La policía dietética investiga a los telechefs británicos

Por: | 26 de diciembre de 2012

Jamie oliver
Estudios que tocan los... / JAMIEOLIVER.COM

 

La carrera por llenar el buche hasta que se nos empiecen a ceder las costuras ha empezado. Alguna gente lo llama “Navidad”, pero en el fondo no es más que una maratón para ver quién recorre 75.000 calorías en dos semanas. No es que me quiera poner moralista: simplemente constato un hecho del que yo, con mi dieta del polvorón navideño (dos al día después de cada comida, recomendada por 10 de cada 0 nutricionistas), también participo.

Una parte de mí se rebela, y me lleva a promover la moderación en estas fiestas. Pero toda esa tontería se me pasa cuando leo u oigo a algún policía alimentario señalando con el dedo acusador a los que promovemos el disfrute con la comida sin calcular al milímetro la composición nutricional de los platos.

Cuando hablo de policías alimentarios me refiero a gente como los expertos de la Universidad de Newcastle que han publicado un estudio con la siguiente conclusión: las recetas caseras de los chefs de la televisión pueden ser más insanas que la comida preparada que venden los supermercados. Para llegar a este brillante hallazgo, analizaron 100 platos sacados de recetarios de cocineros como Jamie Oliver o Nigella Lawson, las compararon con 100 precocinados y vieron que los primeros tenían más calorías y grasas saturadas y menos fibra que los segundos.

Me encantaría saber quién ha financiado este informe, que fomenta con tanto descaro el consumo de  basura comida envasada de grandes superficies. Pero no pensemos mal: quizá estos señores crean de verdad que ésta es más saludable que los platos que proponen los telechefs en sus libros. Traguémonos que una comida hecha por ti en tu casa con productos frescos es menos beneficiosa para tu cuerpo que una bandeja industrial con sus correspondientes aditivos, sustitutivos, conservantes y camuflantes. O mejor cuestionémonos si todo esto es cierto.

No dudo de que haya recetas de Oliver, Lawson y demás familia que sean hipercalóricas y colesteroláceas. En esto me siento identificado, porque algunas de las mías también lo son. Pero no todas. Ni siquiera la mayoría. Y aquí está el quid de la cuestión: para mí una alimentación sana no consiste en estar constantemente pendiente de la cantidad de calorías, fibra y grasas de cada plato. Es más, hacerlo es contraproducente. No se trata de desmayarte cada vez que ves un trozo de tocino o un pastel, sino de lograr que tu dieta sea lo suficientemente equilibrada como para combinar grupos de alimentos diferentes, consumiendo unos de manera intensiva (frutas, verduras, cereales y sus derivados, legumbres), y otros, más ocasional (carnes, lácteos, dulces). Esa variedad es la que trato de promover en este blog, y la que constato cuando leo los libros de cocineros a los que el estudio señala con el dedo.

Nigella-Lawson
Nigella Lawson, diosa de la lujuria gastronómica. / NIGELLA.COM

 

¿Puede un plato de comida casera rebosar calorías y grasas saturadas? Por supuesto que sí. Pero siempre lo preferiré a un plato prefabricado, digan lo que digan los sabios de Newcastle. Por suerte hay otros sabios más sensatos que están poniendo el punto de mira no tanto en las cantidad de calorías, sino en su calidad. Insisten en que los problemas de salud relacionados con la dieta occidental no sólo se deben a la sobrealimentación, sino también al consumo de comida procesada -manipulada a nivel industrial- en detrimento de los productos frescos. Es decir, al abandono de la cocina en las casas, esa cocina a la que el estudio le hace un flaco favor cuestionando a los que la promueven por pasarse alguna vez con la crema.

Como decía hace unos días el periodista Michael Pollan en una entrevista en Cukmi, "la desaparición de las habilidades culinarias nos deja a merced de las grandes corporaciones, que no cocinan con cuidado, con buenos ingredientes ni con amor. Sólo la comida hecha por humanos nos nutre realmente". No puedo estar más de acuerdo. El hecho de preparar la comida con tus propias manos te conduce casi siempre a alimentarte mejor, porque eres consciente de lo que te estás metiendo en el cuerpo. O al menos más consciente que con una comida cultivada en una fábrica que calientas en el microondas.

