa que sólo lo hacían con los dedos y nudillos
Despues de todo eso, algo me olió raro en ese "Pan Artesanal" con tantísimos sabores e ingredientes que elaboran

Si alguien de Valencia tiene posibilidad de asistir a esos "cursos" (gratuitos), merece la pena que vayan para que así vean todo lo que es no saber hacer pan....

Sí que es una pena, pero me temo que una vez más se trata de un problema combinado: (mala) educación por parte del consumidor que se deja (nos dejamos) engañar por los cantos de sirena de las modas. Y de (mucha) desvergüenza por parte de los comerciantes que están más atentos a llenar su bolsillo que a ofrecer porductos de calidad

En muchos pueblos de España ha llevado a la ruina a panaderos de verdad este tipo de "panaderías" y cuando nos hemos querido dar cuenta ya era muy tarde. Yo vivo ahora en un pequeño pueblo donde hay una única panadería , eso sí, como dios manda, con sus panaderos trabajando de noche, mimando esas masas, con panes de verdad, artesanos, de los que no se convierte en una masa de chicle apenas pasa unas horas.
Muy buena artículo

Buenas!!
Ya lo dicen por aquí. El problema de hacer un buen pan son los costes y los clientes no están dispuesto a pagarlo. Están acostumbrados a la porquería, con perdón, del pan industrial de las grandes superficies. Mucha de la culpa la tienen los clientes, pero tb los panaderos por no haber cuidado y haber vendido las propiedades del auténtico pan y haber entrado en la guerra de los precios, mejorantes, aditivos etc...

Egun on, Alcachofero Mayor del Reino!
Nunca he visto una alcachofa tan lustrosa como la de ayer, qué foto!
--Aló, Comidista:
Supongo que existirá en este país una Cofradía de la Alcachofa y que ya te habrán nombrado Cofrade Mayor ó algo así; si no es así, ¿a qué esperan? Si no existe tal Cofradía, ¿a qué esperas tú para crearla?
Ay, el pan! El mejor pan que yo he comido ha sido en Galicia y Asturias; cuanto más pequeño el pueblín y la panadería, más artesano y rico, biquiños y besinos!

Los panes más ricos que yo he tomado en España son las tortas de Aranda y el pan de Valladolid, ambos cual más insuperable.
Reivindico el pan candeal ah! compro en una panadería antigua de mi pueblo y siempre que puedo hago mi propio pan.
#alamierdalasbaguettes .
http://elpucherodehelena.blogspot.com

Pues en Valencia está tan difícil encontrar pan que no se convierta en goma, catalize como si fuera espuma de poliéster o fragüe, que me lo hago yo en casa con la termomix. Saludos a todos.

:OO se me salta la lagrimilla de la emoción... has escogido muy bien tus expertos en pan. Y recuerdo que conocí a un panadero de Alcázar de San Juan en un curso de La Cocina de Babette que nos contó que no hacía pan mejor primero porque las harinas que les venden a los profesionales son un bodrio y segundo porque si tenía que cobrar siquiera 1 euro por pan la gente no lo quería... Los clientes sí que tenemos la culpa, nuestra incultura más bien.

Mis recuerdos buscan las pistolas y los colines que se vendían en el Madrid de los 70, y hasta los 80... panes humildes en cualquier panadería de barrio, pero que eran bien dignos.

Cuando uno se fue haciendo mayorcito y comenzó a recorrer algo de este solar, descubrió los panes blancos de Castilla, en Tordesillas, en Fuentes de Nava; los panes gallegos de Cea y Carral; los zamoranos de Manganeses; y por supuesto los asturianos de Bornazal, Borracán o los elaborados con escanda -un trigo de montaña- en Grado, Teverga, Yermes, Tameza...

Salid de las ciudades y recorred los pueblos. Entrad en una panadería y dejaos envolver en el aroma de la levadura, la harina y la leña... que rico, que sano y que bonito.

Buen día!!

Cuantas veces he discutido sobre este tema!
Lo pasé realmente mal cuando vine a Bilbao por el tema del pan. Soy consumidora compulsiva de pan, como pan con pan, y claro aquí es imposible encontrar algo que no sea congelado(bueno ahora tenemos a Sergio) y que se parezca a lo que comía en Galicia.
Me llamó mucho la atención, y también lo comentas, eso de la barra gallega. Cuando la vi dije pero esto qué es? Si no existe esa barra en Galicia ni se parece a ninguno de nuestros panes.
Ya basta de engañar!
Mi consejo también es que olais el pan, ahí no hay engaño!

