
Qué 'frejquito', qué bien entra. Y luego... / EL COMIDISTA
Ir a la ópera no es precisamente mi actividad favorita, y reconozco mi ignorancia en ese terreno artístico más allá de la mínima culturilla general. Sin embargo, no pude decir que no cuando hace algunas semanas me invitaron a ver Don Giovanni: mi asesora operística y a la vez fotógrafa Ainhoa Gomà me dijo que la compañía responsable del montaje, la Deutsche Oper Berlin, era excelente, y el lugar de la representación, el castillo de Peralada, no sonaba menos atractivo.