Actualización 27/12/2012: la institución que financió el estudio es Fuse, un centro británico de investigación en salud pública. Fuse recibe fondos de British Heart Foundation, Cancer Research UK, Economic and Social Research Council, Medical Research Council, y el National Institute for Health Research. Los autores del informe declararon que no recibieron ningún tipo de apoyo ni han mantenido relación con ninguna de las empresas que pudieran resultar afectadas por el informe en los últimos tres años.

Más recetas en:

Supermercado El Corte Inglés

Hay 66 Comentarios

Ante tanta tontería postmoderna y tanto listo, propongo la experiencia como sustento principal de toda teoría científica y tener a los tipos que hicieron el estudio este un año a base comida preparada del super ¿se prestan? Anda que lo iban a flipar...

Tomás, en España hay muchísima gente (seguro que la mayoría) que aun se cocina la comida a diario; y si no tiene tiempo, la deja preparada del día anterior; y si no puede, hace comida un día a la semana y la congela. Pero sigue siendo comida casera. Y esto es así porque en España tenemos un sector agrario muy pujante y las materias primas "de toda la vida" siguen saliendo infinitamente más baratas que comprar cualquier producto envasado, al contrario que en países como UK, donde a esto se suma un tema cultural con la comida que estos "telechefs" intentan combatir. ¡Pero si los propios ingleses se burlan con su típica flema inglesa de lo mala que es su comida típica (o de lo mal que la preparan, que también es otra cosa)!

Como dice Tomas, ni Mikel ni los que comentan se han molestado en leer el estudio original, y así es imposible tener un conversación informada, crítica y objetiva. Para los que se preguntan quién ha financiado el estudio y qué intereses ocultos tiene, os dejo los dos últimos párrafos del artículo:

Funding: At the time this research was done, MW was partly and JA fully supported by Fuse, the Centre for Translational Research in Public Health, a UK Clinical Research Collaboration (UKCRC) Public Health Research Centre of Excellence. Fuse receives funding from the British Heart Foundation, Cancer Research UK, Economic and Social Research Council (No RES-590-38-0003), Medical Research Council, and the National Institute for Health Research, under the auspices of UKCRC. Views expressed do not necessarily represent those of the funders. Competing interests: All authors have completed the ICMJE uniform disclosure form at www.icmje.org/coi_disclosure.pdf (available on request from the corresponding author) and declare: no support from any companies for the submitted work; no relationships with any companies that might have an interest in the submitted work in the previous three years; and no non-financial interests that may be relevant to the submitted work.

Aplausos para esta nota!! De lo mejor que he leído en el año.
Yo contribuyo con lo casero aportando lo mío. Así que comparto un catálogo completo de recetas paso a paso para que cocinen en sus casas http://contactoconlodivino.blogspot.com.ar/p/recetas-de-cocina.html

