Hombre resacoso con cubiertos. / VICENS GIMÉNEZ
La Navidad significa exceso. Celebraciones y fiestas de esas en las que se come y se bebe como si no hubiera un mañana. Pero ese mañana siempre llega, y el refrán “noches alegres, mañanitas tristes” se convierte en un doloroso axioma.


