
Chufamix, 'the horchata maker'. / EL COMIDISTA
Tras pasar medio verano conectado a una sonda de horchata, he entrado en una especie de espiral chufera que me ha llevado a indagar sobre este peculiar producto. Así he descubierto que desde hace unos años la chufa está viviendo un boom que afecta no sólo a la popular bebida, sino a toda clase de derivados desconocidos para mí. Imagino que el aceite, la cerveza, el chocolate, el turrón, la harina y otros productos elaborados con el minitubérculo no serán una gran novedad para los valencianos, pero para un vasco perdido en Barcelona suponen un fascinante universo que descubrir.