Por lo que se ve en lo comentarios, ni Dios se ha molestado en leer el artículo del que proviene la "noticia," lo que podría haber llegado a algún lector a tener en cuenta lo tendencioso de este escrito del señor Iturriaga. Dice Iturriaga "me encantaría saber quién ha financiado este informe;" pues bien, si se hubiera molestado en leerlo, sabría que hasta el British Medical Journal ha dado como válido el estudio. (Por cierto, una pregunta como ¿han comparado los mismos platos o platos similares? sería mucho más productiva y acertada) Otra cosa aparte es la manera en la que se desvía la atención del estudio a elementos tangentes. Me explico. El ascenso a la fama de Jamie Oliver tuvo lugar en medio de una serie de campañas de ataque a la comida que se ofrecía a los niños en los colegios (ahí nadie se preguntó quién pagaba toda la publicidad). El principal argumento de Oliver era la cantidad de grasa por porción, algo desmesurado... pero ahora que se prueba que algunos de sus platos tienen más grasa, conviene desviar la atención. ¿Ahora no es la salud lo que es tan importante, sino la calidad de lo que se come? ¿No habrá que preguntarse qué puede ganar o perder un "chef" ante este tipo de noticias? En el fondo, todo esto parece señalar el verdadero motivo por el que se inició en UK el movimiento "comidista:" no es por salud ni por alimentación, sino por status social. En Inglaterra (donde viví de 1999 a 2005) se empieza a hablar de un modo abierto acerca de esto, pero en España no sé si pasará. Y voy a explicar qué quiero decir. En Inglaterra trabajé en fábricas, ganando más de 250 libras a la semana, gastando 150 al mes en alquiler, siempre cocinando mi propia comida, aunque recorriendo supermercados para encontrar ofertas, por lo que estaba bien de dinero. Mi programa favorito era Ready, Steady, Cook! y fue gracias a él que me interesé en Oliver, y me compré su libro "Jamie's 30 minute dinners." Imposible cocinar sus platos de "diario" sin arruinarme. Y esto va para alguien que escribió cómo Oliver habla del aceite de oliva como si fuera recién exprimido. Por supuesto, seguramente es su propia marca, y lo que él (y Nigella) es, es un excelente comunicador. Pero aquí está la realidad: en un supermercado (UK, digo) te encuentras media docena de donuts con relleno de mermelada, al mismo precio que dos manzanas. Y así hasta el aburrimiento. Y por supesto que no se deben comer cosas precocinadas a diario, ni fish'n'chips, pero que alguien me diga si se comería media tortilla de patatas a diario, que parece que hay mucho desconocimiento y muchas ganas de rajar. Bajaos de vuestros caballos y dejad de consideraros mejores que los demás por lo que coméis.

¿Podrías poner el estudio completo? Supongo que el estudio no esté financiado por TESCO ni Sainsbury's, sino que han comparado con los platos precocinados como ejemplo de comida poco saludable (otros muchos estudios así lo demuestran). Tampoco creo que el estudio critique a los grandes chefs, sino a los chefs televisivos que suelen utilizar recetas con un alto contenido en grasas saturadas, que tienen un sabor más agradable y pueden camuflar un mal cocinado (echa mantequilla o mayonesa y todo te sabrá mejor).

También deberían alertar de que hacer mucho ejercicio puede ser más insano que estar en el sofá y pueda la gente quedarde tranquila al mando de sus mandos.

De fijo q el mentado estudio lo patrocinan intereses industriales, porque recomendar alimentos procesados con altas dosis de sodio, conservantes quimicos y empacados durante meses o anios en plastico es demencial, las recetas de oliver y demas pandilla de tv podran gustar o no, podran ser mas o menos saludables o no, pero al menos cumplieron con atraer de vuelta a la cocina a muchos, que ya se han dado cuenta q un filete o un pescado al horno con vegetales y legumbres queda facil y delicioso.

Dejando a un lado que ese estudio no se lo cree ni Dios, y menos viniendo de Gran Bretaña donde solo comen cerdadas, lo peor de la comida pre cocinada, y yo he probado muchas cosas por vaguería y por la esperanza de que alguna vez algo esté bueno, es el sabor. TODO sabe igual, lasañas, croquetas, risottos, TODO tiene un saborcillo de fondo que hace que sean comidas tristes, cuando lo terminas te quedas con las ganas de haberte comido una lasaña de verdad, y diciéndote: nunca mas. Y siempre aparece algo en el super que te hace pensar ¿esto estará bueno? Y vuelta a picar...

Buen artículo Sr. Iturriaga, y aunque estoy de acuerdo en que donde esté una comida cocinada con productos frescos que se quiten los precocinados, cada vez más empresas dedicadas a la comida elaborada (5ª Gama) se preocupan por crear platos saludables reduciendo los niveles de 'química' de los mismos. Existen productos (platos) elaborados 'artesanalmente' y después ultracongelados listos para su consumo. Me pregunto cuántos de los que han opinado sobre el tema aqui se preocupan de cocinar en casa con productos frescos y luego consumen snacks, aperitivos y bebidas sin medir el nivel de químicos que contienen.
http://www.elpedidohosteleria.com

