Me cuesta imaginar una infancia feliz sin un bocata de chorizo de Pamplona en la mano. Esta maravillosa merienda poseía en los setenta un halo de novedad frente al de jamón, al de salchichón o al de chorizo convencional que lo hacía irresisitible para cualquier niño. Sus virtudes eran numerosas: el pan impregnado de la grasa a cascoporro del embutido, el atractivo color rojo chillón sobre el blanco de la miga y el beige de la corteza, el sabor poderoso, la textura tierna... sólo de pensarlo me pongo a salivar.
Fui un apasionado admirador del bocata de chori de Pamplona hasta bien entrada la adolescencia. Por eso cuando desde las más altas esferas de Prisa me dijeron que era una prioridad absoluta para el grupo dar con él y entrevistarlo, se me formó un nudo en el estómago. En mi etapa de periodista musical me había encontrado con algunos de mis ídolos, pero nunca con un mito del calibre de este. ¿Me traicionarían los nervios? ¿Sería capaz de articular palabra? Con la excitación propia de una belieber, viajé hasta su lugar de origen y di con él en una escuela del popular barrio de La Chantrea.
Hola, ¿es usted un bocadillo de chorizo de Pamplona de verdad?
¡Hola! Sí, claro que lo soy. ¿Por?
¿Me deja verle el interior?
¡Pero bueno! ¿Por qué le voy a dejar verlo? ¿Quién es usted?
Un periodista de El País. Mikel López Iturriaga, el de El Comidista.
¿El Comiditas?
No, El Comidista. El del blog, hombre. El que escribió lo de las boutiques del pan y la carta esa tan chunga al de Mercadona.
Ni idea. Yo es que no leo muchas revistas.
Sólo quería verle el interior para comprobar que lleva usted chorizo de Pamplona de verdad.
Bueno, me abro un poquito. ¿Ve cómo mi chori es de esos tiernos con la carne bien picada? ¿Y cómo tiene un rojo intenso que contrasta con los granitos de tocino más anaranjados? Es de Pamplonica, no crea.
Dios mío, es verdad. Es usted. Qué nervios por favor. ¡¡¡Ayyy que me desorinooooo!!!
Tranquilo hombre, que soy un bocadillo normal.
Es que soy muy 'fans' suyo.
¿Fans? Yo creía que se decía "fan".
'Fans' es más que fan. Es como superfan o megafan. Pero déjeme que le comente: no se ha sabido nada de usted en los últimos años. ¿Dónde se ha metido?
Después de servir de alimento básico de los críos en los setenta, los ochenta y los noventa, retrocedí un poco, la verdad. Sigo resistiendo en algunos núcleos de población, pero ya sabe, con el rollo de no darles grasa animal a los pequeños, las madres no me ven con tan buenos ojos.
¿Es verdad que tiene usted tanta grasa, sal y colesterol?
Bueeeeno... Mi chori lleva un poco de grasa, no puedo negarlo. Alrededor de un 60%. Pero varias generaciones de españoles me han comido y han crecido sanas y fuertes. Creo que soy bastante más saludable que muchas de las porquerías de bollos industriales que se toman ahora.
En eso le doy toda la razón. Pero hablemos de los inicios: siempre me he preguntado si su chorizo era un producto popular o nació con la industrialización. Nunca lo vi en estado 'natural', siempre iba envuelto en el envoltorio de alguna marca.
Qué va, mi chorizo es de origen popular. Surgió en la matanza del cuto [cerdo] que antiguamente hacían los pamplonicas en sus casas. Se dejaba curando hasta el Corpus Christi, dos meses después del final de Semana Santa. La gente se ponía ciega a chorizo después de la procesión.
Y lo de comerlo siempre en bocadillo, ¿por qué?
Supongo que la facilidad para morderlo lo convirtió en el producto perfecto para bocatas como yo. Con el chori de Pamplona no te pasaba lo mismo que con otros embutidos, que arrastrabas la mitad de la chicha en los dos primeros mordiscos y luego te tenías que comer todo el panazo a palo seco.
Sin embargo, nunca tuvo usted la misma aceptación de la crítica que el bocata de jamón o de chorizo ibérico.
Digamos que tuve un público más juvenil. Siempre fui más indie, más de culto.
No se preocupe, sus admiradores le queremos así. ¡Que les den a los exquisitos! Usted era especial, único.
Gracias majo. Mi sabor característico se debía a que mi chorizo era un poquito dulce porque lo podían aderezar con una puntita de azúcar, a que llevaba vacuno además de cerdo y a la capita blanca de flora que se le formaba en la piel.
