
Ensalada de sandía, queso feta y cebolla roja. / AINHOA GOMÀ
El verano es una explosión de lujuria hortofrutícola. La abundancia de jugos de los productos de la naturaleza no puede ser más adecuada para una época en la que necesitamos meter líquido en el cuerpo para aguantar el calorazo. Yo diría que es mi estación favorita en cuanto a frutas y verduras. Aunque claro, también lo diría del otoño por la calabaza y las setas. Y del invierno por las naranjas y la coliflor. Y de la primavera por las fresas y los espárragos. En fin, lo importante es no ser cortimer y tomar los alimentos frescos en su temporada: es más barato, más sabroso y más sostenible. Estas son algunas de las maravillas que nos depara la estación, ordenadas más o menos por orden de aparición.