Por lo que comentáis, este estudio se limita simplemente a analizar lo que en investigación llamamos "macronutrientes" (qué cantidades y tipos de hidratos de carbono/grasas/proteínas/fibra contiene un alimento), pero hay muchos otros estudios que se centran en los "micronutrientes" (vitaminas, minerales y otros compuestos bioactivos minoritarios como los antioxidantes). Está científicamente demostrado que los alimentos procesados pierden prácticamente el 100% de los antioxidantes, una grandísima proporción de vitaminas y también de minerales. Tener una dieta deficitaria en estos compuestos puede ser tanto o más peligrosa que una dieta rica en grasas saturadas.
Ya no sólo a nivel nutricional, a nivel de gusto, la comida elaborada con productos frescos y en casa da mil vueltas a la precocinada (muchos de los aromas y de sustancias que dan sabor a los alimentos, por las altas temperaturas y los procesos de conservado, se degradan, se pierden).

Y además, no porque un grupo de expertos publique unos resultados científicos hemos de tomarlos como verdad absoluta, ya que hay muchos otros grupos de investigación que pueden publicar (y han publicado) lo contrario. La evidencia científica se basa en muchos resultados diferentes y contrastados entre grupos, y no únicamente en que unos "expertos de nosequé universidad" digan una cosa. Esto no tiene por qué ser cierto, hay muchos intereses y mucha gente con bastante poco criterio metida a investigación. Un saludo

Completamente de acuerdo, mejor unas judías judías con chorizo chorizo, que cualquier porqueria sucedánea coloreada, gasificada, intensificada en sabor, espesada, y conservada para hacerte creer que comes algo distinto del plástico que realmente es!!!!

Estuve viviendo en Gran Bretaña en la época del "boom" de Jamie Oliver; reconozco que no es un gran "chef", las maneras que utiliza en la cocina no son las más pulcras y las recetas muchas veces consisten en una mezcolanza varia aderezada siempre con mantequilla, queso, nata y por supuesto kilos de guindilla; sin embargo he de decir en su defensa que en aquel momento (principios de los 2000) en Gran Bretaña nadie cocinaba y el éxito de su programa animó a mucha gente a empezar a cocinar y aprender unos conceptos básicos (muy básicos) de nutrición que hasta ese momento allí no se practicaban ya que Tesco, Marks & Spencer, etc... ofrecían todo tipo de comida preparada u "supuestamente" sana.

Por cierto, Jamie Oliver siempre que si mucha hierbita, muchas hortalizas etc etc, siempre antes de embadurnarlo todo de parmesamo más otros quesos hiper grasos, nata, kilos de mantequilla, etc etc

Pero bueno!!! esto es el mundo al revés! deberían promover el cocinar en casa como medio de relajación y meditación y no la comida precocinada de supermercados!!

Aprovecho la ocasión para poner el punto en el mencionado Jameo Oliver. Se ha convertido en una especie de gurú gastronómico contemporaneo y quiero expresar mi repugnancia absoluta hacia su cocina, su manera de cocinar, su manera de expresarse tan artificiosamente natural. Es un pesado cuyas recetas son pésimas, poco interesantes y verle cocinar dejándolo todo hecho una mierda (como si eso fuese guay) me produce nauseas. En resumen, no me va.

Hablas demasiado de nutrición, ya aburre. que si vacaburrismo que si colesterol que si no comáis carne a menudo BUH! ya puestos a leer a periodistas estadounidenses, échales un vistazo a los libros de Gary Taubes.

Esto lo han sacado precisamente las empresas que se dedican a infestarnos y envenenarnos con su "comida", que lleva meses envasada a saber en qué condiciones, y que luego pretenden que sea la mejor del mundo para, por ejemplo, los comedores escolares. ¿En qué cabeza cabe que una comida fresca que elaboran los y las chefs en sus programas vaya a ser peor para la salud que una que ni se sabe quién la ha hecho ni cómo?