Permítame que como vasco le pregunte una curiosidad personal: ¿cree usted que Navarra se debería unir a Euskadi?
Uffff... mira, es que se me está haciendo tarde.
Bueno bueno, pues una última cosa: ¿me deja que le dé un mordisquito?
Venga. Vale. Cómeme la puntita, verás que buena está.
Mmm, ¡qué rico está! ¿Se quiere casar conmigo?
Ya veremos.
Agradecimientos a Reyno Gourmet por la información facilitada para esta entrada.



Hay 161 Comentarios
Me estaba zampando un bocata de chorizo de Pamplona en el curro y aprovechando para echar un ojo a El Pais. Y voy y me encuentro este blog. Jajaja, como lo he disfrutado!!!
Publicado por: Rafa | 19/06/2012 16:40:42
¿y qué paso luego?
Publicado por: Al | 19/06/2012 16:33:51
Para mí no es comida viejuna, soy megafans de este bocata! Lo que sí es una guarrindongada, más de una vez me lo añado al bocata de Nocilla (E S P E C T A C U L A R !!)
Publicado por: Saru | 19/06/2012 16:31:24
La entrevista podía ser un poco más dura, pero enfín a lo mejor si el chorizo fuese de cantimpalos ¿quién sabe?
De todas formas he comido unos cuantos
Publicado por: carmen | 19/06/2012 16:20:40
Pocos me habré comido yo... y apoyo lo de hacer algo en homenaje al quesito; hasta los cinco años no abría la boca y mi madre me trajo una caja de El Caserío y voló; desde entonces, no he parado de comer. Un abrazo.
Publicado por: Rafa Sirvent | 19/06/2012 16:08:29
Qué envidia! Yo me pasé toda la infancia a base de chorizo y jamón ibérico y salchichón de Vich. Y no os podéis ni imaginar la envidia que pasaba al ver a los otros niños con su bocata de chorizo de Pamplona. De mayor comprendí por qué los papás de mis amiguitos me pedían que les diera de mi bocata.
Publicado por: Laura | 19/06/2012 16:04:10
El problema del chorizo de Pamplona es que la gran mayoría de lo que se venden como tal son basura grasienta llena de colorante y de nitritos.
Pero os aseguro que existen varios chorizos de Pamplona que son una delicia basada sobre todo en un pimentón de altísima calidad y un contenido menor en grasa al permitido por ley
Uno de los que más me gustan está elaborado en Logroño y no en Navarra.
Al chorizo de Pamplona le pasa, el pobre, lo que a la sobrasada. Es más fácil encontrarla asquerosa que deliciosa, pero cuando pruebas la deliciosa te das cuenta de que el problema es parar para que el colesterol, los triglicéridos y la barriga no se te aumenten hasta las nubes.
¡Viva la grasa con pimentón de buena calidad!
Publicado por: miquel (no Iturriaga, claro) | 19/06/2012 15:59:41
Yo a mis hijos les sigo dando chorizo pamplona y les gusta.
En su colegio hay de todo mucha bolleria industrial y algunos repipis de brie.
Por favor no digas fans no queda bien ni en barcelona con 40 y pico ni en bilbao con 18.
Publicado por: kurt | 19/06/2012 15:57:18
¡¡qUE GRAN IDEA la de entrevistar a un bocata de chorizo de Pamplona¡¡. Lástima que la realización haya sido un poco floja.
Publicado por: JCV | 19/06/2012 15:28:55
¿Y el bocata de chorizo Revilla? Se va a sentir discriminado...
Publicado por: Manu | 19/06/2012 15:27:19
Por cierto, ¿soy yo o hoy ha quedado todo un poco gay? el comiditas, ser "fans", .. y el final con lo de "Cómeme la puntita, verás que buena está".... Vamos, de dialogo de cuartooscuro chuequero...
Publicado por: Jopor | 19/06/2012 15:19:59
Siempre te leo y, con eso de que es un vistazo rápido en la ofi, nunca suelo comentar, pero es que hoy casi se me cae una lagrimita. La mayor fan de bocatas de chorizo pamplonica de todos los recreos de todos los colegios de Cádiz en su momento posiblemente fuera una servidora. Bastó con decirle a mi madre que me encantaba para alentarla en su empeño por que no dejara nada del desayuno. De ahí en adelante, de las cinco veces que abría el bocata a la semana, tres o cuatro era siempre chorizo de Pamplona. Tan aficionada me volví que recuerdo a veces no haber llegado a pisar el recreo cuando tenía ya la bolita de papel de aluminio en la mano... Algún día debí de pasarme a otros embutidos más de adulto... Y lo cierto es que hace muchos años que no he vuelto a probarlo.
Mira por dónde lo busco y me zampo un bocata de nostalgia esta misma tarde. Gracias, Míkel.
Publicado por: Raquel | 19/06/2012 15:01:43
yo, la verdad, le tengo mucha mania a los bocadillos de chorizo pamplonica (o del salchichon aquel grasiento industrial) con mantequilla porque siempre los recuerdo enguarrados en el suelo del patio del cole, o peor aún, en los meaderos.. uergs!!!!
Como buen catalán, lo mio eran bocadillos de catalana o de jamón con un buen pan con tomate.... O de merienda, pan con vino y azucar (igual eso explica mi posterior tendencia al alcohol...), o un "llonguet" con una onza de chocolate...
Publicado por: Jopor | 19/06/2012 14:59:53
Es el rey de los bocadillos, yo lo sigo tomando algunas noches para cenar y me transporta a la infancia, su sabor es insuperable :-) Muy buena entrevista Mikel 'comiditas'
Publicado por: Manu | 19/06/2012 14:57:29
Yo siento una profunda tristeza por todos aquellos que se tenían que comer un bocata de chorizo de Pamplona a palo seco existiendo el mayor invento catalán de la historia, el pan con tomate... uno de los más exquisitos manjares de la Creación ,amiguitos.
Publicado por: david | 19/06/2012 14:51:50
Junto a la nocilla, los quesitos y la mortadela color fucsia falta la loa al pate apis -de toda confianza - o en su defecto la piara.......... Anda que no seria mas triste la vida sin darse un homenaje graso de vez en cuando!
Publicado por: Ines | 19/06/2012 14:50:30
Vivo en los Paises Bajos, y desde hace unos 3 años que puedo comprar el chorizo de Pamplona en una cadena de supermercados, AH. Una vez al mes me doy un gustazo.. y me preparo el bocata (eso si, con tomate, como buena catalana que soy). Una autentica delicia!
Publicado por: Cristina | 19/06/2012 14:46:33
Dios cómo le hecho de menos, y encima el cardiólogo me quita toooo el embutido, hasta el jamón, pero jamás olvidaré aquella tarde en la que jugaba con mi primo y dijo mi tía: ¿qué queréis de merendar? y nosotros dijimos bocata de chorizo(en mi caso revilla) con ... atún, no sabéis lo rico que está esa grasa mezclada con el aceitillo del atún empapando el pan, ahhhhh babeo. Vuelve a las tiendas y a los super y rescatemos las meriendas, cosa que hago los findes y viernes, no me la salto al menos esos tres días.
Publicado por: Lonecesito | 19/06/2012 14:36:31
Jaaajajajajajaja, buenísimo, el bocata y el artículo, mira por donde, que con esto me has alegrao el día!! Muy bueno Mikel!!
Publicado por: Lechuck | 19/06/2012 14:35:54
Chorizo pamplonica en pan de molde, con tulipán, con nocilla, con gusanitos (de esos naranjas, que si los quemas parecen plástico), con patatas, con queitos, untado en la coca-cola,... Excelentes manjares, guarros donde los haya, pero excelentes. Mis hijos siguen comiendo el chorizo de Pamplona y yo, cuando no se pueden acabar el bocadillo, también. Entrañables recuerdos,...
Publicado por: Iñaki | 19/06/2012 14:09:18
A mí me pasó lo mismo, pero en los noventa. Se puede decir que casi no comía otra cosa para almorzar hasta bien entrada la adolescencia...
Publicado por: Toni Castillo | 19/06/2012 13:52:51
que penita, no se por que los adultos no merendamos. Ese bocadillo de chorizo de Pamplona, ese quesito y esas cuatro onzas de chocolate y para beber un vaso de leche o de zumo de naranja... eso si era vida
Publicado por: mariam | 19/06/2012 13:46:54
Más bien Euskadi, Euzkadi o como se llame ahora sería la que se uniría a Navarra, puesto que Navarra tiene más tradición histórica (fue un pequeño reino, no olvidemos) y además es más grande. Pero vamos, si yo fuera navarro no querría esa anexión ni en pintura, clarísimamente.
Publicado por: Jaime | 19/06/2012 13:43:53
@Paco: tu comentario me ha recordado la frase "hay poco pan para tanto chorizo" jejeje.
Publicado por: bea | 19/06/2012 13:43:20
Ah!! qué nostalgia del humilde embutido y de los coños peludos
Publicado por: Mortimer | 19/06/2012 13:40:01