
Chirpy chirpy cheep chips. / AINHOA GOMÀ
Las patatas chips caseras tienen sus ventajas: nada de aceites sospechosos, cantidad de sal controlada y, sobre todo, un sabor delicioso si la patata en cuestión es buena. La mayor pega, para mí, es que freírlas resulta un tanto pesado, sobre todo si tienes que preparar cantidades grandes.