¡Viva el pan que se hace en Ávila!

Nos engañan como bobos/tontos/idiotas, no puede ser que panaderías de pueblo hagan panes estupendos y a un precio mínimo y paguemos por basuras congeladas unos precios astronómicos.
Sí es cierto que los consumidores tenemos parte de culpa (o mucha), pero normalmente tampoco tenemos donde elegir, la oferta de pan de verdad es escasa o nula (en las ciudades).
Buen artículo, viva el pan de pueblo!

Hace tiempo que no compro pan, ni pienso, y justamente por eso, vaya mierdapan que venden en España!!! En todos los lugares por donde he viajado el pan es rico y barato, ¿dónde ha quedado el buen pan en este país? En casa llevamos desde hace 1 año haciéndolo y probando cual nos queda mejor o peor, y es una pasada hacerte tu pan. Lo preparamos un día y tenemos para toda la semana porque no es lo mismo que venden en las panaderías, tiendas de pan o como les quieran llamar, que te pegan unos palos que te dejan temblando por un trozo de algo que en poco tiempo es como un chicle. La decisión la tomé un día que me fui a por pan, cogí una barra grande de kilo (blanca-normal) y me pidieron 2,80 €, me quedé atónita, me la llevé y cuando llegué a casa le dije a mi pareja que era el último pan que compraba en una tienda. Ahora, vivo más contenta que contenta con nuestros panes. Esta semana lo hice con cerveza...oooiii ama, qué rico está, no quiero que se termine!!! Sé que le pongo y qué le hago y casi que mucho mejor. Aunque a este paso Mr. Mariano no nos deja ni hacer pan en casa, muy caro se hará el mes que viene. :P
Me quedo con este comentario del post: "Es para darnos un par de buenas leches, por bobos". A ver si lo aplicamos porque a pesar de todo la gente lo compra tan contenta y sin importarle lo que come, dios, no importarle lo que come, qué cosas...no?
Besos Comidistas

VAyan a un curso de pan con Iban o Javier Marca. Robenles un poco de masa madre, de esa que llevarán al curso y olvidense de sufrir. Nunca más volverán a comprar pan, excepto extrema necesidad...

Estoy totalmente de acuerdo con tu artículo, en España cuesta mucho encontrar un buen pan, en la mayoría de panaderías venden pan muy caro y que en unas horas es incomestible!
Recomiendo que cada uno empiece ha hacer su propio pan en casa, sabe muy bien y es gratificante pensar que los has hecho! Por cierto, las harinas del amasadero son geniales ;)

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

El Comidista

Sobre el blog

El Comidista trata todos los aspectos de la realidad relacionados con la comida. No sólo da recetas fáciles de hacer, habla de restaurantes accesibles o descubre los últimos avances en trastos de cocina, sino que comenta cualquier conexión de lo comestible con la actualidad o la cultura pop. Todo con humor y sin ínfulas de alta gastronomía.

Sobre los autores

Mikel López Iturriaga

es periodista y bloguero, y lo más decente que ha hecho en su vida es crear El Comidista en 2009. Escribe en EL PAÍS y habla en el programa 'Hoy por hoy' de la Cadena Ser, después de haber pasado por Canal +, El País de las Tentaciones, Ya.com o ADN. Aprendió a guisar con su madre y, después, en la Escuela Hofmann, pero sigue siendo cocinillas antes que cocinero.

Mónica Escudero

es DJ, madre, escribe, cocina y pone la mesa para El País Semanal, ejerce de Comidista adjunta, y no necesariamente en ese orden. Dirigió las revistas Barcelonés y Madriz, y colaboró en medios como Marie Claire, SModa, Vanidad, Yo Dona o La Luna. Ha escrito A vueltas con la tartera, y lo que más le gusta es cocinar, la michelada y los gatos (pero no para comérselos).

¡Pregunta!

Pregúntale al comidista

Envía aquí tus dudas gastronómicas e inquietudes personales. Es como el teléfono del tarot, pero gratis.

Buscar receta

Nuevo libro

Las 202 mejores recetas de El Comidista

Las 202 mejores recetas de El Comidista

Recetas a cascoporro, guías para cocinar, un calendario de temporadas y una selección de lo mejor de su consultorio psicogastronómico se unen en el último libro de El Comidista.

Eskup

Facebook

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal