
El bocata de pavo definitivo. / EL COMIDISTA
Hay cocineros y cocinillas que ven la Thermomix como una especie de encarnación del mal. Para ellos es la negación de la creatividad culinaria, un trasto que le quita la diversión y la emoción al acto de guisar, y cuyo uso sólo resulta aceptable entre personas que no saben ni cocer un huevo.