Aquí me he puesto en pie y he aplaudido: "Y aquí está el quid de la cuestión: para mí una alimentación sana no consiste en estar constantemente pendiente de la cantidad de calorías, fibra y grasas de cada plato. Es más, hacerlo es contraproducente." Lo de la comida precocinada es una guarrada, pero es increíble la variedad que tienen en algunos países. Hace 13 años vivía en Irlanda del Norte. Me contrataron para cuidar a un par de críos y me moría con la comida que tenía que darles, la madre me enseñó el primer día el congelador gigante del garage y me indicó que tenía que sacar un par de huevos escoceses para la cena (huevo cubierto de carne de salchicha y rebozado, o algo así era) y un paquetito de patatas "fritas" para cada niño. Las patatas se hacían en 3 minutos de micro, los huevos en 5 de horno. Para mí, como vegeta, me indicó que me había comprado verduras cubiertas de una especie de salsa grasienta realmente desagradable, y que me cogiese también unas patatas. Cuando serví la "cena", los niños lo bañaron todo de brown sauce (de bote) y mantequilla. Lo mejor es que la madre me dijo que, por cuestiones de salud, los niños solo podían beber refrescos light, que si llevaba refrescos con todo su azúcar a casa, los escondiese para que no los viesen y quisiesen probarlos. Yo no daba crédito, pero esa era la cena cada noche, porquerías al horno o al micro bañadas en salsas y mantequillas con refrescos light. Lo más sano que les vi comer quizás fuesen los fish fingers (palitos de pescado). Por cierto, los niños siguen vivos. Yo también ;-)

Nigela es una diosa.

Jajajaajaa! Profundo asco de video... Gran artículo! Somos lo que comemos.

En o fuera del período navideño no suelo imponerme vigilancias. Como y bebo lo que quiero cuando salgo a comer o en casa. Ahora bien, tres veces en semana -donde digo "digo" digo "Diego"- empiezo el día con avena con mucha canela, para aminorar al máximo el bajón de azucar, y un café con leche, paso de comer, pero a la hora de cena me zampo una ensalada de lechuga romana, pepinos y tomates de TAMAÑO FAMILIAR, o sea, literalmente un bol de ensalada gigantesco y un par de copas de vino. De postre cae yogur semi desnatado y nueces. Los días vegetarianos de mínima ingesta calórica compensan de sobra los días de lujuria gastro. Mantengo el peso, como menos carne, el cuerpo lo agradece y a pasar de controles y vigilancias cuando se come bien.

Prefiero las 10.000 calorias por plato de Oliver, Lawson,Ramsay....Oliver echa en sus platos aceite de oliva como si la cosecha se fuese a acabar, y le mete chorizo a la paella pero parecen comibles.Yo me he metido una ración de cochinillo ayer de las que se te alojan en las lorzas durante años...

La verdad es que no tiene mucho sentido eso que dicen, no? yo no me fío un pelo de los precocinados por mucho que digan que sólo contienen ingredientes naturales y bla bla bla... Supongo que como tu dices, se referirán a la cantidad de calorías, pero es que es mejor atiborrarse de calorías naturales y hechas en casa, que meterse dios sabe qué pal cuerpo!!! en fin!!!
besitos

Hacer un puré de verdura, unas lentejas, unos garbanzos, un filete y pescado al horno no lleva nada de tiempo.
No hay disculpas.

Publicar un comentario

Si tienes una cuenta en TypePad o TypeKey, por favor Inicia sesión.

El Comidista

Sobre el blog

El Comidista trata todos los aspectos de la realidad relacionados con la comida. No sólo da recetas fáciles de hacer, habla de restaurantes accesibles o descubre los últimos avances en trastos de cocina, sino que comenta cualquier conexión de lo comestible con la actualidad o la cultura pop. Todo con humor y sin ínfulas de alta gastronomía.

Sobre el autor

Mikel López Iturriaga

es un periodista y bloguero con cierta afición por la comida, que escribe en EL PAÍS y habla en el programa 'Hoy por hoy' de la Cadena Ser. Antes trabajó en Canal +, El País de las Tentaciones, Ya.com y ADN. Aprendió algo de cocina en la Escuela Hofmann, pero se sigue considerando un advenedizo más que un experto.

¡Pregunta!

Pregúntale al comidista

Envía aquí tus dudas gastronómicas e inquietudes personales. Es como el teléfono del tarot, pero gratis.

Buscar receta

Nuevo libro

La cocina pop de El Comidista

La cocina pop de El Comidista

Una nueva entrega del cocinero más pop. Un libro en el que no sólo encontrarás recetas, sino todo el universo de El Comidista, el blog de cocina más completo y popular.

Eskup

Facebook

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal