
Toma subidón de glucosa. / EL COMIDISTA
La ausencia de postres en el blog en los últimos milenios no se debe a que esté a régimen, ni a que haya descubierto que soy diabético, ni a que le haya prometido a la Virgen de Begoña privarme del azúcar. No sé porqué, pero últimamente estoy bastante vagoneta con los dulces. ¿Será que veo auténticas obras de arte en otros blogs y creo que nunca llegaré a tal virtuosismo? ¿O de tanto leer artículos de nutrición mi subconsciente me empuja a huir de los glúcidos?


