
Come frente a tu microondas. / EL COMIDISTA
Los blogueros, periodistas y demás gente que publica artículos en Internet nos solemos quejar de lo bordes o insultantes que pueden llegar a ser los comentarios o respuestas en las redes sociales de algunos lectores. Es cierto que siempre hay trolls capaces de tocarte las narices, pero cuando me topo con uno procuro pensar que es mucho mayor el número de personas que agradece tu esfuerzo, te ayuda a corregir errores, te da un punto de vista diferente o te proporciona información útil de manera desinteresada.


