
La Granja Viader, meca del vacaburrismo ravalero. / AINHOA GOMÀ
Cuenta la leyenda que las personas que van a festivales de música electrónica no comen. Que alimentan su cerebro con otra clase de comidas diferentes a las habituales en el ser humano. De todo habrá en la viña del Señor, pero en el caso del Sónar de Día, digo yo que la mayoría de los asistentes no serán tan burros de ponerse como la Moñoño a esas horas, y algo se echarán al colate por los alrededores del CCCB barcelonés. Cumpliendo la función social de procurar una nutrición decente a estas indefensas criaturas, he decidido compartir mi lista de establecimientos favoritos de la zona (El Raval), que conozco bien por haber vivido allí unos cuantos años.


